(26-11-10) Los pasados meses de septiembre y octubre el buceo en Azores ha recibido un decidido empuje por parte de la Associação Regional de Turismo – Turismo dos Açores (ART) durante la celebración del Press & Business Trip de Mergulho nos Açores.
El archipiélago de Azores es bien conocido entre los amantes de la vida marina de todo el mundo por su población estable de cetáceos y particularmente de cachalotes. Raro es el documental que, relacionado con estas especies, no escoge sus aguas como escenario. Incluso la recientemente estrenada Océanos, paradigma de las grandes superproducciones de naturaleza, tiene en Azores una de sus localizaciones.
A ello contribuye no sólo la facilidad para encontrar especímenes, tremendamente cercanos a sus costas, sino también sus especiales geolocalización y orogénesis, que, en términos prácticos significan clima templado, aguas transparentes y una riqueza excepcional en cuanto a biodiversidad marina.
Si a esto unimos su relativa cercanía, deberíamos concluir que Azores son un destino de buceo especialmente deseable. Sin embargo, y curiosamente, las Islas Azores son unas grandes desconocidas para el buceo europeo en general y el español en particular.
La verdad es que Azores muchas veces forma parte de los planes que tenemos en mente, especialmente tras ver esas majestuosas imágenes de cetáceos, y en las planificaciones que hacemos siempre nos preguntamos “¿Porqué no Azores?”.
Conocer Azores
Justamente es ese desconocimiento el que se pretende paliar desde ART, la Associação Regional de Turismo – Turismo dos Açores. Esta asociación sin ánimo de lucro tiene como objetivo divulgar el potencial de Azores, y más concretamente de las cinco islas que componen su Grupo Central, como destino turístico.
Con este objetivo, pero enfocado especialmente al mundo del buceo, ART ha celebrado durante Septiembre y Octubre el evento Press & Business Trip de Mergulho, al que han sido invitados diferentes medios y organizaciones relacionados con el buceo, como es el caso de Buceo Virtual, con asistencia tanto de participantes europeos como americanos.
Dentro del evento se han realizado todo tipo de actividades al efecto de que los buceadores percibiéramos toda la capacidad de Azores como destino. Por ello no sólo se han realizado inmersiones u otras actividades relacionadas con el mar, como el avistamiento de cetáceos, sino que también se han abordado otras que, aunque menos vistosas, han resultado más enriquecedoras desde un punto de vista del conocimiento de las Azores, como han sido presentaciones, reuniones y workshops con los principales agentes del buceo en esas islas.
Se ha tratado, en definitiva, de intercambiar información para que, por un lado, los agentes del buceo en Azores sepan qué buscamos y necesitamos los buceadores y, por el otro, los buceadores podamos responder cabalmente a la pregunta que nos hacíamos al principio: “¿Porqué Azores?”.
¿Por quÉ Azores?
El primer factor que nos atrae a estas islas es, como decíamos, su situación. Están realmente cerca en términos de tiempo de vuelo. No es un viaje al más allá.
También decíamos que esta misma situación permite disfrutar al archipiélago de un clima húmedo y templado y, estando en el medio del Atlántico, cuenta con una visibilidad inmejorable en aguas transparentes y de una temperatura agradable, o al menos no tan fría como cabría esperar en esa latitud.
A pesar de su cercanía la sensación en sus inmersiones es de un entorno salvaje. La pesca, que ha sido y es todavía una importante industria en Azores, no ha esquilmado sus fondos y la explotación fabril de cetáceos cesó tras la moratoria internacional de 1984, con lo que la riqueza biológica es impresionante, con cerca de 3.000 especies de las que aproximadamente 600 son vertebrados.
La posibilidad de bucear con tintoreras y otros tiburones ya es un hecho y está siendo ofertada por algunos centros y, aunque limitada y sujeta a permiso gubernativo previo –con coste-, existe también la posibilidad de bucear con los grandes cetáceos. Hay puntos donde el buceo con mantas está prácticamente garantizado en algunas épocas y durante las 2 últimas temporadas se han observado incluso tiburones ballena.
Las islas cuentan con más de 100 puntos de buceo que se ofertan regularmente y entre los que se encuentran pecios y cavernas, así como otros específicamente recomendados para inmersiones nocturnas.
A consecuencia tanto de la morfología de las propias islas como de la existencia de numerosos islotes y roquedales entre ellas, siempre es posible encontrar algún punto a barlovento o sotavento que permite escoger, en función de nuestra experiencia y el tiempo que haga, aquel que mejor se adapte a nuestras necesidades.
Mención aparte merecen los bajos, tanto en los canales entre islas como en mar abierto, donde la vida literalmente bulle y los grandes encuentros son más que posibles. Lamentablemente no es posible por el momento encontrar cruceros de vida a bordo que maximicen estas posibilidades.
Otro punto a tener en cuenta es que el turismo y, por tanto, el buceo, no está masificado, por lo que no vamos a encontrar las masas de buceadores que a veces hacen que una inmersión parezca un paseo por la Calle Mayor en época de rebajas.
Por último, pero no menos importante, el aspecto de la seguridad también está atendido con la existencia de cámaras hiperbáricas en todos los grupos de islas, occidental, central y oriental.
Actividades complementarias, quiÉn da mÁs
Una de las circunstancias más paradójicas que se producen en Azores es que el número de actividades alternativas o complementarias al buceo es enorme, siendo todas ellas de alta calidad y enorme interés, lo que hace que el buceo, a veces, se vea como actividad complementaria también en sí misma.
Estas ofertas cubren tanto circuitos culturales con visitas guiadas como cualquier tipo de actividades y deportes de naturaleza que podamos imaginar: golf, hípica, paseos pedestres por rutas señalizadas de gran belleza, trekking y montañismo en unos paisajes increíbles, bici de montaña, escalada y espeleología.
En alguna isla hasta nos hemos encontrado con la posibilidad de hacer descenso de cañones y no en un palmo de agua precisamente. Como es natural, también se ofertan todo tipo de actividades náuticas, pesca deportiva y submarina, avistamiento de cetáceos, natación con delfines, vela, surf, moto de agua y, por supuesto, nuestro principal interés, el buceo.
En otras palabras, la tentación de hacer otras cosas es tan grande que nos gustaría que los días se estiraran para poder realizarlas todas. Esto, unido a las bellezas naturales y la tranquilidad de las islas, hace que Azores sean el destino perfecto para familias en las que no todos sus miembros bucean.
No cabe la menor duda de que todos y cada uno de sus miembros va a encontrar la actividad que más le apetezca hacer, no siendo la menos interesante la de simplemente relajarse en cualquiera de los inmejorables hoteles y casas rurales con que cuentan las islas o disfrutar de su excepcional gastronomía, cuyo pescado, dicho sea de paso, es provisto por pesquerías ecológicamente certificadas.
Azores, realidad y futuro cercano
Actualmente las Azores ofrecen, en resumen, un turismo familiar de alta calidad que complementa un buceo muy atractivo, todavía no masificado y con altas posibilidades de ver grandes vertebrados.
Es de esperar que, a poco que mejore la infraestructura y se amplíe y especialice la oferta, Azores pueden llegar a ser uno de los mejores destinos para los buceadores europeos y españoles.
Texto y fotos: Juan Carlos García
Santiago von Gullón
Agradecimiento:
Queremos agradecer a la Associação Regional de Turismo (ART) de Azores, y en especial a Patricia Barbosa, todas las facilidades prestadas para la elaboración de este reportaje. www.artazores.com
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