Apoyo al Archipiélago
Chinijo
(Agencias / 18-11-08) El
pasado 10 de noviembre regresó el último turno de voluntarios de
WWF/Adena desplazados al islote de Alegranza. Con los pollos de pardela
cenicienta emprendiendo el vuelo a Latinoamérica, se ha cerrado la
campaña de conservación, sensibilización y apoyo a la vigilancia
que la organización viene desarrollando en el Parque Natural del
Archipiélago Chinijo desde el pasado mes de julio.
WWF/Adena
lleva una década contribuyendo a la conservación de este espacio
marítimo–terrestre, el más importante de las islas Canarias, apoyado
por el Programa de Voluntariado del Organismo Autónomo de Parques
Nacionales del MMARM. Durante una década, 865 voluntarios han colaborado
con WWF/Adena en las actividades de protección, estudio y divulgación
de los valores naturales del Parque Natural del Archipiélago Chinijo.
Este año se establecieron dos campos de trabajo, en La Graciosa y
Alegranza, organizándose las actividades en 16 turnos con la participación
de 65 voluntarios.
Los voluntarios de WWF/Adena
ofrecieron toda la información necesaria para desarrollar una visita
respetuosa con el entorno a más de 6.000 visitantes de La Graciosa.
También han estado ayudando a evaluar el estado de conservación de
las principales especies marisqueras de Alegranza y ha contribuido
a contar con un mejor conocimiento de las especies de aves más amenazadas
del Archipiélago Chinijo.
Los resultados preliminares
de la evaluación muestran cómo, año tras año, la campaña de WWF/Adena
está contribuyendo a la estabilización de las poblaciones de lapas,
burgados, etc. en Alegranza. Este año ha sido también un éxito de
reproducción para la pardela cenicienta e, incluso, hay una pareja
de guirre, de avanzada edad, que ha sacado adelante un nuevo polluelo
de esta especie en peligro en Canarias.
También se han realizado
limpiezas en las costas del Archipiélago Chinijo. WWF/Adena ha puesto
especial atención en retirar aquellos elementos más contaminantes,
tales como derivados del petróleo y aceites, o luces químicas usadas
por la pesca de palangre (llamadas snap lights). Además, se han recogido
2.000 kg de otros tipos de residuos (bolsas, plásticos, redes, etc.)
y han sido trasladados a Lanzarote para su correcta eliminación.
Este año el seguimiento
y control de las actividades de los usuarios y visitantes del Parque
Natural ha dado unos resultados más esperanzadores que los años anteriores.
Pese a ello, se siguen registrando casos de pesca y marisqueo ilegal,
visitas y acampadas sin la pertinente autorización de la Unidad de
Medio Ambiente y, lo que aún es más grave, intentos de caza ilegal
de pollos de pardela cenicienta.
Según Alexis Rivera, de
la Oficina Regional en Canarias de WWF/Adena: “No es admisible
que el primer Parque Natural en declararse en Canarias lleve más
de 20 años esperando la constitución de su Órgano de Gestión. Las
administraciones canarias no pueden seguir obviando su responsabilidad
en la conservación de uno de sus espacios naturales protegidos más
importantes”.
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