(03-02-11) El “SS Virginia”, construido en 1891 como buque de lujo para transporte de pasajeros fue reconvertido para el transporte de tropas con el nombre de “USS Blueridge” y finalmente en el transporte de 1.500 pasajeros y renombrado como“SS Avalon”. Ahora el navío yace a 24 metros bajo el nivel del mar cerca de Palos Verdes como un magnífico pecio.
Aunque la mayoría de los buceadores no consideran la Bahía de Santa Mónica un nexo del mundo del buceo, entre Punto Dume en el norte y Punto Palos Verdes (Punto Rocky) en el sur, hay unas inmersiones espectaculares por descubrir.
Sin embargo, como mi compañero y yo descendimos a través de un agua verde azulada en Punto Rocky no parecía que esta inmersión iba a ser una de las buenas. El agua está a unos 16º C, pero la visibilidad es pobre, lo que sólo nos permite ver entre 2,5 y 3 metros de la línea de descenso que estamos siguiendo.
Puedo leer la cara de mi compañero a través de su máscara: “Sí, seguro. Va a ser una inmersión limpia”. Luego, a 12 metros, llegamos a una termoclina y con el descenso de la temperatura experimentamos una mejora impresionante de la visibilidad. A pesar de lo turbio del agua sobre nosotros que atenúa la luz, la visibilidad se ha abierto a más de 12 metros.
El peso de nuestra línea de descenso ha aterrizado perfectamente; extendida bajo nosotros como los huesos de la inmensa criatura del Jurásico están los restos del vapor Avalon.
El SS Avalon empezó su carrera en mayo de 1891 como el buque insignia SS Virginia para la Goodrich Transit Company con base en Chicago que servía a los Grandes Lagos. Su mobiliario y decoración eran ornamentados y lujosos. En 1918 la Marina lo requisó para que apoyara en el esfuerzo de la guerra. Renombrado como USS Blueridge, el barco fue reconvertido para el transporte de tropas. En 1919 lo vendieron a los representantes de la familia Wrigley y traído a la costa oeste.
EL AVALON SE HUNDIÓ EN UNA TORMENTA
En abril de 1920, tras una seria reparación y con el nombre cambiado por el de Avalon, hizo la primera de las miles de travesías a Catalina. Después de 31 años de operaciones entre el continente y Catalina, el viejo vapor fue jubilado, desguazado y convertido en una barcaza de rescate que acabó hundiéndose en una tormenta.
Allí sigue el Avalon. Ahora es un vibrante arrecife que parece tener una población de peces e invertebrados más densa que los arrecifes naturales de rocas que conforman la típica estructura del suelo en esa área. Tras 114 años, los últimos 40 de los cuales ha estado en agua salada, el barco sigue magnífico.
A medida que descendemos por la popa del Avalon, grandes nubes de Chromis punctipinnis y sargos nos saludan. Se desplazan alrededor de los restos de las grúas autopropulsadas que se estaban utilizando para el salvamento y que ahora es la estructura más prominente del pecio.
Unas cabrillas sargarceras se agrupan en escuadrones de más de una docena y vigilan a los dos nuevos compañeros que vienen al arrecife. Rozando los límites de visión, como los tricolores vehículos operados a distancia, hay bastantes viejas macho. En esta diversidad de vida marina nos detenemos un momento a examinar las formas geométricas de la vieja grúa, ahora completamente cubierta por anémonas joya de diversas y delicadas formas de colores rojo y rosa. Avanzando por el casco, la quilla del Avalon se ve claramente
ES COMO UNA CRIATURA PREHISTÓRICA EN EL FONDO
El pesado armazón de acero me trae a la mente las costillas de alguna criatura prehistórica enorme. Las placas del casco muestran la pesada construcción remachada que mantuvo al navío tan sólido a lo largo de sus muchos años de servicio. Avanzando, asustamos a algún esporádico Garibaldi de tonos dorados, y después la proa del vapor aparece ante nuestros ojos.
Sorprendentemente intacta, yace en su lado de estribor y ofrece al buceador bien entrenado y preparado la oportunidad de acceder a su interior. Como en todos esos sitios, sin embargo, hay que evitar siempre el entrar sin pensar al interior de un pecio.
Volvemos hacia la popa, descendemos y recibimos a la tremenda diversidad de invertebrados que se encuentran en el pecio. Infinidad de especies encuentran una buena vida entre los restos rotos y dispersos del viejo vapor, y por ello el Avalon es un destino popular para los fotógrafos.
En la temporada de langosta el pecio se convierte en el centro de atención de los buceadores que buscan bichos, ya que los rincones y recovecos del casco suelen proveer a los cazadores habilidosos (o con suerte) de suculentos crustáceos.
Con nuestro tiempo de fondo terminado, indico a mi compañero que es hora de irse. Vuelve al Avalon y cubre con su brazo todo el panorama del pecio, me mira, sonríe –con la máscara semi-inundada- y me da una empática señal de “ok”. Ha sido una inmersión limpia después de todo.
SS AVALON
Construcción: Globe Iron Works de Cleveland, Ohio en Mayo de 1891
Otros nombres: SS Virginia - USS Blueridge
Tipo: Barco de vapor de pasajeros
Localización: Al norte de Punto Palos Verdes (Rocky Point).
Longitud: 82 metros Anchura: 11,5 metros Toneladas: 1.985
Material del casco: Acero
Fecha del hundimiento: 16 de septiembre de 1964
Causa del hundimiento: Zozobró en una tormenta
Acceso: Sólo por barco.
Nivel de dificultad: Intermedio.
Profundidad: 23 - 24 metros.
Visibilidad: Variable, 2,5 - 21 metros.
Fotografía: Interesantes posibilidades en el pecio junto con grandes oportunidades para macro; un buen sitio para hacer fotos a nudibranquios y otros pequeños invertebrados.
Peligros: vigilar las olas, incluso a profundidades considerables. Las corrientes pueden ser importantes y los vientos del noroeste pueden levantarse y soplar fuertemente en cualquier momento.
Texto: Patrick Smith / Mark Montoya