|
(15-01-07) Ante
la negativa de la Xunta de Galicia de aprobar un macroproyecto
de Pescanova para la cría del rodaballo en el
cabo Touriñán, por ser espacio natural
protegido, la empresa ha firmado un acuerdo con Portugal
para instalar su piscifactoría en la costa de
Coimbra, “dejando a un lado” la legislación ambiental
europea.
La
multinacional gallega Pescanova ha jugado fuerte sus cartas
y al final ha conseguido luz verde para montar lo que será la
mayor piscifactoría del mundo dedicada a la cría
y engorde del rodaballo. Una mega instalación de un
millón de metros cuadrados en Mira, una zona de tradición
pesquera de la costa de Coimbra, entre Oporto y Lisboa.
Es
el final de una lucha que ha mantenido la empresa con la Xunta
de Galicia, que negó el permiso de construcción
de la planta en los aledaños del Cabo Touriñán
en Muxía (A Coruña) tras la recomendación
de la Consellería de Pesca, ya que aquella
zona es un espacio protegido por la Red Natura 2000. La Xunta
ofreció otras ubicaciones alternativas, pero el presidente
de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, las calificó de “tomadura
de pelo” ya que ninguna valía para el macroproyecto
acuícola. Por otra parte, el proyecto previo tenía
el beneplácito del anterior gobierno (de Fraga) y para
Sousa, “la planta estaría operativa este año
si siguiese como Conselleiro de Pesca Enrique López Veiga”.
La
cuestión es que el Gobierno luso ha abierto los brazos
a Pescanova, que prácticamente ha duplicado el proyecto
de Touriñán. La inversión previa en Mira
va a ser de 140 millones de euros y se iniciará la producción
en 2008, con una cifra estimada de 7.000 toneladas anuales
de rodaballo que se ampliará hasta 10.000, la mayor
del mundo. Según de Sousa, la piscifactoría generará unos
300 puestos de trabajo directos y casi 2.000 indirectos...
El presidente
de Pescanova no se siente preocupado por la posibilidad de que
resulten negativos los estudios sobre impacto medioambiental
que llevan a cabo las autoridades portuguesas. “La legislación
comunitaria es igual en todos los países de la Unión
y por ello es aplicable aquí –en Portugal- y la vamos
a respetar como lo hemos hecho en todos los lugares donde actuamos” .
En sus declaraciones a la agencia EFE, de Sousa recordó que
la legislación comunitaria permite la acuicultura en el
litoral de la Red Natura, que abarca parte de la ubicación
de Mira, y que las autoridades de cada país aplica la
normativa según diversos criterios y necesidades.
Durante
el acto protocolario de la firma del acuerdo, el ministro de
Economía portugués calificó el proyecto
de Pescanova como “de gran importancia para las finanzas portuguesas
y supondrá la llegada de nuevas tecnologías a su
país”.
Una directiva que debería
garantizar el respeto medioambiental
El principal instrumento para proteger la diversidad biológica
en Europa es la Directiva 92/43/CEE sobre conservación
de los hábitats naturales y la fauna y flora silvestres,
transpuesta a nuestro ordenamiento jurídico mediante los
Reales Decretos 1997/1995, de 7 de diciembre y 1193/1998, de
12 de junio.
El
objetivo prioritario de esta Directiva es garantizar toda la
diversidad natural existente en Europa con el mantenimiento
o restablecimiento de los hábitats naturales, incluyendo
las especies que en ellos viven, y conseguir así la
recuperación de la calidad ambiental europea, para el
bien de los ciudadanos.
La
consecuencia más importante de la aplicación de
la Directiva Hábitats fue la creación de la Red
Natura 2000, una iniciativa que pretende lograr "un estado
de conservación favorable" de los hábitats
naturales y las especies en la Unión Europea. La Red Natura
2000 ha sido la iniciativa más importante y, quizás,
la última oportunidad para crear una red de espacios naturales
basada en criterios científicos, cuya finalidad es asegurar
la conservación de hábitats y especies, entre las
que se encuentran muchas seriamente
amenazadas por el un desarrollo carente de planificación.
En su
momento (2004), cada Estado miembro de la Unión Europea
fue responsable de presentar unos lugares de interés comunitario
suficientes para garantizar la conservación de los hábitats
y especies de interés comunitario (recogidos en los anexos
I y II de la Directiva Hábitats ), creándose una
red de lugares en los que se aseguraba la conservación
de esos lugares y el mantenimiento de la función para
la conservación de esos lugares aplicando medidas preventivas,
correctoras y compensatorias ante los posibles impactos ambientales
imprevistos.
Que
un hábitat aparezca citado en la Directiva no implica
que todos los territorios en los que se manifieste deban ser
clasificados por los estados miembros como espacios naturales
protegidos, sino aquellos que
aseguren su conservación en el ámbito europeo.
Ante esto, Portugal está en su derecho de saltarse el
“espíritu” de la Red Natura y sin más, puede “reajustar”
las fronteras de los “Lugares de Importancia Comunitaria” (LIC)
y la práctica de la acuicultura debidamente controlada.
Una
vez más, los intereses económicos desplazan las
fronteras del conservacionismo medioambiental. Ya sea en nuestro
país o en el vecino, es algo que nos hace pensar en el
poco valor y las interpretaciones que puede llegar a tener una
normativa comunitaria que, a priori, se creó para proteger
de agresiones al medio ambiente.
Lo que sí está claro es que en este modelo de ordenación
no se ha pretendido realizar una mera catalogación de
espacios considerados valiosos desde el punto de vista natural
para crear a su alrededor muros y barreras y, entonces, desarrollar
un modelo de gestión al margen de las personas. La conservación
de hábitats y especies precisa de una gestión integral
del territorio que contemple a los seres humanos y sus actividades
como a un factor más que incide del sistema natural (siendo
conscientes de que esta no tiene por que afectar siempre negativamente
en su conservación).
La única
estrategia posible es contemplar el territorio como un todo y
realizar una gestión integral del mismo. Para ello deberá evaluarse
la adecuación de las actividades en función del
nivel de protección que requieran las áreas localizadas,
consideradas como partes de una unidad ambiental coherente.
Texto y Fotos: BV |