La Antártida
se resquebraja
(I.W / 20-01-09) La plataforma
de hielo Wilkins, en la península antártica, se convertirá pronto
en la décima capa de hielo flotante en desaparecer en el océano de
los últimos 50 años. Las plataformas de hielo son extensiones de
capas de hielo continental que flotan en el mar. Pueden tener varios
metros de grosor. La mayor de la Antártida, la de Ross, es tan grande
como Francia.
Desde
la primavera pasada, la plataforma Wilkins se mantiene pendiente
de un hilo, y actualmente está unida por una franja de hielo de apenas
40 kilómetros de largo y 500 metros de espesor en su punto más estrecho.
Según los científicos, su colapso es inminente y es un milagro que
no haya ocurrido ya.
"Hemos venido a
la Plataforma Wilkins para verla morir", dice David Vaughan,
glaciólogo de la Inspección
Antártica Británica (British Antarctic Survey). La plataforma
tiene una superficie de miles de kilómetros cuadrados y sobresale
20 metros por encima del mar junto a la península antártica. La
franja que la mantiene en su sitio, ahora de 40 kilómetros, era
hace 50 años de 100 kilómetros.
En su origen, la plataforma
Wilkins cubría 16.000 kilómetros cuadrados. En las últimas décadas
ha perdido el tercio de su superficie, pero aun así sigue siendo
del tamaño de Jamaica. "Realmente podría desprenderse en cualquier
momento", añade Vaughan, aunque quizás pueda durar semanas o
meses. Una vez se desprenda, el hielo será absorbido por el mar.
ya han desaparecido 25.000 km cuadrados
de hielo
En los últimos 50 años otras
nueve plataformas han retrocedido o colapsado alrededor de la península
antártica: Larsen A, Larsen B y Larsen C, Príncipe Gustav, Muller,
Jones, Wordie, George VI norte, George VI sur y Wilkins. En total,
se estima que han desaparecido unos 25.000 kilómetros cuadrados de
hielo.
"Tanto ésta como
las otras nueve plataformas que hemos visto con una trayectoria
similar son consecuencia del calentamiento", dice Vaughan.
Algunas de ellas tenían al menos 10.000 años de edad. En el continente,
el espesor medio del hielo es de unos tres kilómetros, y se han
extraído "testigos" (muestras) de hasta 800.000 años.
La pérdida de plataformas
continentales no suele afectar al nivel del mar significativamente
porque es hielo que en buena parte está sumergido en el agua. Lo
que sí preocupa a los científicos es que, al desaparecer, permita
el desplazamiento de los glaciares continentales hacia el mar, algo
que sí alterará el nivel del agua.
La temperatura en la península
antártica ha aumentado unos 3ºC desde 1950, en contraste con el resto
del continente blanco, donde apenas se han registrado indicios de
calentamiento. El Panel Intergubernamental para el Cambio Climático
(IPCC) de la ONU, del que es miembro Vaughan, estimó en 2007 que
el nivel del mar se elevaría entre 18 y 59 centímetros en este siglo. |