Más control
en la Antártida
(MM
/ 20-12-08) A través de un extenso informe dirigido a la Dirección
Nacional del Antártico de la Cancillería, el senador nacional Marcelo
Guinle reclamó un estricto control de ese organismo sobre la actividad
de cruceros en la Antártida en virtud del riesgo de desastres ambientales
en el Continente Blanco.
"El turismo se
ha convertido en la principal actividad humana en la Antártida
y los países miembros del Tratado Antártico debemos asumir la responsabilidad
del logro de los fines de conservación que inspiraron el mismo,
con una administración y regulación más efectiva y activa con respecto
a las normas ya vigentes", remarcó el senador argentino.
"Ante el crecimiento
que ha tenido la actividad, sin controles mínimos por los gobiernos
como de las empresas respectivas que explotan la actividad turística
-cada vez más preocupadas por el negocio que por la ecología-,
estamos en riesgo de que se termine incumpliendo el fin de preservar
este continente como el lugar menos contaminado de la tierra", sentenció.
Así lo expresó recientemente el embajador de la
Cancillería de Chile y miembro del Instituto Antártico Chileno, Jorge
Berguño, al exponer en el segundo taller de Historia de la Investigación
Antártica, celebrado en Santiago de Chile, que “la falta de controles
rigurosos de la actividad turística en la Antártida podría causar
un desastre ecológico. Aunque el territorio antártico es el sistema
menos contaminado de la tierra, también es el más vulnerable”. |