Los más contaminantes sufrirán más
(Marta Madina / 6-12-09) España podría ver afectada su industria
pesquera y perder algunos de sus hábitats marinos más importantes,
como el coralígeno, los corales de profundidad o el maërl.
Muchos de los impactos del cambio climático suelen ser especialmente
graves para los países más pobres y que menos han contribuido a la
contaminación de la atmósfera. Sin embargo, la acidificación de los
océanos, provocada por el incremento de CO2 que es absorbido por
los mares, podría tener un efecto más directo sobre los principales
causantes del problema.
Así lo asegura Oceana, que en un reciente informe en el que valora
el potencial impacto de la acidificación, ha evaluado diversos factores,
como el volumen de capturas pesqueras, la extensión de los arrecifes
de corales o la dependencia de los recursos marinos para establecer
un ranking de países vulnerables.
Seis de los países mas contaminantes –Estados Unidos, China, Japón,
Canadá, Reino Unido y Corea– podrían ser de los más afectados, junto
a otros de latitudes frías como Islandia, Noruega o Dinamarca, donde
el impacto de la acidificación será previsiblemente más alto, y aquellos
con grandes extensiones de arrecifes, como Australia, Indonesia,
Filipinas o Belice.
ESPAÑA NO SE ENCUENTRA ENTRE LOS VULNERABLES
España, al no encontrarse en latitudes frías ni tener grandes extensiones
de arrecifes coralinos, no se encuentra entre los inicialmente más
vulnerables. No obstante, su gran dependencia de proteína de pescado
y otros productos marinos, su gran flota y la presencia de especies
en sus aguas altamente vulnerables, como las algas coralinas o los
corales de profundidad, también podrían hacer sufrir un severo revés
en sus ecosistemas y en algunas actividades industriales.
Oceana llama la atención
de todos los gobiernos ante la cumbre de Copenhague sobre la peligrosidad
de los cambios químicos que se están produciendo en los océanos de
todo el mundo. La acidez del agua se ha incrementado ya un 30% desde
la época preindustrial. Si las emisiones de CO2 siguen creciendo
al ritmo actual muchos mares del mundo podrían llegar a ser corrosivos
para corales, moluscos, crustáceos, equinodermos y algas, entre otras
especies.
Para prevenir mayores daños
en los arrecifes de coral, los científicos apuntan que necesitamos
estabilizar los niveles de CO2 atmosférico en 350 partes por millón
(ppm) o menos. Para alcanzar este objetivo, el Panel Intergubernamental
de Cambio Climático recomienda alcanzar en 2050 una reducción de
las emisiones globales de al menos un 85% por debajo de los niveles
del año 2000.
Esto implica que en 2020 los países más desarrollados deben haber
reducido su contaminación en CO2 entre un 25% y un 40% por debajo
de los niveles de 1990, y en 2050 entre un 80% y un 95% por debajo
de los niveles de 1990.
Por ejemplo, EE UU es el octavo en vulnerabilidad, y sistemáticamente
ha sido el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero, por
detrás de China. Ambos países han señalado recientemente su intención
de adoptar compromisos concretos para reducir sus emisiones. Muchos
Estados observarán de cerca sus acciones en la mesa de negociaciones
de Copenhague. |