Han pasado 50 días desde que comenzó la Operación Waltzing Matilda. El 7 de diciembre de 2009 el día en que el barco de Sea Shepherd Steve Irwin zarpó desde Fremantle, en el Oeste de Australia.
Desde ese día, el Steve Irwin ha recorrido más de 16.000 km. 7.000 de ellos desde la última vez que repostó en Hobart, Tasmania, el 31 de diciembre. El barco de Sea Shepherd Bob Barker salió de Mauricio frente a la costa de África el 18 de diciembre y ha estado en el mar 32 días.
El corto viaje del navío de Sea Shepherd Ady Gil comenzó el 19 de diciembre en Hobart. Diecisiete días después, el Ady Gil estaba en el fondo marino a una profundidad de 3.000 metros después de que el barco japonés que protegía la flota ballenera japonesa deliberadamente lo embistiera y destruyera, cortando el barco interceptor por la mitad. Fue el 6 de enero.
Ha sido una campaña tensa y dramática con numerosos conflictos entre la tripulación de Sea Shepherd y la de los barcos balleneros. Pero extrañamente, los días más efectivos para la tripulación de Sea Shepherd no son los días de enfrentamiento con los barcos de la flota ballenera.
Los días de mayor éxito son aquellos en los que no hacemos nada en absoluto, los días en que recorremos kilómetros y kilómetros en búsqueda de la flota ballenera.
El objetivo de Sea Shepherd es impactar las cuotas de matanza de la flota japonesa, para asegurarnos de que no causan una masacre matando el número de ejemplares que pretenden.
Durante cuatro años hemos cortado directamente sus cuotas. Se salvaron ochenta y tres ballenas el primer año, quinientas durante la Operación Leviatán, casi otras quinientas en la Operación Migaloo y unas cuatrocientas veinticinco en la Operación Musashi.
Mientras están corriendo no pueden matar ballenas
La respuesta de los balleneros japoneses a la llegada de un barco de Sea Shepherd es salir corriendo cientos de kilómetros para obligar a los barcos de Sea Shepherd a gastar combustible. Y mientras ellos están corriendo no pueden matar ballenas, lo que está bien para nosotros.
Es durante estos días de búsqueda cuando salvamos ballenas, y cada día que la flota está corriendo se salvan las vidas de una docena de ballenas.
Desde que el Ady Gil se hundió al sur de Hobart la flota ballenera japonesa ha estado huyendo hacia el oeste. Ya los hemos perseguido casi 5000 km a lo largo de la costa de la Antártica hacia el área del sur de África.
La búsqueda comenzó al oeste de George V Land pasando por Tierra Adelia, Queen Mary Land, Wilhelm II Land, Princess Elizabeth Land, y Mac Roberstson Land.
Han sido doce días de abrirnos paso a través de traicioneros icebergs salpicados por la costa, bordeando bloques de hielo, luchando con enormes olas, densas nieblas, fuertes vientos, lluvia, aguanieve, nieve en copos y tempestades y granizo.
Es bonito. La costa de la Antártida es uno de los lugares más misteriosos y hermosos del planeta, con icebergs que pueden presumir de tener todos los azules imaginables, enmarcados en el blanco brillante de nieve compacta. Hay focas, pingüinos, aves en abundancia, y hay ballenas, esas majestuosas mentes en el agua que son la causa principal de los problemas en estas aguas remotas y hostiles.
Estamos aquí porque las ballenas están aquí y los japoneses no las quieren aquí. Ellos las prefieren en el plato de un restaurante de sushi en Tokio.
Sin embargo, este año las cosas son un poco diferentes. Mientras que en años anteriores hemos tenido que detener la búsqueda por falta de combustible, ahora tenemos dos barcos y uno puede continuar la búsqueda mientras el otro regresa a puerto a por combustible y suministros. Esto significa que, por primera vez en nuestras campañas, contamos con una búsqueda en teoría irrompible, lo que se traduce en vidas de ballenas salvadas y en una reducción de ingresos para los balleneros.
Cada día que los balleneros corren es un buen día para las ballenas y ellos llevan corriendo dos semanas, y nosotros tenemos intención de mantenerlos en la carrera hasta el final de la temporada de caza de ballenas de marzo.
Algunas veces se consigue el éxito sólo con estar ahí, y nosotros somos fuertes detrás de este matadero flotante y su cuadrilla de barcos de cazadores asesinos con arpón.
Habrá nuevos enfrentamientos y es más que probable que haya más colisiones, pero cuando todo está dicho y hecho, los mejores resultados provienen de no hacer nada. Es en la persecución cuando se salvan vidas.
Texto: Capitán Paul Watson