Chipiona:
sí al parque eólico marino
(M.M. / 15-07-09) La organización
internacional de conservación marina Oceana ha manifestado su decidido
apoyo al proyecto del Ayuntamiento de Chipiona, la Universidad de
Cádiz y la empresa Magtel para impulsar la construcción de un parque
de generadores eólicos marinos de 1.000 megavatios de potencia.
Desde
su independencia política y económica de cualquiera de estas tres
entidades, Oceana manifiesta que el proyecto Las Cruces del Mar debería
iniciarse cuanto antes para hacer realidad la apuesta por las energías
renovables manifestada repetidamente por el Presidente Rodríguez
Zapatero.
No sólo Oceana, sino la
mayor parte de las grandes organizaciones ecologistas de ámbito internacional
y nacional apoyan el que se dé un impulso decidido a los parques
de generadores eólicos marinos, siempre que estos se encuentren situados
en las zonas que sean sometidas a evaluaciones de impacto ambiental
favorables siguiendo el Estudio Estratégico Litoral elaborado conjuntamente
por el Ministerio de Medio Ambiente y el de Industria.
RECUPERAR EL RETRASO FRENTE A OTROS
PAÍSES
Según Xavier Pastor, Director
Ejecutivo de Oceana en Europa. “España debe avanzar rápidamente
en la misma dirección que han hecho países del norte de Europa preocupados
por el incremento del cambio climático como Dinamarca, el Reino Unido
y Alemania, y recuperar el retraso que lleva respecto a esos países”.
Recientemente, y con motivo
de la decisión del cierre de Garoña, Oceana reclamaba precisamente
al Gobierno que se agilicen los procedimientos administrativos para
que el sector industrial dedicado a las renovables pueda avanzar
de forma rápida en la instalación de al menos 1.000 MW de eólica
marina antes de 2013.
Las estimaciones internacionales
calculan que, en 2020, la potencia de los aerogeneradores marinos
alcanzará más de 236.000 MW en todo el mundo. El sector energético
español afirma que su objetivo en nuestro país es de 4.000 MW para
esa fecha. Según Oceana, la generación de esos megavatios renovables
es imprescindible si se quiere alcanzar el objetivo de reducir las
emisiones de CO2 en un 80% para el 2040, una meta que los científicos
consideran imprescindible para frenar el cambio climático e impedir
la acidificación de los océanos.
La semana pasada, los países
del G-8 se comprometieron a alcanzar esas reducciones para 2050,
una fecha que Oceana considera demasiado lejana dada la aceleración
que está sufriendo el cambio climático.
El impacto de las emisiones
de CO2 y de su absorción por el mar es tan grave que los científicos
están advirtiendo que si no se toman medidas inmediatas, el efecto
sobre los organismos marinos causado por la acidificación de los
océanos se hará evidente de forma inmediata.
Oceana ha recopilado informaciones
de los mejores especialistas internacionales sobre el impacto del
incremento de las emisiones de CO2 en los océanos. Los estudios muestran
los efectos que están empezando ya a tener sobre el debilitamiento
de los esqueletos externos y conchas en crustáceos, moluscos y corales
de distintas partes del mundo, así como en la disminución de la capacidad
de reproducción de muchos peces, la aparición de especies invasoras
y otros factores que ya están empezando a afectar a los ecosistemas
marinos y a la pesca.
REGIONES MÁS AFECTADAS POR EL CAMBIO
CLIMÁTICO
Todos los estudios indican
que la península Ibérica, y en particular el sur de España está siendo
una de las regiones del mundo más afectada por el cambio climático,
que está provocando la subida del nivel del mar, la desaparición
de las playas y la destrucción de infraestructuras litorales, la
desertificación, el aumento de la violencia de los temporales y la
escasez de agua dulce.
Por ello, Oceana manifiesta
que se debe impulsar en todo el mundo, y también en España, la instalación
de aerogeneradores marinos, empezando por un mínimo de 1.000 MW para
2013. El proyecto de Chipiona es solamente un buen primer paso en
esta dirección, que además contribuye activamente a la creación de
puestos de trabajo en la industria medioambiental.
Según el portavoz de Oceana, “los
pescadores serán uno de los sectores más afectados por el cambio
climático. La oposición a los proyectos de energías renovables,
excepto en casos de ecosistemas muy sensibles, resulta irresponsable
y contradictoria a sus propios intereses. Los generadores eólicos
marinos son precisamente parte de la solución que hará posible
que actividades como la pesca puedan ser posibles dentro de unos
años. Si no se produce un consenso social inmediato a favor de
los parques eólicos y solares, y sobre la necesidad de ahorro y
eficiencia energética, los océanos dejarán de ser fuente de vida
dentro de unas décadas”.
La organización conservacionista
afirma también que con una planificación y diseño adecuados, los
parques eólicos marinos pueden ser una zona de concentración de pesca,
reservada a la flota artesanal, que además verá protegidas sus artes
selectivas de las actividades ilegales de la flota de arrastre, demasiado
frecuentes en Andalucía, según documentación gráfica obtenida por
Oceana. |