Canarias pide que no se vierta hierro al mar
(BV / 22-11-07) El Gobierno de Canarias, a través de la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático, ha remitido una comunicación urgente al Ministerio de Medio Ambiente en la que le solicita que impida que la empresa Planktos vierta desde el barco Weatherwind II 100 toneladas de partículas de hierro en el mar, en aguas próximas a las Islas.
El Ejecutivo pretende que el Estado articule las acciones pertinentes para impedir oficialmente estas maniobras, al menos dentro de las 100 millas náuticas de influenciaalrededor de Canarias, que configuran el área de gestión pesquera europea.
Los promotores de este experimento han avanzado que su próxima escala será en Canarias, donde, al parecer, tiene previsto cargar las 100 toneladas de hierro con las que quiere fertilizar el océano, y que la operación la realice en aguas internacionales en el Atlántico sur. No obstante, de momento, la empresa mantiene en secreto la zona en la que pretende realizar el experimento, no sometido al control de científicos independientes.
El Gobierno de Canarias se suma de esta manera a la denuncia pública que han planteado diversas organizaciones ecologistas en la que advierten sobre la peligrosidad de este experimento y que ha suscitado una notable preocupación entre los científicos. La Organización Marítima Internacional ha manifestado su preocupación por estos vertidos en mar abierto.
Según la teoría que se pretende comprobar, el aumento del fitoplancton marino que provocará el vertido contribuirá a una mayor absorción del CO2 atmosférico, algo íntimamente relacionado con el calentamiento global. Según expertos de la Universidad de Las Palmas, "sí es cierto que ese hierro puede formar plancton y en varias semanas quedar secuestrado en forma de detrito en las aguas profundas y terminar atrapado en el suelo oceánico, y que ese plancton absorbería CO2 mediante fotosíntesis". Pero añaden: "… aunque se corre el peligro de que el plancton sea hepatotóxico o neurotóxico, tipo marea roja, porque el exceso de hierro en un área muy cálida y estable podría desencadenar un proceso con tales características.
Un episodio de toxicidad de este tipo, según el director de la Agencia de Desarrollo Sostenible, ya se dio en 2004 en la proximidad de las Islas, por circunstancias naturales anómalas, en las que el detonante, fue el hierro presente en el polvo sahariano. Como han apuntado otros expertos en la prensa estos días, insiste en que “existe también peligro de un aumento del PH del agua, que podría anular el efecto beneficioso de la absorción de CO2". |