mi cÁmara y yo
(03-12-08) Mi primera cámara reflex fue uno de los
mejores regalos que me han hecho nunca. Con quince años, tenía
en mis manos una poderosa herramienta de expresión, que desde
entonces no ha faltado nunca en mis viajes.
La fotografía es “otra
manera de decir las cosas”, la poesía de la vista, expresar con
imágenes lo que las palabras no alcanzarían nunca a explicar. Es
la magia de ver algo que todos ven, pero de otra manera...
Quizás una
pasión o una adicción, la cámara se convierte en una parte de mí,
muchas veces indispensable; Quizás el afán de inmortalizar un momento,
de capturar una sensación, un reto a las palabras y a la vista;
Quizás sea la ambición de buscar más allá de lo que nuestros ojos
ven.
La fotografía, medio de expresión artística,
de comunicación no verbal, representa la inquietud que tenemos
de expresarnos emotivamente, de congelar el tiempo en una imagen
con mucha voz.
En lugares remotos nos tiran piedras
porque dicen que robamos el alma, mas bien, aspiramos a mostrarla
o a denunciar su falta.
Sumergida
en las profundidades mi alma se dispara, el azul produce tantas
emociones que crea “cazadores de imágenes” la vana pretensión del
fotógrafo submarino de imbuir en imágenes toda la belleza del submundo.
Una
imagen con una importante misión: mostrar su infinita belleza,
la armonía de sus habitantes, el equilibrio de un ecosistema que
hay que respetar y mantener. Una imagen que transmite paz. Una
imagen con un comprometido mensaje: “mira este grandioso mundo,
admíralo, disfrútalo y respétalo”. Una imagen que quien la contemple
diga: “¡quiero estar ahí!”.
Sumergida
en el azul siento mi insignificancia en tan inmenso mundo que me
acepta con un visado de turista. Respiro lenta, pausadamente, contemplo
la gran maravilla que me rodea, sin prisa, lo primero es mirar
y sentir... y poco después levanto mi cámara y miro de nuevo.
Si quieres comentar
algo sobre este artículo, puedes escribir a: loli@buceo-virtual.com
Texto y Fotos: Loli Alcarria