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Rescatados tras 48 horas perdidos
(Ishiro Wang / 28-04-08) Ocho buceadores taiwaneses pasaron lo peor de sus vidas después de “perder” de vista el barco que los llevó a bucear en aguas del Parque Kenting (Taipei). Tras casi una hora de inmersión en fuertes corrientes subieron a superficie y el barco que tenía que estar siguiéndoles no estaba. El tiempo borrascoso y las fuertes corrientes los arrastraron a unos setenta kilómetros del punto de origen y fueron rescatados dos días después.
Fue el “coach” o jefe del grupo Ding Bo-Ling, quien puso orden entre los náufragos, entre los que había dos mujeres, al parecer todos expertos buceadores deportivos. Ding decidió nadar en solitario hacia la costra mientras dejaba al grupo a la deriva, con sus chalecos bien hinchados y atados entre ellos para que no se partiera el grupo
Tras diez agotadoras horas de nadar el valiente “coach” llegó la playa de Taimali donde dio la voz de alarma. Se puso en marcha un dispositivo de salvamento con cinco helicópteros y nueve barcos de patrulla que siguieron las indicaciones de Bo-Ling para encontrar a los siete buceadores a la deriva. También se unieron a la búsqueda otras embarcaciones con familiares y amigos de los desaparecidos.
Tras 48 horas a la deriva, fueron rescatados por los helicópteros y alguna embarcación y trasladados al hospital, todos con síntomas de hipotermia y cansancio, pero en buen estado. Tras el rescate, llegan las investigaciones que desvelarán interrogantes como qué fue del barco, cómo los perdió, por qué no se activó la alarma de desaparecidos hasta que llegó el “coach” a tierra, 10 horas después de “desaparecer 8 buceadores”...
Según informan fuentes del servicio marítimo de rescate, cinco de los siete buceadores fueron rescatados del agua por helicópteros, mientras que dos estaban en islotes. Al parecer “se dispersaron” en el último momento cerca de islotes de piedra ante la fuerza de las olas y las corrientes, ya que en la zona hubo una fuerte tormenta que duró varias horas.
El maratoniano esfuerzo de Ding Bo-Ling tuvo sus frutos porque era un profesional que “sabía muy bien lo que hacía” según la policía local, fue la clave del rescate “ya que las condiciones climatológicas fueron empeorando y estaban a punto de volver a tierra los medios aéreos. Sus indicaciones y estimaciones de hacia dónde podían haberse visto arrastrados los náufragos fueron perfectas”. |