Criaturas abisales piden
que EspaÑa cuelgue sus redes
(20-11-06) Reproducimos
el artículo elaborado por la organización ecologista
Greenpeace, que ha llevado a estas criaturas hasta las embajadas
españolas en diversos países, en una acción
para pedir a la Organización de las Naciones Unidas el establecimiento
de una moratoria sobre la pesca de arrastre de profundidad en alta
mar.
Criaturas
abisales como el pez reloj anaranjado, el calamar de profundidad
y varias especies de corales han emergido de las profundidades
para solicitar de los embajadores españoles en sus respectivas
embajadas de París, Berlín, Santiago de Chile,
Estocolmo, Nueva York y Washington DC su protección
frente a los destructivos arrastreros de profundidad. Las criaturas
de los fondos marinos se han presentado también en la
sede de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, donde se celebran
las negociaciones que determinarán el establecimiento
o no de una moratoria de la ONU sobre la pesca de arrastre
de profundidad en alta mar.
“Los
gobiernos de todo el mundo tienen la oportunidad de tomar una
decisión histórica en materia de
protección de hábitats marinos” ha declarado
Karen Sack, Consejera Política de Oceános de Greenpeace
International, quien está siguiendo las negociaciones
en Nueva York. Dice que: “Las aguas internacionales de alta
mar cubren el 64% de nuestro planeta y acogen a casi el 98% de
la vida marina en la Tierra. Una moratoria prohibiría
temporalmente la pesca de arrastre de profundidad en alta mar,
lo que proporcionaría a la comunidad científica
tiempo para evaluar la biodiversidad de estas áreas y
a los gobiernos la oportunidad de desarrollar medidas de regulación
efectivas y a largo plazo”.
Se
calcula que entre 500 mil y 10 millones de especies habitan
los fondos marinos, que hasta hace 20 años eran el refugio
oculto de una biodiversidad más rica que la de los bosques
tropicales. La industria pesquera desarrolló entonces
la tecnología que le ha permitido alcanzar algunas de
las zonas más recónditas de estas aguas internacionales.
ARRASTRE DE PROFUNDIDAD: EL MÉTODO
MÁS DESTRUCTIVO
Científicos, numerosos gobiernos
y la comunidad medioambiental reconocen que la pesca de arrastre
de profundidad es el método
de pesca más destructivo en uso. Según un estudio
publicado recientemente por la revista Science , las pesquerías
comerciales de los océanos del mundo podrían desaparecer
para el año 2048 si la pesca industrial continúa
al ritmo actual. Once países poseen actualmente flotas
arrastreras de profundidad de alta mar: Dinamarca/Islas Faroe,
España, Estonia, Islandia, Japón, Latvia, Lituania,
Nueva Zelanda, Noruega, Portugal y Rusia.
“El
daño que estos barcos causan a la biodiversidad de
las profundidades marinas es inmensamente desproporcionado
comparado con su número” afirmó María
José Caballero, responsable de la campaña de
océanos de Greenpeace. “España, con 55 barcos
operativos, posee la mayor flota. Actuando en interés
de esos barcos, el gobierno español está obstaculizando
las negociaciones en Naciones Unidas esta semana”.
ESPAÑA
SÓLO MIRA POR SUS INTERESES
Las
negociaciones en Naciones Unidas sobre esta cuestión
finalizan el próximo 23
de
noviembre. Entretanto, el barco de Greenpeace
MY Esperanza se encuentra en el Bajo Espíritu Santo, un
monte submarino del Golfo de California (México), en una
nueva etapa de su expedición “En Defensa de los Océanos”.
Esta expedición, de 16 meses de duración, tiene como
objetivo señalar las maravillas de los océanos y
las amenazas a las que se enfrentan, así como hacer campaña
por una red global de reservas marinas.
“Es
hora de que España mire más allá de
los intereses a corto plazo de su flota de arrastreros de
profundidad y no prosiga en su empeño de bloquear
una posición conjunta de la Unión Europea que
puede lograr o impedir la decisión de Naciones Unidas” ,
declaró Saskia Richartz, Directora de Política
Marina de Greenpeace, desde Bruselas. “Otros Estados miembros
de la UE , como Reino Unido, Alemania, Holanda, Dinamarca,
Suecia y Bélgica reconocen la naturaleza destructiva
de la pesca de arrastre de profundidad y apoyan una moratoria
inmediata sobre este arte pesquero. Y España debería
hacerlo también”.
Texto y Fotos: Greenpeace