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Seychelles: aguas cÁlidas y relax

Mapa de las islas Seychelles Mapa de las islas Seychelles    (04-08-09) Nuestros recuerdos de Seychelles pasan por paisajes serenos, un tranquilo modo de ver la vida y el dulce y fuerte zarandeo de las cálidas y transparentes aguas índicas. Las islas Seychelles son un tesoro para la memoria, para el corazón y para la inteligencia. El tesoro de un descubrimiento.

   No es necesario sentir inquietud alguna para tomar un avión y disfrutar cómodamente de once horas de vuelo desde Madrid, para poder ver desde lo alto, el espectáculo que ofrecen las islas Seychelles sobre el Océano Índico.

   Tan salvaje es el aspecto de estas islas, que uno no puede evitar pensar que el piloto las pasará de largo porque nuestro destino es otro. A medida que el avión se acerca a tierra, los pasajeros nos elevamos pegando la nariz a las ventanillas, contagiados desde el aire del embrujo de las islas Seychelles. Ilas Seychelles Islas Seychelles

   Hasta hace tan sólo doscientos años este grupo de islas del sudoeste del océano Índico permaneció deshabitado. Tan sólo algunos piratas lo convirtieron en puerto y escondite. También ellos descubrieron que las islas Seychelles son un refugio donde escapar de nada y encontrarlo todo. Allí, algunos, como el pirata François Hodoul, se dejaron morir porque creyeron haber llegado al paraíso.

    Ciento quince islas componen este archipiélago que se extiende a lo largo de más de 400.000 kilómetros cuadrados sobre las aguas del Índico. Una de las mejores cualidades del turismo de Seychelles es la seguridad. La calma, las cálidas aguas y la tranquilidad son sentimientos unidos a unas vacaciones en estas islas. Y es que Seychelles es, seguramente, el último paraíso sobre el mar.Victoria Victoria

    Su capital, Victoria, en la isla de Mahe, es el punto de llegada y el primer contacto con el modo de vida de las islas Seychelles. Alguien debió decirles a los seychellianos que no es necesario hablar alto para hacerse entender. Alguien debió mostrarles como no complicarse la vida. Alguien debió enseñarles a sonreír como lo hacen. Su carácter se corresponde perfectamente con su modo de vida: son gentes sencillas, apacibles, algo tímidas pero con una alegría y unas ganas de vivir desbordantes.

    En Victoria, la gente camina despacio, sin prisas. Y uno se deja contagiar por ese pausado ritmo de vida que parece influenciado por los fuertes aromas de sus mercados, por las risas de los niños que marchan en fila y de uniforme a sus colegios, y por la exótica sensualidad de una charla criolla a las puertas de un comercio cualquiera.

mahe, una isla de contrastes naturales

Mahé Mahé     Además de acoger a la capital, Mahe es la isla principal de Seychelles. Rodeada por más de setenta playas, en Mahe late un corazón verde y montañoso que es la cumbre más alta de todo el archipiélago. Esta isla se eleva a 905 metros de altitud, por lo que muchas veces sus picos redondeados aparecen envueltos en neblina mientras el sol brilla sobre la blanca arena de sus playas. Es la magia de una isla llena de contrastes naturales que pasan por bosques copados por árboles de exóticas maderas.

    El litoral de la isla de Mahe es uno de los más impresionantes. Sus playas son de arena blanca como la nieve que, como ella, recogen la calidez de la luz del sol y buscan rincones de sombra bajo las palmeras que bañan la otra orilla de la playa.

    El agua transparente se tiñó de cristales turquesas, tal vez traídos por los piratas, y acaricia la costa con la suavidad del que se sabe llegado a buen puerto. Entre las playas más hermosas de Mahe están Beau Vallon, Anse à la Mouche y Anse Takamaka, ideal para buceadores y esnorquelistas.

Anse à la Mouche Anse à la Mouche     La isla de Mahe es también perfecta para iniciarse en el exotismo de la cocina criolla. Son frutas, pescados, ensaladas y barbacoas que se combinan con especias de sabores extraños capaces de satisfacer a los paladares más exquisitos.

    Ya sea en los hoteles o en los restaurantes de la isla, la comida en Seychelles sabe a mar y a brisa fresca e invita a la tertulia tranquila con un buen conversador que nos hable de tortugas, de princesas de las mareas y piratas.

    En general los restaurantes de las islas Seychelles están abiertos a la playa y sacian el apetito y riegan el ánimo con riquísimos vinos blancos. Un restaurante inolvidable es el Marie-Antoniette, en el que la anciana Madam Fonseka invita, con su charla y su cocina, a formar parte de la atmósfera criolla de las islas Seychelles. Tan sólo los billetes firmados por turistas de todo el mundo que empapelan una de las paredes del Marie-Antoniette, nos recuerdan que fuera hay todo un mundo que explorar en las islas Seychelles.

praslin, paraÍso en miniatura

Praslin Praslin     Desde Mahe, por mar o por aire, es posible acceder a otras islas del archipiélago de Seychelles. La segunda isla es Praslin, un pequeño paraíso en miniatura que nos sorprende con una imagen diferente de las islas Seychelles. Las playas de Praslin, bordeadas de cocoteros, están jalonadas por inmensas y extrañas rocas de formas redondeadas.

    La isla de Praslin conserva en su interior bosques prácticamente vírgenes de un incalculable valor ecológico, como el Valle de Mai, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984. El Valle de Mai es la imagen perfecta de un valle encantado. Paseando por sus senderos uno se descubre amando la naturaleza y contagiándose de su fuerza virgen. La luz se filtra entre las hojas de los árboles. El aire es de color verde. La naturaleza habla de silencios.

    En el Valle de Mai crece el legendario Coco de Mer, el fruto más característico de las islas Seychelles. Este misterioso fruto doble ha estado siempre rodeado de historias, transmitidas de generación en generación, por su curiosa similitud con la pelvis femenina.

    Praslin ofrece varias posibilidades de alojamiento y resulta también un punto de partida perfecto para visitar otras islas como Cousin y Aride, reservas naturales de muchos reptiles y pájaros, Curiese con sus árboles y sus tortugas gigantes o los islotes de Coco y St. Pierre, ideales también para bucear y practicar deportes acuáticos.Valle de Mai Valle de Mai

    La Digue es una de las islas más fotografiadas del mundo. Las grandes rocas graníticas que rodean la arena y el agua de sus playas, han servido de escenario para el cine y para fotografiar a las más elegantes modelos del mundo. Es tal la belleza de estas playas que uno no puede dejar de imaginar que a grito de ¡corten! alguien desmontará el escenario y se lo llevará a algún otro lugar. Pero el natural encanto de La Digue es real, envolvente y mágico, y se refleja en los fondos que la rodean; entre 0 y 10 metros de profundidad siempre encontraremos verdaderos acuarios.

    Para los que conservan el espíritu de los robinsones, Felicité puede ser su isla ideal. Pequeña, rocosa y cubierta de cocoteros, es un destino ideal para lunas de miel y para los amantes… del buceo. Su nombre describe perfectamente la atmósfera de esta coqueta isla, que puede ser alquilada como un paraíso privado hasta para ocho personas por un mínimo de tres días. Al verlo uno piensa si no será cierto que el dinero pueda comprar la felicidad.

ESMERALDA, CON 160 AÑOS DE EDAD, LA REINA DE BIRD

Bird Bird     Si Felicité es el refugio de los solitarios o de los bien acompañados, Bird es el reino de los pájaros. Es una isla privada que a veces se alquila, completamente rodeada por una playa de arena blanca que es también el hogar de la reina de la isla, la gran tortuga gigante Esmeralda, que tiene más de 160 años.

    A 15 kilómetros de Bird y unos ochenta de Mahe está la isla Denis. Arrecife coralino de aspecto paradisíaco y poblado de densos palmerales, Denis ofrece a sus visitantes privacidad, relax y paz. Esta isla es ideal para los pescadores: en sus aguas se han batido récords mundiales en la pesca del bonito, atún, barracudas y dorados, entre otras muchas especies. Afortunadamente, ahora la pesca submarina y deportiva está prohibida en la zona.

    Los dos atolones, Desroches y Aldabra, son un fantástico punto y final a un viaje por las islas Seychelles. El primero se alza majestuosamente sobre un atolón sumergido que lleva también el nombre Desroches, dentro del grupo de islas Almirante, aproximadamente a una hora de vuelo desde Mahe con Air Seychelles. Es un lugar todavía poco frecuentado, ideal para los solitarios amantes del buceo y las playas vírgenes.Aldabra Aldabra

    Aldabra, por su parte, es la mayor laguna del mundo. Rodeada por una estrecha franja de corales, Aldabra es un tesoro de belleza natural declarada Patrimonio de la Humanidad y presume de tener cinco veces más tortugas que las Galápagos y algunos de los ejemplares de ciertas especies de aves. Hasta hace muy poco, esta isla era sólo accesible para los científicos y los investigadores. Y, para siempre, Aldabra será, junto con el resto de las islas Seychelles, uno de los últimos tesoros vírgenes del planeta.

Texto: Guadalupe Romero,
con información de la oficina de turismo de Seychelles
 
 
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