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buceando en el pasado

Fosiles de Moluscos Fosiles de Moluscos (04-02-09) Desde el comienzo de su historia, el hombre ha sentido curiosidad por descubrir que es lo que se oculta en los fondos marinos. Aquí tenemos más pinceladas de historia, que complementan el artículo “Buceo Milenario”, publicado en esta revista el mes pasado, ambos aportaciones de www.elportaldelosbarcos.com.

    Han sido muchos y muy variados los inventos y artefactos que se han intentado utilizar a lo largo de los siglos con este motivo, pero es sólo a partir de mediados del siglo XX cuando se ha extendido y masificado la práctica de este deporte.

    Hay indicios de la práctica del submarinismo en la prehistoria, en los grandes yacimientos de conchas de moluscos (muchos de los cuales viven varios metros por debajo de la superficie del mar) que se han encontrado en el Báltico y en las costas de Portugal. Esto prueba que el hombre primitivo, salvo que esperara las grandes bajamares para juntarlos, se veía obligado a bucear hasta los lugares en que estaban enclavados.

    Las tribus de la Polinesia también practicaron el buceo en tiempos inmemoriales. Estas tribus usaban unas primitivas pero prácticas lentes submarinas, formadas por un armazón de madera que sostenía una lámina transparente de carey u otro caparazón de tortuga marina.Antigua Campana de buzo Antigua Campana de buzo

    Entre los pueblos de la Antigüedad, las primeras noticias fidedignas que se tienen de la práctica de la inmersión son del año 168 a.C., cuando se utilizaron buzos para recuperar el tesoro que Perseo, último rey de Macedonia (Grecia), lanzara al mar desde su palacio.

    En los "Problemas" de Aristóteles se mencionan dos tipos de aparatos de inmersión. Uno de ellos es la "lebeta", un antecedente de la campana de buzo, que consiste en un gran recipiente metálico que se coloca invertido en el agua, lo que permite aprisionar en su interior el volumen de aire que su capacidad admita. Uno o más buzos se acomodaban en su interior, desde donde realizaban salidas al fondo del mar. El otro instrumento mencionado es un tubo respirador muy parecido al actual snorkel.

edad media y renacimiento

    Aunque la Edad Media vivió de espaldas al mar, es en esta época tan poco marinera cuando se hizo mamoso el extraordinario buceador Nicolás, conocido como "el pez", y cuyas proezas submarinas fueron inmortalizadas por Federico Schiller en su balada del "Buceador", y como personaje del "El Quijote" de Cervantes con el nombre de "Peje Nicolao".

Tubo y Campana de buzo diseñada por Leonardo da Vinci Tubo y Campana de buzo diseñada por Leonardo da Vinci     En el Renacimiento, el polifacético genio Leonardo da Vinci diseñó un par de aparatos de buceo. El primero consistía en un simple tubo, similar al actual snorkel. Otro diseño muestra un casco completo con antiparras y un tubo respiratorio en una especie de capuchón con púas, que hacían de defensa natural contra posibles depredadores.

    Una variante de esta último representa un voluminoso recipiente de aire, sobre el pecho del buzo, conectado a una máscara que le cubre parte del rostro. El más perfecto de sus diseños consiste en un traje completo de buzo, clasificado por otros autores como "equipo que cubre todas las necesidades vitales y las exigencias especiales que un hombre puede necesitar bajo el agua".

    A partir de mediados del siglo XVIII comienzan a sucederse los descubrimientos e inventos que permitirían a los buceadores sumergirse a una mayor profundidad y por más tiempo. Es en este período que ganan aceptación las campanas de buzo, como la "Patache" de Jean Barrié (1640), o la de Halley (1690), que recibía suministro de aire desde la superficie.

primer gran impulso al buceo moderno

Casco diseñado pr Augustus Siebe Casco diseñado pr Augustus Siebe     La posterior evolución de la campana se debe a Augustus Siebe (al que algunos proclaman el "Padre del Buceo Moderno"), que reduciría su tamaño hasta convertirla en un casco que recibía aire de una bomba desde la superficie. El mismo Siebe, en 1837, le añadió un traje impermeable que dejaba "en seco" el cuerpo del buzo, y a la que llamó escafandra. Así nació el equipo de buzo clásico, que con algunas modificaciones ha llegado hasta nuestros días.

    En 1860, un oficial de marina francés, Auguste Denayrouze, y un ingeniero de minas, Benedict Rouquayrol, se unieron para construir un aparato mas ligero que la escafandra de buzo, que consistía en un depósito metálico que contenía aire a 30 o 40 atmósferas de presión, con un regulador elemental y una manguera que suministraba aire desde la superficie y que se podía desconectar por breves periodos de tiempo mientras el buceador seguía respirando de la reserva de su depósito.

Diseño de Auguste Denayrouze Diseño de Auguste Denayrouze     Le dieron el nombre de "Aeróforo". Este aparato no llegó a utilizarse masivamente ya que permitía escasa autonomía y no disponía de un sistema de visión adecuado. Henry Fleuss desarrolló en 1879 un equipo de buceo que funcionaba con unas mezclas de 50% a 60% de oxígeno. La primera inmersión duró una hora y tras el éxito de la misma convenció a Siebe Gorman and Co., de Londres, para que fabricara su equipo.

    En la década del 30 se crean elementos fundamentales para el desarrollo del buceo moderno como las aletas o patas de rana (1935), el tubo respirador (1938) y la máscara que abarca ojos y nariz, patentada en 1938. En 1933 un investigador francés, Le Prier, patenta la escafandra que proporciona al buceador una autonomía real, gracias a la botella con aire a alta presión (150 atmósferas), y una buena visión, con el empleo de una máscara facial. Pero este aparato no disponía de un sistema de control del consumo, lo que limitaba mucho su autonomía.

el equipo de cousteau alcanzÓ el sueÑo

    En 1943, el equipo formado por el Teniente de Navío francés Jacques-Yves Cousteau, el ingeniero Emile Gagnan y un joven deportista, Frédéric Dumas, probarían en aguas de la Costa Azul un aparato que habría de convertirse en aquel con el que tantas generaciones habían soñado.

El equipo probado por el Teniente de Navío francés Jacques-Yves
              Cousteau, el ingeniero Emile Gagnan y un joven deportista, Frédéric
              Dumas El equipo probado por el Teniente de Navío francés Jacques-Yves
              Cousteau, el ingeniero Emile Gagnan y un joven deportista, Frédéric
              Dumas Se trataba de la escafandra autónoma, cuyo elemento fundamental era un regulador que suministraba al buceador aire a presión ambiente, que se encontraba comprimido a gran presión en una botella. Este sistema daba la oportunidad de bajar a unas superficies nunca imaginadas por el hombre y con un sistema de respiración bastante aceptable.

En realidad la escafandra era solo una parte del invento, pues Cousteau utilizaba una máscara que cubría ojos y nariz, unas aletas de goma, y compensaba la flotabilidad natural del cuerpo humano con un cinturón con pastillas de plomo. Desde ese entonces, los avances en el entendimiento de la fisiología y la técnica que permiten al hombre respirar mezclas gaseosas han permitido que los buceadores lleguen a descender hasta los 400 metros de profundidad.

Texto: Adaptación de “Breve Historia del Buceo” publicado en
http://www.elportaldelosbarcos.com / Guadalupe Romero
 
 
   
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