El
impacto de la luz artificial
(M. M. / 08-01-09) El exceso
de luz debido a la actividad humana está pasando factura sobre la
naturaleza. Las fuentes luminosas artificiales están alterando los
ciclos naturales de la luz y en consecuencia el comportamiento de
algunas especies que dependen de la luz natural.
Hasta ahora, los científicos
habían constatado el impacto de la luz directa sobre las especies.
Pero un grupo de ecólogos, biólogos y biofísicos ha demostrado, en
un estudio publicado en Ecology and the Environment, que
la luz polarizada puede modificar los comportamientos de las especies
hasta el punto de provocarles la muerte.
Según la investigación,
la luz artificial que se produce en lugares y horas no naturales,
o, lo que es lo mismo, la contaminación lumínica, puede atraer o
provocar rechazo a los animales. Esto puede tener como consecuencias
un aumento de la predación, migrar hacia donde no corresponde, elegir
a la pareja o la zona de nidificación no adecuados, chocar contra
estructuras artificiales o tener menos tiempo disponible para buscar
alimento.

Del mismo modo que los humanos
utilizaron las estrellas para orientarse en la antigüedad (una práctica
que dura aún hoy en algunas culturas), las tortugas se guían por
la dirección de una estrella y el reflejo de la luna sobre la superficie
del mar para encontrar su camino de vuelta al océano nada más salir
de sus huevos. En las costas que están urbanizadas (que son la gran
mayoría en el mundo), las tortugas se desorientan y se desplazan,
confundidas, hacia las luces artificiales de calles y edificios.
"Las señales ambientales
que utilizan los animales, como son la intensidad de la luz, para
tomar sus decisiones, tienen lugar a distintos niveles en el mundo
natural", explica Bruce Roberston, ecólogo en la Universidad
Estatal de Michigan. "Cuando las señales se vuelven artificialmente
intensas, los animales pueden responder de una forma anormal a
ellas", añade. Esa respuesta "exagerada", dice
Robertson, se está dando actualmente debido a los cambios que la
actividad humana ha introducido en el medio ambiente.
En el caso de algunos insectos
que ponen sus huevos y viven su primera fase de vida en ambientes
acuáticos, algunos objetos humanos pueden crear confusión y resultar
letales para estos animales. En general, las superficies horizontales,
oscuras y brillantes -como los cristales oscuros de los edificios,
el asfalto, los coches de color oscuro, etc.- reflejan horizontalmente
la luz, que queda mucho más polarizada que la luz reflejada por el
agua. Esto aumenta la atracción del animal por la luz.
La contaminación de luz
polarizada puede alterar toda la cadena alimentaria en un ecosistema:
cuando los insectos confunden con el agua la superficie brillante
de un charco de gasolina, sus depredadores los siguen hasta esa fuente
de luz, con el consiguiente riesgo de ahogarse. Es decir, que las
fuentes de luz artificiales, aunque sean reflejos, pueden convertirse
en trampas mortales para los animales. |