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Pescadores franceses contra Greenpeace
(BV-Marsella/23-08-06) El barco Rainbow Warrior II de la organización ecologista Greenpeace fue obligado a dar la vuelta y volver a alta mar cuando pretendía entrar en el puerto francés de Marsella. Unos 25 pesqueros atuneros rodearon el barco del arco iris y forzaron la maniobra cerca de tierra, impidiendo que los integrantes de Greenpeace continuaran en su labor por impedir la pesca ilegal de atún en el Mediterráneo.
Los pescadores quieren impedir como sea que Geenpeace continúe con una campaña que para ellos es destructiva. Rechazan las acusaciones y aseguran que la pesca que practican no es ilegal, que las propuestas de capturas legales pueden destruir su medio de vida.
Por su parte el Gobierno francés, a través de las autoridades portuarias de Marsella, denegaron el permiso de traque al barco ecologista por “razones de seguridad”, aunque más tarde rectificaron y autorizaron al barco a hacer una breve parada técnica en el Puerto.
Para Yannick Jadot, portavoz de Greenpeace, que vivió en directo, desde otra embarcación cómo bloqueaban el paso del RW II, “Los pesqueros claramente querían que se fueran. No solo practican pesca ilegal, también su comportamiento en el mar está en esa línea”.
Este episodio aviva la tensión política y social que está enfrentando a sectores de la población (no solo en Francia) que dependen de la pesca del atún, con la mayoría de los ciudadanos que siguen pensando que tanto científicos, expertos y los gobiernos de la UE tienen razón al apoyar la lucha contra las artes ilegales de pesca.
Medios de comunicación que hacen eco de la noticia coinciden en recordar lo que ocurrió en 1985 con el primer buque-enseña de Geenpeace, el Raimbow Warrior, cuando fue saboteado y hundido por los servicios secretos franceses en el puerto de Auckland, un atentado al mejor estilo terrorista en el que murió un miembro de la tripulación. |