(21-04-09) Las islas Feroe son el macabro escenario de una tradición
que data de hace 1200 años. Todas las primaveras los jóvenes masacran
con crueldad y ensañamiento entre dos y tres mil calderones, para
demostrar su hombría. Una orgía de sangre que forma parte de la
cultura de esas gentes, aunque la mayoría de los daneses está en
contra de matanza..
El mundo
desconoce (la gran mayoría aparta la vista) este atentado a la
vida en las islas Feroe de Dinamarca El calderón, cuyo nombre
científico es (Globicephala melas o Globicephala
macrorhynchus) es un cetáceo de la familia de los delfines
y está catalogado como especie amenazada de interés especial,
apareciendo también en la Lista Roja de la Unión Mundial para
la Naturaleza (IUCN) como de bajo riesgo. Ninguna nación puede
reclamar el derecho moral de matarlos.
Las
islas Feroe con 1.117 kilómetros de costa, son una plataforma
de 18 islas volcánicas aisladas en el Atlántico Norte entre
Escocia e Islandia, que conforman el archipiélago feroés, en
medio de las rutas migratorias de las ballenas calderón. Las
islas presentan numerosos estrechos, fiordos y profundos valles
donde viven 47.000 personas en total, de las cuales casi un
tercio reside en la capital, Torshavn. Entre las islas más
grandes hay transbordadores y también se han construido puentes
entre las dos islas mayores.
Estas islas pertenecen a Dinamarca, es
una región autónoma, donde hasta la década de los setenta no
llegaban los aviones. Allí, todos los años se lleva a cabo una
sangrienta masacre contra los delfines calderones, una especie
inteligentísima, en peligro de extinción, que se acercan naturalmente
a los seres humanos por su docilidad y sensibilidad.
Está
macabra tradición data de 1.200 años, como una ceremonia de iniciación
para los adolescentes que llegan a la adultez. En esta ceremonia
se matan cerca de 1.000 a 2.500 calderones (capturas anuales
han oscilado entre los 1.500 a 3.000 individuos). Esta matanza
tradicional de todos los años desde luego es sangrienta y resulta
ser un lamentable espectáculo al que nadie pone freno.
la carne de calderÓn es
"especialmente sabrosa"
Lamentablemente,
esta especie ha sido tradicionalmente capturada por su preciada
carne, de la que se cuenta, es "extremadamente sabrosa".
En una temporada completa pueden matarse hasta 3.000 ballenas.
Antes, la agricultura jugaba un papel muy importante en las islas,
pero actualmente sólo un 1% de la población se dedica a la agricultura.
La carne de calderón supone aproximadamente una cuarta parte
de su consumo total de carne.
La pesca,
la industria pesquera y la exportación de pescado son las actividades
comerciales más importantes hoy en día. Además se producen aparejos
de pesca para la exportación, y la construcción de barcos también
es bastante importante. Pero también se exportan prendas de lana
gracias a su extensa cría de ovejas.
El calderón
(Globicephala melas o Globicephala macrorhynchu)
en zoología es un cetáceo odontoceto, de la familia de los delfines
(Delphinidae). También recibe los nombres de globicéfalo
negro o ballena piloto de aleta larga. Se encuentra en las aguas
templadas y subpolares (0 - 25°C), de los océanos Atlántico,
Pacífico e Índico, a ambos lados de la línea ecuatorial hasta
el paralelo 30.
Los machos pueden
llegar a medir 7 metros y pesar 2.500 kg, siendo la hembra generalmente
más pequeña. Su principal característica es una cabeza con un
melón exagerado, más marcado en los machos, con un pico poco
marcado o inexistente separado del melón por un pliegue.
En la
boca tiene de 8 a 13 dientes cónicos y afilados en posición anterior
en cada uno de los 4 huesos mandibulares. No existe constricción
en el cuello y desde aquí el cuerpo es cilíndrico hasta la aleta
dorsal; ésta se encuentra situada en la mitad anterior del cuerpo
y tiene una base alargada: en los machos es bulbosa, muy arqueada
hacia atrás, con una base larga y el borde de ataque ancho y
grueso, mientras que en las hembras es menos arqueada.
Las aletas pectorales están situadas
más cerca de la cabeza y son bastante largas (casi el 30 por
ciento de la longitud del cuerpo), con una especie de codo y
acabadas en un ángulo agudo. El pedúnculo caudal es grueso, y
la aleta caudal presenta una muesca que forma dos lóbulos de
borde cóncavo con extremos afilados.
Los juveniles
son de color pardo o gris claro, y los adultos negruzcos o gris
oscuro; en la zona ventral presentan una gran mancha con forma
de ancla de tonos claros, desde la garganta al ano, tras la aleta
dorsal hay otra mancha con forma de silla de montar.
llegan hasta los 1.200 metros
de profundidad
Su velocidad de crucero es de
alrededor de 6 km/h, aunque pueden alcanzar los 45 km/h en caso
de peligro. Pueden sumergirse a una profundidad entre 800 y 900m
(se ha descubierto que se sumergen hasta los 1.200 metros), en
busca de alimentos, aunque la mayoría de las inmersiones las
realizan a 30-60 m de profundidad, siendo su consumo diario de
50 a 60 kg de calmares (Illex sp.) y bacalao (Gadus
morhua), además de un amplio rango de otros peces.
A diferencia de otros cetáceos,
como los zifios o los cachalotes, los calderones tropicales ascienden
y descienden con rapidez, con inmersiones cortas de hasta 22
minutos. Entre inmersión e inmersión realizan "un breve
descanso" en la superficie que a veces no excede los 5 minutos
para volver a realizar otra picada en las oscuras y frías aguas
profundas a velocidades medias de entre 2 y 3 metros por segundo.
Encuentra sus presas en las profundidades
gracias al melón tan prominente que tiene, que modo de sonar
lo usa como ecolocalizador. Sus principales predadores naturales
son las orcas y los tiburones, a menudo quedan varados grandes
grupos en la costa, siendo casi imposible devolverlos con vida
al mar.
Se cree que son polígamos, con
una estructura social bastante marcada. Escogen aguas cálidas
para la reproducción, que aunque puede ocurrir en cualquier época
del año, parece haber picos en verano y otoño. Algo parecido
ocurre con los partos.
Parece ser que el factor determinante
para alcanzar la madurez sexual es el tamaño corporal, y no la
edad, tanto en machos como en hembras, alcanzándola éstas con
una talla de 3,5-3,7 m, a los 6-7 años (los machos a los 12-14
años aprox.). Tras una gestación de 12-13 meses nace una cría
que mide 1,7 m, sin dientes y pesa aproximadamente 75 Kg, que
pasará un largo período de lactancia de 23 a 27 meses.
El intervalo entre partos es
largo, alrededor de 4,5-5 años, aunque las hembras más jóvenes
pueden acortarlo y en ocasiones pueden quedar preñadas mientras
aún producen leche para su cría anterior. Se cree que no es probable
que hembras de más de 40 años puedan ser reproductivas.
Texto Guadalupe Romero. Con información
de FAO,
universalocean, fapas, underwatertimes y reseau cetaces |