(02-09-08)
Un viaje de “vida a bordo” en el confortable motovelero Ondina
por aguas de Indonesia; inmersiones de lujo y, fuera del agua,
visita a los dragones de Komodo, de compras en Bali… una experiencia
inolvidable.
Uno, que
ya tiene una edad, y ha realizado ya unos cuantos crucerillos
en su faceta de Imagen-Sub, pero siempre en barcos yankees o
“paisas”, se encontraba abocado a su primera experiencia en un
barco “apañó”, y las dudas me asaltaban. ¿Llegaría todo el mundo
tarde al briefing?, ¿se perdería la gente bajo el agua?, ¿el
barco sería un caos y un paradigma de la improvisación?, ¿me
darían el cambio mal?, ¿estarían “puestos” los peces cuando bajara
en la primera inmersión de la mañana? Mis dudas quedaron desveladas
la primera mañana...
Pues a bordo del Ondina se tienen casi
todas las ventajas de un crucero de Bushylandia, pero también
alguna de Zapatilandia. A saber, la flexibilidad y el clima de
“cashondeo” sano que reina a bordo. El “alma mater” del crucero
es sin duda Ricard Buxó, un dive-monster, curtido en mil y un
batallas allende los mares. Eso si, ayudado por una tripulación
servicial donde las haya.
un dÍa a bordo del ondina
La campana tañe a las 7 de la mañana para
despertar al personal, (la tripulación ya está trabajando desde
más temprano) y empiezan a aparecer en el cubierta los pasajeros,
unos con babuchas y gorro de dormir y otros con legañas.
El
briefing es en la popa del barco, donde se halla colocado todo
el material (cada uno tiene su cestita de material, su estantería
para cargar focos, su toallita con su numero; aquí se ve el típico
descontrol latino, pues al final del día te has secado con 3
toallas diferentes....)
Ricard dibuja el plano de la inmersión
y da las oportunas recomendaciones técnicas, mientras nos abre
el apetito relacionándonos los bichos que vamos a ver. Su palabra
preferida es alcionario (coral blando en cristiano), en todas
las inmersiones te explicará que está todo tapizado de ellos.
Y, ¡oyes!, es verdad, tu.
Con pereza nos
vestimos todos, mientras los tripulantes nativos (de varias partes
de Indonesia) van bajando el material pesado a las dos neumáticas
que auxilian al Ondina. Como un señor, bajas por la escalera
hasta la altura del mar, (ojito si está “bravo”) y de un “grácil”
saltito te plantas en la pequeña embarcación.
La
navegación hasta el punto de inmersión suele ser corta, pues
el barco- madre se sitúa ya sea a la deriva o anclado en las
proximidades. Llegado a la zona, aletas y mascara puestas, y
a una señal de Ricard (más conocido por “El Richald”), caemos
hacía atrás al unísono. Si la corriente es “heavy” hay que poner
la “motoreta” en marcha y picar hacia el resguardo de alguna
roca. Una vez abajo, solo hay que hacer una cosa: disfrutar como
un cerdo en una charca.
dejarse llevar por los guÍas
Si sois imagen-sub es mejor que os juntéis
con uno de los expertos guías del barco (si ya sé que la tendencia
nacional es huir despavorido del buceo en grupito, pero ellos
verán el caballito de mar escondido en aquel crinoideo sobre
el que acabas de pasar sin ver ná...) Hacedme caso.
Cuando
el aire llega a su fin (si, ya sé lo de los 50 bares y todo el
rollo....) emergemos hacia la superficie, donde nos espera el
barquero que hábilmente ha ido siguiendo nuestras burbujas.
Una vez sequitos, toca el desayuno. Podéis
escoger entre uno estilo USA o uno Nacional, depende de vuestro
estomago. Se desayuna, come y cena en el amplio Salón que está
situado en la cubierta principal. Salvo que el buen tiempo te
invite a hacerlo en la proa donde también hay una mesita. En
el Salón tienes una TV y un lector de DVD, y lo mejor es que
¡funcionan!
Por cierto,
por un módico precio, podéis tostar un CD con las afotos del
último buceo. (N. del A: Enrique, compra un “tostador de DVD”
que mi cámara es muy golosa en Megas. Gracias.) Mientras desayunas,
puedes ir explicando excitadamente el tamaño del tiburón que
ha pasado “casi” rozándote y como has sido atacado por un salmonete
gigante. (Ya se sabe, que si hay algo más “esagerao” que un pescador,
es un buceador).
Los
imagen sub, desayunados, nos dirigimos a la popa del barco donde
están los tanques de desalado solo para cámaras. Sacamos los
equipos del agüita y los colocamos en una especie de mesa, protegida
por una goma. Debajo hay estanterías con cestitas para guardar
más trastos, y una toallita para cada viciosillo. Bien pensado.
Abrir cámaras, sacar carretes o tarjetas, cargar flashes, etc....
Y cuando menos te lo piensas suena de nuevo la campana: ¡pá bajo
otra vez!
tres inmersiones diurnas y una
nocturna
Se hacen tres inmersiones al día, más alguna nocturna
si no se navega y las condiciones son buenas. Tampoco hay que
olvidar las excursiones que el Tito Richald nos tiene preparadas
y que recomiendo no perderse: Por supuesto ir a ver los dragones
de Komodo a los parques de Rinja o Komodo; la visita a la isla
donde construyen los barcos tradicionales indonesios, como el
Ondina, los “pinisi” (Goleta construida por los Bugis). De madera
y a mano. Como el Avecrem. También se pueden visitar diversos
poblados con culturas muy diversas en función de la zona. No todo
es bucear.
Por supuesto,
en un barco español no puede faltar algo tan tradicional como
la siesta. Gran invento, si señor. Con el suave rumor del aire
acondicionado puedes dejar caer tu babita en la almohada mientras
por tu mente cruzan imágenes, cada vez más borrosas, de caballitos
de mar pigmeos, nudibranquios en 3D, mantas majestuosas, y aquel
pez que no has podido encontrar en una de las muchas guías de
especies que tienen en el Salón.
Después
de la reparadora siesta, la ultima inmersión diurna y la cena.
Los más viciosillos repasan los focos y linternas para la nocturna,
mientras de la cocina sale un sabroso olorcillo a especias. A
la vuelta, veremos que nos han preparado...
Acaba la noche, con una animosa
charla en la popa o en el Salón, repleta de nuevas “mentiras
y exageraciones” típicas del “hombre-rana español” y con un pase
de vídeo o de fotos a cargo de Ricard, Mañana más
S.M.Y. ondina:
Eslora: 32
metros
Manga: 8
metros
Motor: 400
HP
Velamen: 400m2
Cabinas: 6
triples y 2 dobles
Electricidad: 220V
Agua: Desalinizada
Alquiler de material
de buceo: Sí (Avisar con antelación)
Alquiler de material
de foto:Sí
Cursos: Todos
los que puedas pagar...
Masajes: Por
15€ te dejan como nuevo
Texto y fotos: Carlos Virgili / RisK