Encuentran “la flota perdida de Hitler”
(BV / 11-02-08) Hace sesenta años, los submarinos alemanes U-19, U-20 y U-23 fueron como una presencia aterradora bajo las olas, que depredan y diezmaban el transporte marítimo británico y ruso hasta que fueron sacrificados para que no cayeran en manos del enemigo. Simplemente, desaparecieron en aguas del Mar Negro. Tras una meticulosa labor de investigación, el ingeniero de la marina turca Selcuk Kolay y su equipo de buceadores han localizado el U-20 y están en la pista de los otros dos submarinos.
La suerte que corrió “la flota perdida de Hitler” era uno de los temas a debatir en la Conferencia Internacional sobre Naufragios en la Universidad de Plymouth, en la que el ingeniero turco describió minuciosamente su investigación y reciente descubrimiento: “El U-20 está a dos millas de la costa turca y a 26 metros de profundidad, en muy buenas condiciones. Parece totalmente intacto y estamos a punto de explorarlo a fondo”.
Según Kolay, la localización del primer submarino permite, gracias a las investigaciones que se iniciaron en 1994, cerca de la ciudad turca de Zonguldak, determinar la situación de los otros dos. Así se desprende de los cientos de entrevistas y miles de documentos acumulados durante tantos años de intensa búsqueda. Kolay estima que el U-23 estaría una milla más lejos, a unos 55 metros de profundidad, y no mucho máslejos el U-19, a unos 500 metros de profundidad.
Los tres submarinos fueron originalmente parte de una flotilla de seis dedicados al acoso de los barcos aliados de transporte marítimo alrededor del Mar del Norte. El U-23 había patrullado la costa española durante la Guerra Civil, bajo el mando de un joven teniente, Otto Kretschmer, que se convirtió en Alemania en héroe entre los comandantes de los submarinos clase U por sus tácticas de navegación silenciosa y su reticencia a tener contacto por radio con sus mandos mientras estaba en el mar.
En junio de 1941 el alto mando alemán decidió desmontar los tres submarinos y trasladarlos al Mar Negro, donde necesitaban una flotilla de ataque. Fue un duro viaje de 3.300 kilómetros por tierra, ya que no podían llegar pormar sin romperla neutralidad de Turquía. Tras su “empaquetado” en Kiev, fueron por el Elba hasta Dresde, de allí Ingolstad,atravesando Alemania, Austria, Hungría y Rumanía, hasta la ciudadportuaria de Constanza, donde fueronreensamblados ybotados en el Mar Negro.
Durante los siguientes tres años sembraron el terror en la flota soviética que hasta entonces no conocía enemigo marítimo en el Mar Negro. Hundieron cerca de 60.000 toneladas en buques rusos hasta que, en 1944, el ejército rojo tomó Rumanía y dejó la flota alemana sin el resguardo de su base en el puerto de Constanza.
Los tres submarinos fueron abandonados y las tripulaciones repatriadas por tierra hacia Turquía donde fueron retenidos hasta el final de la guerra. Algunos tripulantes y un “comando especial” recibieron la orden de llevar mar adentro los tres submarinos y hundirlos para que los rusos no pudieran apoderarse de ellos.
El misterio de “la flota perdida de Hitler” ya está aclarado y ahora comienzan las luchas por los derechos de explotación de la historia. No se decretará “santuario de guerra” y prohibirá el acceso a la zona donde se encuentran los submarinos, ya que los 25 tripulantes de cada submarino oficialmente abandonaron el barco y no quedaba nadie abordo.
Sólo se construyeron 20 submarinos de este tipo u solo uno sobrevive, con lo que la perspectiva de recuperación de tres de ellos en buen estado es un tentador reto para los historiadores navales. |