(BV / 10-10-11) Casi dos millones de kilómetros cuadrados de océano. Ese es el tamaño del santuario de tiburones más grande del mundo que ha sido creado por el gobierno de las Islas Marshall. Desde ahora, el comercio de los productos derivados del tiburón estará prohibido en las aguas de esta república del Pacífico.
En estas islas, en las que el turismo y el buceo representan grandes atractivos, los tiburones y sus parientes cercanos -como las mantas y rayas- se encuentran amenazados por la pesca y la potencial pérdida de hábitat. De hecho, aproximadamente un tercio de los tiburones de alta mar ocupan un lugar en la reconocida Lista Roja de Especies Amenazadas.
“Al aprobar este proyecto de ley de protección, dejamos claro cuán importantes son los tiburones para nuestra cultura, medio ambiente y economía”, ha dicho Tony de Brum, uno de los senadores que patrocinó el proyecto de ley en el Parlamento de las Islas Marshall. “Puede que seamos una pequeña nación insular, pero ahora nuestras aguas son el lugar más grande en el que los tiburones estarán protegidos”.
IMPEDIMENTOS
Para entender el tamaño del santuario es posible decir que cubre un área similar a países como Indonesia, México o Arabia Saudita: es casi ocho veces más grande que el Reino Unido. Con esta medida, el área del océano en la que los tiburones actualmente se encuentran protegidos pasará de 2,7 a 4,6 millones de kilómetros cuadrados.
El proyecto prohíbe la pesca comercial de tiburones comerciales, además de cualquier otro comercio derivado. Si alguno de ellos es capturado por accidente, deberá ser liberado con vida. Ciertos equipos de pesca también serán vetados de las aguas de las Islas Marshall. Quienes violen las normas podrán enfrentar multas de hasta 300.000 dólares.
El gobierno de esa nación creó el plan con la asesoría del Grupo Pew Medio Ambiente, la organización estadounidense que identifica a aquellos que puedan proporcionar conservación marina a gran escala, debido a la magnitud de su aguas territoriales. Las Islas Marshall, hogar de unas 68.000 personas, están dándole continuidad a la iniciativa de Palaos, que hace dos años creó el santuario que solía ser el más grande del mundo. Otras naciones, como Bahamas, también han seguido el ejemplo.
El mes pasado, un grupo de ocho países -entre los que se encuentra México, Honduras, las Maldivas y las Islas Marianas del Norte- firmaron una declaración en la que anunciaban que ejercerían presión para que los tiburones fuesen más protegidos en el mundo.
Es muy probable que las medidas de protección del tiburón también ayuden a la biodiversidad marina en general porque restringen los derechos de los buques de pesca. Sin embargo, en las Islas Marshall -tal y como ocurre en Palao y otros países- persisten las dudas acerca de la capacidad de las autoridades para controlar grandes extensiones de mar.