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Rescatan dos ballenas jorobadas
(coastalstudies-Mark Montoya. Fotos cortesía PCCS / 16-07-06) Equipos de salvamento de grandes cetáceos pertenecientes al Provincetown Center for Coastal Studies (PCCS) han liberado dos ballenas jorobadas adultas (Megaptera novaeangliae) que estaban a punto de morir enredadas en aperos de pesca en las costas de Nueva Inglaterra el pasado domingo.
La primera fue descubierta el sábado por la noche desde un barco turístico dedicado al avistamiento de ballenas, hecho que se puso inmediatamente en conocimiento del PCCS. La reacción fue inmediata y a las siete de la mañana del domingo, el capitán del barco Dirigo de la Patrulla Marina de Maine, encontró al gran macho adulto y, ante la falta de medios, se quedó en el lugar hasta la llegada de un equipo especializado en estas labores de rescate.
En condiciones ve visibilidad cero a causa de la espesa niebla, Mack Greene, director del Centro de Rescata de Ballenas de Campobello, Troy Dow, experto en “desenredos” que vive en la zona y Colin McDonald, oficial de la Patrulla Marina, llegaron rápidamente al lugar en una lancha neumática de seis metros con las herramientas necesarias para el salvamento.
“La ballena apenas podía asomar la cabeza fuera del agua durante unos segundos –relata Bowman- porque estaba atrapada por la cola en el fondo. Redes y cuerdas impedían sus movimientos y en sus desesperados intentos por liberarse aún se enredaba más y más. En contra de lo que suele ser habitual, no reaccionó bien ante nuestra presencia y rechazaba cualquier intento de acercamiento, así que tuvimos que luchar contra la falta de visibilidad, los movimientos espasmódicos del animal y una maraña de redes, cuerdas y un cable de acero que la tenían atrapada. Tras una hora de esfuerzos quedó liberada en parte, lo suficiente para que pudiera respirar sin dificultad. Tras otra hora de lucha, porque estaba francamente enfadada, conseguimos cortar el cable y notardó ni tres segundos en desaparecer de nuestra vista en medio de la intensa niebla".
Mientras los tres especialistas liberaban a esa ballena de una muerte segura, otra llamada al PCCS activaba de nuevo las alarmas: en Stellwagen Bank, a unas 20 millas al norte del lugar donde se estaba rescatando la primera, había otra jorobada enorme en apuros. Esta vez, era un viejo conocido en el santuario en la reserva marina de Stellwagen (en las fotos), otro enorme macho de nombre Meteor , que nadaba con mucha dificultad arrastrando redes y cordajes. Fue seguida por varias embarcaciones para no perderlo de vista hasta la llegada de los especialistas del PCCS, que a bordo del barco de rescate Ibis , lograron sujetarla de la cola con una especie de grúa adaptada para estos casos y fue rápidamente liberada de la maraña de redes que llevaba enganchadas.
En este caso, el comportamiento de Meteor fue ejemplar y en todo momento se dejó hacer con docilidad, y es que el enorme mamífero está acostumbrado al trato con humanos y es de los ejemplares fichados (y con chip) que todos los años pasa una temporada en la zona, camino del Ártico. De hecho, tras ser liberado, Meteor se mantuvo junto al Ibis durante un buen rato e incluso “se rascó el lomo con la quila del barco” según relató el capitán del barco de rescate.
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