Ecotasa para
visitar la Antártida
(BV
/ 08-06-09) El estudio “Valoración del impacto ambiental del
turismo comercial sobre los ecosistemas antárticos”, promovido
por el Ministerio de Ciencia e Innovación de Argentina y la Fundación
Abertis, concluye que el establecimiento de una tasa turística de
10 dólares por día podría ser suficiente para financiar medidas que
eviten el deterioro de los ecosistemas antárticos causado por los
más de 50.000 turistas que anualmente visitan el continente helado.
Esta tasa sería complementaria
a otra de la misma cuantía que los turistas ya pagan a la Asociación
Internacional Tour Operadores Antártida, el ente encargado de coordinar
el turismo en la zona.
Durante la presentación del informe la semana pasada, la secretaria
de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, ha considerado que
la actividad turística creciente en "esta tierra de nadie
y de todos" debería contar con un régimen de planificación
y gestión más exigente que preserve a la Antártida como "laboratorio
de sensibilidad".
Los principales impactos de los visitantes provienen del coste ambiental
de los desplazamientos en emisiones de dióxido de carbono. El estudio
revela que cada turista emite cerca de 4,4 toneladas de CO2 en su
viaje, lo que equivale a las emisiones del consumo eléctrico medio
anual de un hogar europeo con tres inquilinos.
Otros impactos, de menor
incidencia pero de creciente relevancia, son las alteraciones en
el comportamiento de la fauna y la flora y en el suelo, las especies
invasoras y el calentamiento global, que todavía son reversibles.
Javier Benayas, autor del
estudio junto a Martí Boada, ambos investigadores de la Universidad
Autónoma de Barcelona, ha señalado que con la tasa de diez dólares
se podrían financiar dos medidas importantes: una mejor formación
de los guías y la inspección con observadores independientes a bordo
de los cruceros para garantizar el cumplimiento de la normativa existente.
Para cubrir el coste de
la tercera medida, barcos de vigilancia turística que se encargarían
de inspeccionar las operaciones de los cruceros, controlar la pesca
ilegal y prestar apoyo en labores de rescate, se necesitarían cien
dólares.
El transporte marítimo -una
modalidad que utiliza casi el 90 por ciento de los turistas- es el
responsable del 56% de las emisiones, mientras que los aviones suponen
el 44% restante (los vuelos sin aterrizaje constituyen el 9% de las
visitas)
El turismo en la Antártida
ha aumentado de forma importante en los últimos años, ya que el descenso
de los precios de los paquetes turísticos hace que cada vez sea más
asequible.
Un viaje desde España de
diez días de duración con guía en castellano puede costar unos 6.000
dólares, todo incluido salvo el billete de avión desde y hasta Usuaya
(Argentina), aunque la crisis ha hecho que surjan ofertas de hasta
3.000 dólares.
El perfil del turista antártico
es el de una persona viajera, de edad avanzada, con elevado poder
adquisitivo y cuya principal motivación es el disfrute de pisar el
único continente en el que no han estado previamente. |