Contaminación
y cambio climático
(M.M. / 12-02-09) En una
conferencia celebrada en la ciudad de Punta del Este, Uruguay, dentro
de la Semana del Mar, el investigador uruguayo Luis Seguessa reveló
que el mayor responsable del desequilibrio climático del planeta
es el consumo de oxígeno por parte de los motores a combustión interna
y no las emisiones de gases como siempre se ha creído.
"La
primera prueba de ello es el debilitamiento de la capa de ozono
(nuestra única reserva de oxígeno), otra son los desiertos de oxigeno
que se han encontrado en el mar y también las extrañas muertes
de escaladores que han sucedido recientemente en los picos altos
del planeta", dijo Seguessa.
El líder de la fundación
Códigos explica que un vehículo consume entre 50 y 100 litros de
aire promedio por segundo. Teniendo en cuenta la actual población
automotora (560 millones de unidades), son 20 mil millones de litros
de aire que se consumen por segundo en el planeta y que se devuelven
a la atmósfera a medio quemar y en forma explosiva. Veinte por ciento
de esto (cuatro mil millones de litros por segundo) es oxígeno puro
que es tomado mayormente de la capa de ozono que es nuestra reserva
de oxigeno y también del aire y del mar, porque sin oxígeno no hay
combustión. La cifra es tan grande que no le da tiempo ni a lo verde
ni a la plataforma marina a reponer esta pérdida.
La Fundación Códigos destaca
la importancia de que las empresas automotrices reemplacen los motores
actuales de combustión por eléctricos o de otra tecnología ecológica
que no consuma oxígeno. Según Seguessa la humanidad ha sido engañada
durante décadas y este es el momento que se sepa la verdad.
Para el investigador uruguayo
en Obama esta la esperanza de que esto suceda y de hecho una de las
órdenes ejecutivas firmadas la semana pasada por el nuevo presidente
norteamericano emplaza a los fabricantes de automóviles a producir
vehículos de consumo eficiente. "El coche eléctrico nació
junto al de gasolina, con tan solo 5 años de diferencia, pero hay
razones que llevaron a esta tecnología a la muerte dejando al usuario
sin la opción de elegir y obligándolo a consumir combustibles fósiles
innecesariamente. Nuestros hijos y nietos tienen derecho a vivir
en un mundo como el que nosotros recibimos", manifestó.
Seguessa también hizo mención
al grave peligro escondido debajo del Artico: el hidrato de metano,
una bomba de tiempo a punto de explotar. |