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boreas, viento del norte

Boreas Boreas    (03-03-09) Quien haya haya venido alguna vez a bucear a mis mis “dominios” de la Costa Brava, seguro habrá oído hablar del Boreas, uno de los primeros barcos que se hundieron expresamente pensando en nosotros, los submarinistas. Y si es así, no puede haberse resistido a dedicarle un par de inmersiones con el fin de conocer todos sus secretos. Este año, además, cumple 20 años desde su hundimiento. ¡Feliz cumpleaños, Boreas!

   Este remolcador de altura, botado con el nombre de Pellworn, fue fabricado en Alemania a finales de los años 30, para formar parte de la flota de la Marina de Guerra. Después de participar activamente en la Segunda Guerra Mundial  pasó a formar parte de la Marina Norteamericana como “botín de guerra”, para volver a Alemania, 15 años después, como buscador de minas. Plano de el Boreas Plano de el Boreas

   En los años 80, los alemanes decidieron quitarlo de la circulación y lo vendieron a precio de desguace a una compañía Panameña. Durante 8 años, ya con el nombre de Boreas, estuvo oficialmente dedicado al transporte. En 1985 los de Aduanas lo incautaron a la altura de Begur, con 600 kg. de hachís. Triste final para un buque con semejante historia… Pero no acabaría sus días encerrado en una fría mazmorra a la espera de juicio, como un Julián Muñoz cualquiera. No señor.

   A partir de éste momento la historia ya es conocida por todos: Después de estar durante 3 años abandonado en el puerto de Palamós, dos centros de buceo de la zona (El Nautilus y el Diving Center Palamós de mi amigo Jordi) lo compraron para hundirlo. Este hecho representó en su momento una iniciativa poco utilizada en nuestro país, pero bastante habitual en el extranjero para atraer submarinistas a zonas que no sean muy agraciadas por la madre naturaleza, o para diversificar la oferta de buceo.

Diving Center Palamós Diving Center Palamós    El lugar elegido fue la Llosa de Palamós, una gran piedra sumergida situada a menos de una milla de la bocana del puerto. La Llosa tiene su propia historia (contra ella chocaron más de un navío y es fácil ver restos de estos a su alrededor) y es en si misma un interesante punto de inmersión pues está llena de grietas y rinconcillos repletos de vida.

   Antes del hundimiento del Boreas se efectuaron una serie de trabajos que permitieron convertir el barco en un pecio “visitable” con seguridad. Se tuvieron que vaciar y limpiar los tanques y se suprimieron todas las puertas, ventanas y cables previniendo, de esta manera, futuros accidentes para los buceadores y facilitando la accesibilidad a la mayor parte de las zonas del barco. Y por supuesto se tuvo en cuenta la posible contaminación que un hundimiento así podía conllevar al extraer previamente todos los materiales y líquidos peligrosos. Así el 25 de enero de 1989 (el mismo día que moría Salvador Dalí, curiosa coincidencia) los 40 metros de eslora del el Boreas fueron hundidos con la proa apuntando al puerto, después de una estudiada maniobra y con el apoyo de unos cuantos barcos en superficie.

inmersiÓnHacia el Boreas Hacia el Boreas

   El descenso se realiza a través de una boya situada en el castillo de proa del pecio. Estructura que en su día se erguía majestuosa pero que un temporal de Levante y el paso del tiempo hicieron que colapsara, pues era en su mayor parte de madera. No obstante en las fotos podréis ver su aspecto de hace unos cuantos años, pues lo visito regularmente desde que fue hundido. Es más, tengo que estarle agradecido pues una de sus fotos es la que nos permitió ganar –años ha- el Campeonato de España de Fotosub.

   Tengo también curiosidad por saber si este desgraciadamente famoso temporal de Levante que azotó la Costa Brava a principios de año habrá hecho mella en nuestro insigne pecio. En cuanto me recupere de mis achaques tengo pensada una bajadita.Hacia el Boreas Hacia el Boreas

   Dependiendo de la época del año en el que hagamos la inmersión veremos o no el barco en su totalidad cuando vayamos descendiendo (en verano la visibilidad es mayor). Hay que tener en cuenta que es una zona, que en general, tiene una escasa visibilidad al estar próxima al transitado puerto de Palamós.

   El barco está ligeramente escorado a babor sobre un fondo arenoso. La parte más profunda está a unos 32 metros. Allí  encontramos la poderosa hélice que propulsaba los 800 CV del buque. La parte menos profunda está sobre los 18 metros y es el puente, que ya hemos dicho está bastante castigado por Neptuno.

El Boreas El Boreas    Por supuesto recomiendo empezar por popa, donde en ocasiones y en la zona donde la quilla se sumerge en la arena del fondo puede encontrarse un bogavante. A continuación subimos a la cubierta de popa y entramos en una de las bodegas que tiene un armario metálico tirado en el suelo. En la parte más alejada de la entrada se suele formar una burbuja de aire que permite a dos buceadores comentar la jugada a media inmersión. Pero no olvidemos nunca que estamos ante aire viciado y que respirarlo tiene sus riesgos.

   Recorremos ahora los laterales del barco; a la altura de las barandillas de babor, a medio camino, encontraremos la chimenea que fue arrancada de su posición por la red de algún pescador descerebrado y vulnerador de la normativa sobre profundidad y distancia a costa. Neptuno lo haya perdonado, yo no. En ocasiones, encontraremos un señor congrio que asoma por una de las aberturas dándonos la bienvenida.

algunas zonas sÓlo para expertos

El Boreas El Boreas    A medio camino pero en estribor, también se halla una estrecha puerta en zigzag que da acceso al interior del Borea. Mucho cuidado, esta zona solo es para expertos, puesto que hay mucho barrillo dentro y si no somos exquisitamente cuidadosos con el aleteo se levanta una “zorrera” de mucho cuidado. Además, esta zona no fue acondicionada perfectamente y existen muchos cables y hierros colgando del techo que pueden darnos un serio susto. Pensad que hay que salir por donde hemos entrado.

   Una abertura que si que es factible visitar sin peligro alguno es la sala de maquinas, allí podremos comprobar el buen estado del motor principal tipo Sulzer, si lo ilumináis veréis que cantidad de colores tiene fruto de las incrustaciones generadas por 20 años bajo el mar. Suelen haber también en esta zona dos voraces congrios. Ojito con darles de comer, pues suelen ser un poco violentos.

El Boreas El Boreas    Seguimos hacia el puente de proa donde se hallan en perfecto estado varios motores y mecanismos con bellas incrustaciones naranja y por supuesto con alga parda. Justo en la proa tenemos una especie de cruz, muy fotogénica, totalmente naranja que servía para atar cabos, y que suele denominarse como toro. Si queremos podemos bajar un poco y ver las grietas que tiene en la proa que también supongo se produjeron durante el hundimiento. Y por supuesto observar la majestuosa ancla que cuelga pegada al casco.

    El aire toca a su fin y es mejor ir subiendo de cota, para ello nos pasearemos sobre la parte más alta del barco donde hay varias “chimeneas” de ventilación, también muy fotogénicas, y por supuesto si navegamos un poquito más en dirección a la popa, llegaremos hasta el mil veces fotografiado timón, que ha resistido los toqueteos de todo el mundo, y la mal entendida sed de coleccionismo de algunos buceadores.

El Boreas El Boreas     En fin, el pecio no es muy grande, pero tiene muchas cosas que ver y por ello recomiendo un par de visitas para hacerlo con tranquilidad. A su alrededor, además, encontraremos un banco de sargos, espetones en ocasiones, alguna dorada, y en la zona de arena pasean a veces rayas rebuscando en busca de crustáceos que echarse a la boca. Escórporas, castañuelas, tres colas, y toda la fauna típica de la Costa Brava están también presentes.

    El ascenso, por supuesto, debe hacerse por el cabo de la boya, pues estamos en una zona donde hay mucho trafico, sobre todo en veranito, y si subimos “por libre” nos podrían hacer la “raya en medio” en nuestra testa de neopreno. Por descontado, parada de seguridad obligada. Si tenéis titulación, es una inmersión muy apropiada para hacerla con Nitrox 32 y disfrutar de un mayor tiempo en el fondo.

DATOS

Nombres: Pellwom USA 102 y Boreas. (En griego, viento del norte).
Fecha botadura: Agosto 1940.
Fecha hundimiento: 25/1/89.
Profundidad máxima: 33 metros.
Eslora: 40  metros.
Manga: 12 metros.
Puntal: 15 metros.
Motor: Sulzer8 TSG 21 800 CV
Generadores eléctricos: WMA18AA de unos 90 C.V. y DEUTZAA de unos 70 CV.

NOTA: Queremos dar las gracias a Jordi Nicolás, por su colaboración en este artículo y por proporcionarnos material que nunca antes había visto la luz.

Texto y Fotos: Carlos Virgili / Risck

 
 
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