Chapapote
en Doñana
(BV / 03-08-09) La organización
Ecologistas en Acción ha cifrado en unos 20 metros cúbicos la afección
que el vertido del pasado jueves en la línea marítima de la refinería
de Cepsa, en Huelva, ha causado en las costas de Doñana. Por esta
razón, el colectivo ecologista ha solicitado la convocatoria urgente
de la comisión permanente del Consejo de Participación de Doñana.
El representante de la asociación en el Consejo, Juan Romero, indicó
a la agenciaq Europa Press que las playas de Doñana están afectadas
en más de 15 kilómetros por las “galletas” de chapapote, que se concentran
fundamentalmente en la Punta de Malandar, frente a Sanlúcar de Barrameda
(Cádiz).
"El problema es que hay que evaluar las repercusiones medioambientales
y socioeconómicas, viendo si hay aves petroleadas y el posible
perjuicio a las pesquerías tras el arrastre del fuel en dirección
Cádiz", explicó Romero.
Asimismo, el representantes de Ecologistas en Acción en el Consejo
de Participación de Doñana ha señalado que la intervención del barco
estatal Miguel de Cervantes, con la utilización de floculantes y
dispersantes químicos para intentar disolver el fuel, podría provocar
que las “galletas” sedimenten y, posteriormente, sean arrastradas
a la costa, "por lo que el problema se puede ampliar en
el tiempo".
El vertido causará daños ambientales y también económicos tanto
en el sector turístico como en el pesquero. Dos de los recursos económicos
más importantes de esta franja litoral, la pesca y el turismo, se
ponen en peligro por la contaminación de aguas, afección a la pesca
y contaminación de playas.
Ecologistas en Acción de Cádiz va a denunciar el vertido de Huelva
a la Fiscalía de Medio Ambiente de Andalucía y además piden “el
cese inmediato de la Consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo
y el subdelegado del Gobierno en Huelva, Manuel Bago, por mentir
irresponsablemente declarando que el vertido de crudo solo ocasionaría
un leve impacto ambiental; la realidad es que se ha desplazado más
de 50 kilómetros, fallando el dispositivo de control y los planes
de emergencia, contaminando a su paso agua, tierra y suelo y afectando
a la reserva de pesca de alevinaje y engorde de todo el Golfo de
Cádiz”.
Por otro lado, el dispositivo desplegado detectó el pasado domingo
la presencia de hidrocarburo en unas 10 millas de la costa onubense,
entre Torre Carbonero y los búnkeres existentes en la playa de Malandar,
en cuya retirada participaron150 personas, dada la extensión de terreno
sobre la que hay que actuar y que la recogida tiene que realizarse
a mano por el pequeño tamaño de los restos, que siguen sin suponer
riesgo para el baño ni para las personas que están en la playa.
Las áreas de la playa de Matalascañas afectadas han quedado totalmente
limpias tras recoger dos bidones de hidrocarburo mezclado con arena,
unos 400 kilos, aunque permanece un retén en la zona por si aparecieran
nuevos restos. |