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Greenpeace se enfrentó a los piratas
(BV / 24-07-06) Los activistas de Greenpeace se han jugado el pellejo una vez más en defensa de la naturaleza. El mes pasado, el buque de los ecologistas Rainbow Warrior acosó y se enfrentó a un buque pirata italiano Biagio Anna en el Mediterráneo, a 65 kilómetros al sur de la isla itliana de Ponza, y consiguieron “confiscar” una red de deriva de 8 kilómetros de largo (y 12 de profundidad) que los piratas utilizaban de forma ilegal para capturar pez espada, otra de las especies que está seriamente amenazada en el Mediterráneo. Una tortuga que estaba atrapada fue liberada por los activistas y devuelta al mar (foto de Greenpeace).
Los piratas utilizaban artes prohibidas que atrapa y mata a miles de ballenas, delfines y tortugas cada año y es que al llegar la noche, en esta época del año, arrojan tal cantidad de redes que se podría abarcar dos veces la longitud del mediterráneo.
Para Sebastián Losada, responsable de la Campaña de Océanos de la Organización, “Las redes a la deriva son cortinas de la muerte. Nos enfrentamos y denunciamos a los que practican pesca ilegal, pero la responsabilidad de hacer cumplir la prohibición de utilizar redes de deriva y de penalizar a los responsables corresponde al gobierno italiano y a la Unión Europea. Pero es un escándalo que durante años los gobiernos de países mediterráneos continúen perdonando a los piratas y no tomen medidas para proteger el Mar Mediterráneo”. |