(MM / 02-12-11) En su momento, uno de los descubrimientos que más nos asombró los delfines y marsopas fue el descubrimiento de que usaban un sistema de ecolocalización para cazar y para orientarse. Enviando ultrasonidos, los delfines pueden valerse de los ecos para determinar contra qué tipo de objeto y a qué distancia han chocado esas ondas de sonido.
Pero ahora, investigadores de Suecia y Estados Unidos han descubierto que los delfines pueden generar simultáneamente dos proyecciones de ondas de sonido. Estas proyecciones de ondas tienen frecuencias diferentes y pueden ser enviadas en direcciones diferentes. La ventaja que ofrece esta doble proyección probablemente es que el delfín puede localizar el objeto con mayor precisión.
El estudio lo ha realizado el equipo de la investigadora Josefin Starkhammar de la Universidad de Lund, en Suecia, y Patrick W. Moore, Lois Talmadge y Dorian S. Houser, los tres de la Fundación Nacional de Mamíferos Marinos, en Estados Unidos.
Lo descubierto añade leña a un ya ardiente debate en la comunidad científica, sobre cómo se generan los sonidos usados en la ecolocalización. Starkhammar opina que las dos proyecciones de sonido se originan en dos órganos que producen sonido y, aunque la existencia de ambos es bien conocida, se pensaba que sólo uno era usado durante la ecolocalización.
De todas formas, Starkhammar subraya que este descubrimiento necesita más investigación. Por ejemplo, las dos proyecciones también podrían ser explicadas como complejas reflexiones en la cabeza del delfín, donde se forman los sonidos. Es entrar en el campo especulativo, pero para estos investigadores todo es posible.
Los murciélagos también usan ecolocalización, y ciertas especies de musarañas y algunas aves que habitan en cuevas utilizan una forma más simple del método. Incluso los humanos hemos desarrollado dispositivos que usan tecnología de ultrasonidos y ecolocalización. Sin embargo, el sistema de ecolocalización de los delfines es, desde ahora, mucho más sofisticado de lo que se creía.