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Nuevo descubrimiento acerca del manatí
(Mark Montoya/23-01-07) Dos biólogos de la Universidad de Florida, Roger Reep y Diana Sarko, han descubierto que los manatíes (Trichechus manatus) tienen un sentido del tacto muy desarrollado, a través de toda la piel de su cuerpo, en la que los pelos que la cubren son como antenas transmisoras. Reep y Sarko aseguran que “el manatí tiene la capacidad de “tocar a distancia”, una habilidad para sentir objetos o cosas que pasan a una distancia considerable. Los pelos son como un arsenal sensorial, con los que detecta, por ejemplo, cambios en la corriente, fuerzas de la marea o la temperatura del agua”.
Existen dos subespecies del Trichechus manatus: T.m. latirostris y T.m. manatus que comparten la misma capacidad sensorial a través de la piel. La primera habita en las costas de Florida y la segunda se distribuye por las costas y estuarios desde México hasta el noroeste de Suramérica, incluyendo el Gran Caribe. El estudio se ha realizado sobre ambas especies y al fin se puede explicar cómo pueden realizar largas y enrevesadas migraciones, en aguas sin visibilidad y con el sentido de la vista tan pobre que tienen.
De hecho, está demostrado que desaparecen de las zonas por las que pasará un huracán justo antes de que éste llegue, y fijan su rumbo de huída según el que lleve el huracán. Otra prueba de la sensibilidad sensorial del manatí es que desciende por los ríos para salir al mar a alimentarse cerca de la costa y luego, de noche, remontan el río sin problemas hasta sus hábitats.
El descubrimiento de las capacidades sensoriales del manatí ha puesto en marcha un programa de investigación sobre una pareja en cautividad, en el Laboratorio Mote Marine en Sarasota, en el que tratarán de determinar qué tipo de datos recopilan a través de sus “pelos sensoriales”.
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