(02-04-09) “De la Cabeza a la Cola” es el titular
de un alarmante estudio realizado por la organización Oceana sobre
la industria del tiburón en Europa. El gran problema de los escualos
es que son masacrados por sus codiciadas aletas y porque comercialmente
se aprovecha todo su cuerpo.
Algunos
registros remontan la pesca de tiburón a la antigua Roma, Sin
embargo, en las últimas décadas el volumen de las capturas de
tiburones ha aumentado exponencialmente. Y, en la actualidad,
constituyen una pesca objetivo tanto para las flotas pesqueras
industrializadas como para las pesquerías artesanales.
Los
tiburones se capturan principalmente por sus aletas, para elaborar
la tradicional sopa de aleta de tiburón china. Hasta mediados
de la década de los 80, durante la era de Mao Zedong y Deng
Xiaoping, la aleta de tiburón se consideraba una exquisitez
imperial prohibida en la mayoría de las mesas chinas y extremadamente
cara para la mayor parte de la población.
Pero cuando la economía asiática despuntó,
también lo hizo la demanda de la preciada sopa. Clasificada como
un alimento “pu” (fortalecedor), a la aleta de tiburón se le
atribuyen cualidades medicinales. Es el equivalente a la sopa
de pollo de Occidente: es buena para curar una gripe, fortalecer
la salud y el sistema inmunológico en general.
Como
las aletas de tiburón son mucho más valiosas que el resto del
cuerpo, a menudo se realiza lo que se conoce como finning.
Esta práctica, cruel e increíblemente derrochadora, consiste
en subir a cubierta un tiburón, cercenar sus aletas y devolver
el animal (a veces todavía vivo) al mar, donde inevitablemente
morirá.
crece el nÚmero de especies
amenazadas
El equipo de Oceana llevó a cabo una investigación durante un
año sobre el comercio de aletas de tiburón, en la que visitaron
puertos, comerciantes e industrias del sector de todo el mundo.
En los puertos, descubrieron que entre las especies de tiburón
más importantes para el mercado de aletas se encontraban la tintorera (Prionace
glauca), el marrajo (Isurus spp.), el pez martillo (Sphynra
spp.) y el pez zorro (Alopias spp.)
Según
la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional
para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en
inglés) los marrajos, los peces martillo y los peces zorro, que
son pesca objetivo de las flotas palangreras de España y Portugal,
se encuentran “amenazados”.
Aunque las aletas son la causa principal
de la captura, cada vez mayor, de tiburones en todo el mundo,
hay otras partes que se utilizan y consumen. En paralelo a los
importantes mercados de aletas de tiburón de Asia, se han abierto
otros nuevos, como los de algunos países sudamericanos. En Brasil
y en países de Europa Oriental se han creado mercados como respuesta
a las capturas crecientes de tiburones de Europa Occidental.
La carne blanca
de tiburón es muy apreciada por los consumidores europeos y,
a menudo, sustituye a otros peces sobreexplotados de valor superior.
Por ejemplo, en Italia los filetes congelados de tintorera se
venden junto a los de pez espada. Los filetes de tiburón son
más económicos y a veces se venden en lugar del sobreexplotado
pez espada, ya que tiene un aspecto similar.
filetes de tiburÓn en europa
del este
Recientemente, Polonia ha comenzado a
demostrar cierto interés por los filetes de tiburón, gracias
a las crecientes importaciones procedentes directamente de España.
Por otro lado, los mercados de aceite de hígado de tiburón existen
desde el siglo pasado. Históricamente, este tipo de aceite se
usaba como lubricante de gran calidad para máquinas, pero más
tarde fue reemplazado por productos sintéticos. Hoy en día se
utiliza para producir escualeno, un caro ingrediente
en ciertas cremas y lociones cosméticas.
Se dice
que el escualeno aumenta la absorción de las cremas
y lociones para la piel y que evita la deshidratación. Algunas
especies de tiburón de aguas profundas, pesca objetivo por su
aceite de hígado, se han visto diezmadas, como es el caso de
la pailona (Centroscymnus coelolepis) y el quelvacho
negro (Centrophorus squamosus)
La demanda de aletas, carne y aceite
de hígado de tiburón, junto con la presión pesquera que esta
demanda implica, ha llevado a numerosas especies de tiburones
al borde de la extinción. Explotarlos únicamente para comercializar
algunas partes de su cuerpo y sin aprovechar el animal entero
no es una práctica de pesca sostenible. Como consecuencia, según
la Lista Roja de la IUCN, un tercio de las poblaciones europeas
de tiburones y rayas evaluadas se considera “amenazada”. |