Las tertulias del pez sapo
(M.M. / 22-07-08) Frunce
el ceño constantemente, se comunica con gruñidos y rugidos e invierte
grandes esfuerzos para atraer a sus parejas y defender su territorio.
Así es el pez sapo. Estas ruidosas criaturas y sus parientes cercanos,
los peces del género 'porychthis', comparten la habilidad de vocalizar
con muchos otros animales, desde las aves y las ranas hasta los humanos,
y podrían dar pistas del origen y desarrollo de esta capacidad.
Un
nuevo estudio estos peces, realizado por científicos estadounidenses
y publicado en la revista 'Science', sugiere que la maquinaria cerebral
que hace funcionar la vocalización es extremadamente primitiva, habiendo
evolucionado desde hace más de 400 millones de años con los cambios
del pez óseo ('osteíctios')
Los peces sapo ('Halobatracius
didactilus') utilizan su vejiga natatoria, una bolsa de paredes flexibles
que funciona como órgano de flotación, y los músculos conectados
a ella, los cuales se encuentran entre los más rápidos conocidos
entre los vertebrados, para producir una variedad de sonidos con
el fin de atraer a sus parejas y defender sus territorios.
Estos animales poseen un
circuito cerebral de neuronas que trabajan rítmicamente, las cuales
determinan la tasa de contracción de los músculos vocales, y, al
mismo tiempo, el tono y la duración de sus llamadas. Los investigadores
analizaron la red neuronal en las larvas de los peces y descubrieron
que ésta se desarrolla a lo largo de una región específica que incluye
la base de la parte posterior del cerebro y la columna vertebral
superior.
Este patrón de desarrollo
neuronal es similar al de otros vertebrados capaces de vocalizar,
lo que sugiere que el sistema de circuitos del cerebro que hace funcionar
la vocalización puede tener sus orígenes en la temprana evolución
de los vertebrados. Otros aspectos de los sistemas vocales, concretamente
sus músculos y los órganos vocales, como la vejiga natatoria de los
peces, la siringe de las aves o la laringe de los mamíferos, parecen
haber evolucionado independientemente en diferentes linajes.
La vejiga natatoria es un
saco membranoso que poseen la mayoría de los peces al lado del tubo
digestivo, y que les permite nadar, flotar y mantener la estabilidad
en el agua por medio de su hinchamiento con gas. Está situada dorsalmente
por debajo de su columna vertebral y por encima de su tubo digestivo
y también puede tener otras funciones, como la audición, en ciertas
especies de agua dulce.
En el estudio participaron
investigadores de la Universidad de Cornell en Nueva York, la Universidad
de Chicago, el Centro de Estudios Médicos de la Universidad de Nueva
York, el Colegio de Medicina de la Universidad de Howard en Washington
y el Laboratorio de Biología Marina de Woods. |