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El gran Respeto

John Laboira (24-08-09) Nuestro colaborador John Laboira, Team Manager de National Geographic, nos da una lección de supervivencia ante una situación extrema, que además nos sirve para recordar la necesidad de respetar el medio marino, en el que somos simples invitados.

    Lo que voy a contar a continuación, como fotógrafo subacuático profesional y biólogo marino, no tiene nada que ver en contra de la especie que voy a mencionar. Al contrario, es por el gran respeto que tengo hacia el océano y sus criaturas y, la vida en general, por lo que espero otros puedan aprender y recordar que, cuando nos sumergimos, somos meros humildes invitados en el medio marino.

    BallenaEstaba realizando un reportaje en las islas Maldivas, sobre tiburones punta negra y sus hábitos de caza nocturnos, el tiburón ballena y las mantas gigantes que acuden a lo que se llama “estación de limpieza”. Pero esto es otra historia.

    El reportaje de 15 días fue un éxito a bordo del gigantesco “Dhoni”, barco tradicional maldiviano, equipado con todos los equipos. El último día estábamos fuera del puerto de la capital, Malé. Allí, el equipo tenía un merecido día de descanso, unos leyendo, otros durmiendo y un grupo por puro placer nos sumergimos para ver y entrar en un pecio que se encontraba a los 32 m. de profundidad.

    Entré por una escotilla de proa y de golpe se me acabó la batería del foco. Primer error, no llevaba uno de recambio. Me quedé a oscuras, entonces me acordé de la gran ley del buceo “PAREPIAC” (Para, Respira, Piensa y Actúa). Tuve que empezar a abrirme paso con el tacto de mis manos, protegidas con unos guantes de 2 mm que no me iban a servir de nada.

     Synanceia verrucosaEntonces de golpe noté como si de una aguja hipodérmica se tratara me perforaba el guante y entrar en el dedo anular de mi mano izquierda. Al principio no le di importancia hasta que empezó a apoderarse de mi mano un agudo dolor, cada vez más intense y que empezó a subirse por mi brazo.

     En aquel momento supe que tenía problemas. Recé y actué. Vi una luz al final por donde salí, me quité el guante y vi la picadura. Podría ser de tres especies y las 3 me preocupaban (Pez León, Pez Escorpión, Pez Piedra). Éstas 3 especies pertenecen a la familia de los rascacios como la escórpora o el cabracho que tenemos en nuestras aguas mediterráneas.

PARA EL PEZ PIEDRA MO HAY ANTÍDOTO

   Pez piedra Lo que he podido constatar es que dependiendo de en qué mar estén han desarrollado un veneno neurotóxico de contenido proteínico que los hace más o menos peligrosos por no decir mortales. Yo sabía que para el pez piedra no había antídoto. Como pude con un dolor agonizante me apreté el brazo en forma de torniquete mientras hacia la descompresión.

     No quería problemas adicionales. Al llegar a la superficie me pusieron la mano en agua casi hirviendo para neutralizar la toxina y me desplazaron a toda velocidad al hospital de Malé. Allí me desmayé. Al cabo de 2 horas me recobré el conocimiento con una via puesta y en la cama del hospital.

    El médico que me había atendido me miró y me dijo:”welcome back to life” (bienvenido de nuevo a la vida). Me contó que me había picado un pez león, que el veneno que han desarrollado en esas aguas llega a ser mortal. Que me había administrado el antídoto y un cóctel para el dolor y que había estado a 10 minutos de la muerte.

    Pez León Y ahora vuelvo a recalcar que la culpa no fue de estos preciosos animales a los cuales les encanta el hierro corroído y oxidado de los pecios, la culpa no había sido de nadie, sólo pasó.

     El médico me preguntó si quería alguna cosa y le pedí un cigarrillo y una cerveza bien fría. Atónito me dijo que eso era un hospital pero que vistas las circunstancias me lo concedía. Creo que es de los mejores cigarrillos y la mejor cerveza que he tomado en mi vida. Había vuelto a nacer para contarlo como lo estoy haciendo. Como os podéis imaginar ahora siempre llevo dos focos como mínimo y miro donde pongo las manos. Respeto al Mar, respeto a la Vida.

Texto: John Laboira Wells, “Team Manager de National Geographic”

 
 
   
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