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el atÚn rojo, condenado a
desaparecer
(25-11-08) Los grupos ecologistas rechazan rotundamente el
plan de pesca recién aprobado del atún rojo. Ante las nuevas cuotas,
anuncian la desaparición del “stock” y la ruina para el sector.
La Comisión
Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT)
ha adoptado por consenso un plan de recuperación y pesca del
atún rojo que contó con la aprobación de los países implicados
y el rechazo absoluto de los grupos ecologistas.
Los 46 países
de la ICCAT, con la excepción de Libia, aprobaron, entre otras
disposiciones, un total admisible de capturas (TAC) de 22.000
toneladas para el año que viene, frente a las 27.500 previstas,
y la prohibición de pescar atún rojo con cerco en el Atlántico
este y Mediterráneo entre el 15 de junio y el 15 de abril.
“No son
las medidas ideales, pero son las posibles, porque tenemos
que entender que hay muchos componentes que deben tomarse en
consideración, y las adoptadas serán cruciales para la conservación
de esa especie”, declaró a los medios el presidente de
la ICCAT, el brasileño Fabio Hazim.
Tras los
ocho días de reuniones iniciados el pasado 17 de noviembre, se
aprobó también la presencia de observadores de esa comisión en
los buques de captura, y la identificación de aquí a 2010 de
las zonas de desove del Mediterráneo, con miras a la creación
de reservas.
De “realmente
positivo” calificó ese acuerdo el director general español
de Recursos Pesqueros, Fernando Curcio, según el cual “se
ha hecho justicia con los intereses españoles tanto desde el
punto de vista pesquero como medioambiental”.
Según
el representante del Ejecutivo español, todas las partes han
considerado que se ha hecho el máximo esfuerzo posible, y corresponde
ahora a los científicos determinar si las medidas puestas en
marcha consiguen “incrementar la población del stock de atún
rojo”, que se encuentra en situación crítica.
los ecologistas hablan de fracaso
absoluto
Esta
16ª reunión extraordinaria, que se ha desarrollado entre fuertes
divergencias, estaba vista por la UE como la última oportunidad
para conseguir introducir restricciones en la pesca del atún
rojo. Para grupos ecologistas como el Fondo Mundial para la Naturaleza
(WWF) y Greenpeace, sin embargo, el acuerdo alcanzado es un "fracaso
absoluto", que ratifica según ellos el hecho de que
los países de la ICCAT, “con la UE a la cabeza, no están
preparados para recuperar un recurso que está al borde del colapso”.
“Vamos a asistir a la desaparición
del 'stock' y a la bancarrota económica del sector que lo está
explotando, con lo cual hoy es un día verdaderamente aciago para
el atún rojo y para todos los ciudadanos representados por los
países que han fallado aquí sus obligaciones”, dijo Sergi
Tudela, responsable de la campaña de océanos de Greenpeace.
Las
ONG demandaban el cierre de las pesquerías de cerco durante mayo,
junio y julio, los meses de reproducción, y un recorte en las
cuotas de pesca hasta establecerlas en 15.000 toneladas anuales,
cantidad recomendada según ellos por los propios científicos
del ICCAT.
Perjudicado se sintió también Juan
Serrano, director general adjunto del Grupo Balfegó, que gestiona
cuatro de los seis barcos de la flota pesquera española, según
el cual el cierre de la actividad el 15 de junio es una medida
totalmente injusta que les obligará a incrementar sus esfuerzos
e inversiones para capturar el atún rojo.
Los intereses económicos, políticos
y ecologistas fueron por lo tanto imposibles de conciliar, en
un encuentro cuyas conclusiones fueron para la ICCAT muy importantes,
y para los ecologistas “condenan al atún” y quitan legitimidad
a esa comisión en la gestión de esa especie. |