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(28-10-08) Estos últimos meses, miles de pingüinos
de Magallanes han aparecido muertos o moribundos a lo largo de
la costa atlántica sudamericana. Las causas apuntan a la contaminación
por hidrocarburos y el adelanto de las olas migratorias por el
cambio climático.
La primera
señal de alarma saltó cuando la organización uruguaya SOS
Rescate de Fauna Marina encontró (a comienzos del mes de
junio), al menos 65 pingüinos muertos y otros 34 vivos pero contaminados
con hidrocarburos en las playas de los departamentos de Canelones,
Maldonado y Rocha, en el sudeste de Uruguay.
Richard Tesore, director de la ONG, indicó
que se trató de pichones de la raza Magallanes que en esas fechas
realizaban su viaje migratorio entre el sur de Argentina y las
costas del sudeste de Brasil. Se sospecha que podrían haber atravesado
la mancha de combustible, de 20 kilómetros de extensión, que
derramó el carguero griego Syros, que sufrió una avería
en el casco, a la altura de sus depósitos de combustible tras colisionar con
el buque mercante Malta Sea Bird a la entrada del puerto
de Montevideo.
El experto cree “que factores climáticos y las
corrientes marinas incidieron en el adelantamiento, en casi un mes, de las
olas migratorias de los animales provenientes del Atlántico sur”.
miles de pingÜinos fuera de
su ruta habitual
La cuestión es que en los últimos meses,
más de mil pingüinos juveniles, en su mayoría, agonizantes o
ya muertos, han encallado en las cálidas costas del noreste brasileño,
a dos mil kilómetros de su ruta habitual de migración arrastrados
por corrientes marinas más calientes de lo habitual.
"Es algo nunca visto” según Sheila Serra,
bióloga del Instituto de Mamíferos Marítimos de Salvador; “sólo en julio
llegaron a las playas de Salvador de Bahía más de 650 pingüinos de Magallanes,
muchos de ellos muertos. El límite natural de las corrientes marinas es el
litoral del estado de Río de Janeiro, en el sureste de Brasil, y no es inusual
encontrar alguno en las playas cariocas. Sin embargo, este año la migración
llegó mucho más al norte y a otras regiones turísticas vecinas como Ilheus,
la Bahía de Todos los Santos, el Morro de Sao Paulo y el litoral norte del
estado de Bahía. Algunos ejemplares fueron encontrados en Natal, capital del
estado de Grande do Norte, bien cerca de la línea del Ecuador”.
Serra
explicó que “Llegaron en estado de hipotermia y el primer
cuidado fue estabilizar la temperatura del cuerpo en 39 o 40
grados centígrados. Luego fueron hidratados y colocados al calor
de lámparas. En los primeros dos o tres días recibieron por sondas
pescado y vitaminas y luego comenzaron a comer pescados enteros.
Cada animal come un kilo de sardinas o anchoas por día”.
culpa de "la niÑa" y las corrientes
marinas
Según
Serra, el fenómeno climático “La Niña”, vinculado al calentamiento
del planeta, sería la causa de esta llegada de pingüinos al noreste
brasileño. "Con el cambio de la dinámica de las corrientes
marinas, la de Malvinas, que recorre el sur de Brasil, la temperatura
del agua está actualmente tres grados centígrados más fría que
lo normal, subió hasta el noreste y los pingüinos perdieron su
ruta".
Las autoridades
brasileñas han realizado incluso campañas informativas para evitar
que, como venía ocurriendo, algunas personas en un intento de
salvarlos los coloquen en cubas con hielo o hasta en la heladera.
A fines de septiembre fueron llevados en avión desde Salvador
hasta Arraial do Cabo, en el estado de Río de Janeiro, para que
emprendiesen el regreso a la Patagonia. A ellos se unieron unos
300 pingüinos encontrados en Río y rehabilitados en un zoológico
local.
Los científicos creen
que, debido al calentamiento global y al derretimiento de los polos,
la corriente de las Malvinas está fluyendo con más fuerza y llevando
a los pingüinos mucho más al norte. Algunos estiman que se debe al
calentamiento global y otros a la falta de falta de peces para alimentarse.
Thiago
Muniz, veterinario del zoológico de Niteroi, cree en cambio que
el aumento de pingüinos tiene que ver con el incremento de la
pesca y opina que "El hecho que lleguen tantos demuestra
que han de alejarse más de las costas para encontrar comida porque
hay demasiada pesca aquí, así que son más vulnerables a las fuertes
corrientes". Según Eduardo Pimenta, guardacostas jefe
de Cabo Frío, un complejo costero del estado de Río de Janeiro, “unos
400 pingüinos, en su mayoría juveniles, llegaron muertos a las
costas durante los últimos dos meses, lo que supone el número
más alto registrado hasta ahora”.
El pingüino de Magallanes (Spheniscus
magellanicus), fue avistado por los primeros europeos
en el viaje de Magallanes en 1520, y descrito por el cronista
Antonio Pigafetta como "extraños gansos". Tiene
su hábitat natural desde la Patagonia, hasta el norte de Chile
en el Pacífico, y el sur del Brasil en el Atlántico, pudiendo
llegar en invierno hasta Río de Janeiro, en un viaje de más
de 3.000 kilómetros.
Estos pingüinos pesan entre 2,7
y 4,8 kilogramos y miden entre 50 y 70 centímetros, son excelentes
nadadores, pasan la mayor parte de sus vidas en el agua e incluso
duermen en ella. Pueden alcanzar una velocidad de 20 km/h y son
capaces de mantener una media de 10 km/h por largo tiempo.
M. Montoya. Con información de:
IMMS, SOS Rescate Fauna Marina y cabofrio news |