GALICIA SUMERGIDA IX :
“A Baliza”
(15-03-10) Novena entrega de la serie de inmersiones en aguas gallegas. En un claro entre temporales y tormentas, nuestro reportero se sumerge en A Baliza, en la Ría de Arousa, frente a la costa de Ribeira.
¿Soy yo que me estoy volviendo un poco loco, o a vosotros también os da la impresión de que el calentamiento global y sus consecuencias se están acentuando muy gravemente? Ya sé que soy repetitivo, incluso puedo llegar a ser cansino, pero este tema es algo que me preocupa.
Terremotos por un lado y por otro, huracanes aquí y allí. En el norte barcos atrapados en el hielo, maremotos por el otro lado, olas enormes destrozan barcos, las tremendas lluvias torrenciales no cesan en ningún lugar… Todos esos desastres naturales que tanto dinero recaudaron en las taquillas de los cines, y que tanto nos hicieron disfrutar durante una hora, ahora lo estamos viviendo. ¿Qué está pasando? ¿A dónde vamos a llegar?
Como cada fin de semana, cuando el clima lo permite, siempre recibo en mi mail las salidas organizadas de varios centros de buceo, entre ellos, los jueves recibo las salidas de Hydronauta, mi centro de buceo habitual.
Pese a que tenía miedo de que el clima no nos dejara bucear esta semana, el jueves recibí uno de mis esperados mail, el de Hydronauta. La previsión de esta semana era hacer la inmersión de avanzados “O Glaciar” el sábado, y “A Baliza”, para todos los niveles, el domingo. Aunque me hubiera gustado acudir el sábado, sobre todo por volver a encontrarme con amigos como Carlos, Aldrey, Félix o Damián, no pude hacerlo por motivos de trabajo, algo de lo que, con los tiempos que corren, me puedo considerar muy afortunado.
CON LA CARCASA EN REVISIÓN
Intentando aprovechar los temporales para algo productivo, hace dos semanas, el lunes después de la última entrega, envié la carcasa de mi negrita a Ikelite, a hacer una pequeña revisión y ajustes, contando con que me llegase esta semana para esta inmersión. No pudo ser, así que hoy, domingo, la cosa se me presenta diferente a lo que estoy acostumbrado.
Voy a bajar con mi segundo equipo, una Canon G10 dentro de un tuperware de la misma marca, brazo Locline de 28 cm y flash Inon Z240 esclavo por fibra óptica. Aunque la G10 es una cámara fantástica, y el Inon un pedazo de flash, equivalente a mis habituales DS160, lo que me preocupa es la corta medida del brazo, que supongo que me hará bajar la potencia del flash para evitar que su resplandor salga en las fotos.
Ante el aviso por parte de Jacinto, de que si el mar y el fuerte viento anunciado para hoy no permitiesen el buceo con seguridad… obviamente, nos quedaríamos en tierra, razón por la que supongo que sólo el amigo Maxi y yo nos presentamos. El cielo está nublado, anunciante de chubascos y el viento del SE de unos 15 nudos, hace que la temperatura ambiente de 14ºC parezca menor, no demasiado, pero se nota.
La inmersión ya la conocemos, la Baliza, que es como su nombre indica una baliza de señalización. Comentar que esta foto no es de hoy, ya sabéis el por qué. “Luego la hago, que ahora no me gusta el ángulo… A ver si se mueve un poco el barco…”. Menos mal que tenía esta que veis de otro día en el PC… Esta es la única foto que no es de de este fin de semana, ¡lo juro!
Es una inmersión sencilla. Desde donde nosotros la iniciamos, parte desde los 7 m, aunque si vamos a la señal… partirás desde 0. Si nos pusiésemos encima de ella mirando hacia el Norte tendríamos de frente la zona más profunda y fría, en esta zona alcanzaremos suavemente los 18-19 m sobre un fondo de cascajo, con rocas del tamaño de una mesa, bajo las que se esconden las maragotas y sargos más grandes que he visto en mi vida.
Fría porque por este lado entran las corrientes oceánicas, y la temperatura aquí puede ser medio grado menor que la de la zona S, donde las gorgonias rojas pueblan el fondo. Hacia el E, estaremos en la zona de mayor cantidad de cascajo, con menos rocas, las que hay son más pequeñas y con menos oquedades, pero podremos ver alguna que otra raya mosaico, las zanahorias de mar, gobios o lorchos, como aquí se les llama, de todas clases y tamaños, y las exquisitas vieiras.
La del oeste, a mí personalmente, es la zona que más me gusta. Es una mezcla de las tres anteriores: hay rocas grandes y pequeñas, entre ellas hay claros de cascajo entre los que hay zanahorias, vieiras, gorgonias, manos de muerto, muchos peces y lo mejor, aunque ya poco o nada le queda… un pecio, en miniatura, pero es un pecio.
EL PECIO DE UNA DORNA DE LOS AÑOS 60
Se trata de una pequeña dorna de madera de unos 3 m de longitud, equipada con un motor monocilíndrico refrigerado por aire, fabricado muy cerca de aquí en los años 60, en Noya, era un Anllons. Bajo esta dorna vive, o vivía la última vez que estuve aquí hace cosa de un año, un enorme y huidizo congrio al que nunca he conseguido fotografiar bien. A ver si todavía está…
Hoy la elección de compañeros no es difícil, vamos Maxi y yo. Me toca llevar el carrete y, lo que es mejor, guío la inmersión, y digo esto por que al ir delante lo ves todo en primer plano, sin correr el riesgo de que alguien asuste al bicho que todavía no tienes fotografiado, o lo que es peor, que te levanten sedimentos en los morros, aunque este no es el caso, espero.
Una vez en el agua comenzamos a descender; parece que está bastante clara, pero todavía estamos bajando y en esta época el agua puede cambiar en cuestión de pocos metros. ¿Os acordáis lo que acabo de deciros sobre que el que va de primero lo ve todo? Aquí está la prueba: nada más bajar, me encuentro un pulpo que me hace ojitos para que le saque una foto. Fijaos en que todavía se ve ¡el cabo de fondeo! Vaya fallo por mi parte.
Mi temor respecto a la longitud del brazo del flash era cierto, tuve que hacer 6 ó 7 fotos para conseguir una imagen limpia. Una vez en el fondo atamos el carrete guía al cabo y comenzamos a navegar hacia el W, me fijo en que Maxi lleva puesta la lente macro por lo que deduzco que será una inmersión tranquila, en busca de bichería menuda, de forma que comienza la búsqueda. Y ¿cómo lo hago? pues pienso… que ya he enseñado nudis a los lectores de Buceo Virtual… ¿dónde puedo encontrar aquellos más difíciles de ver? Muy sencillo: donde el ojo humano no llega ¿Y dónde es esto? Pues… debajo de las piedras.
Como ya sabréis hay nudis que son como pequeños animalillos que tienen costumbres un tanto raras, por ejemplo, hay uno que se alimenta de los huevos de los Gobbius niger y, ¿dónde ponen los huevos estos gobios? Debajo de pequeñas piedras sobre fondo arenoso… Así encontramos esta pequeña jorunna tormentosa, que pasaba desapercibida ante mis ojos, fue Maxi el que la vio y me la enseñó. También… podía estar en un lugar un poco más contrastado, casi no se ve.
Si queréis ver de cerca este animal… Ya sabéis, se alimenta de esponjas, como la haliclona ocluata que nos encontramos nada más levantar la cabeza, postrada en una pared. Me encantaría saber como hacen estos bichitos tan pequeños para saber dónde está su comida. Pensad que 2 m para una jorunna de 1 cm es toda una peregrinación.
TEMPERATURA AGRADABLE; EN TORNO A LOS 13ºC
Después de hacer una serie de fotos tanto al nudi como a la esponja, continuamos la marcha hacia el W. Se está tan a gusto en el agua que ni siquiera miro el reloj, sé que no llevamos mucho, 25 minutos quizá, no hay corriente, la temperatura es agradable, en torno a 13ºC y la visibilidad es de unos 4 a 5 m.
Como decía, seguimos navegando hacia el W, y los grandes ejemplares de maragotas y sargos que os comentaba antes comienzan a estar presentes, en este momento es cuando más echo de menos la rapidez de los equipos reflex. No doy ni una. Acostumbrado al ver, apuntar y disparar casi simultáneamente…
Maxi está distraído con algún pequeño animal y aprovecho para intentar hacer alguna foto buena de los enormes sargos que veo. Pero no hay manera, al tener un brazo tan corto, si le doy potencia al Inon el propio agua refleja y no sale nada, y si freno la velocidad los peces salen movidos y no tengo buena nitidez, de manera que hoy no puedo enseñaros peces, pero sí otro tipo de esponja que nos encontramos justo antes de que Maxi me hiciese la seña del puño cerrado, ¡ya han pasado 45 minutos! Qué rápido.
Se trata de una desmacidon fruticosum, no me preguntéis el nombre común, lo he buscado por la red y nada. Este tipo de esponja siempre está en lugares poco profundos y recogidos, en entradas o salidas de cuevas donde supongo que la roca le ofrece protección.
No me ha salido la dichosa foto que quiero, y mi compañero comienza la retirada siguiendo el carrete. Al terminar le sigo, y como sé que el barco está relativamente cerca, el ordenador me marca que todavía tengo 20 minutos más de fondo y en mi 12x300 todavía tengo 150 bares, doy la vuelta despacito, disfrutando del fondo, sin prisa, que es fin de semana.
UN NUDIBRANQUIO “ROJO FERRARI”
En ruta veo unos flashes a lo lejos, al ser dos no hay duda, es Jacinto y me acerco para ver qué hace, siempre me enseña algo nuevo, y hoy no iba a ser menos, me enseña un nudi que nunca había visto, enorme, de unos 6 cm, rojo Ferrari, un Dendrodoris elytra, muy poco común, algo que lo hace más hermoso si cabe.
Esta vez sí que le hago un book completo, nos turnamos para “afotar” este animal hasta el punto de que cuando me doy cuenta la alarma del ordenador comienza a pitar que me queda un minuto para deco, Jacinto… no iba a ser menos, y él ya tenía dos minutos de penalti, así que emprendemos juntos la marcha hacia el barco, esta vez sin parar, o eso intenta Jacinto, pero veo algo que no puedo dejar ahí sin “afotar”, un conjunto de gorgonias rojas y alguna blanca en medio. Una pena que el teacher no quisiese hacerme de modelo… ¡Si con las gafas no se le ve ni la cara!
Aunque sé que las de hoy no son mis mejores fotos… creo que con ellas le puedo demostrar a un amigo y compañero que con una compacta también se pueden hacer fotos ambiente. Sólo hace falta conocer el equipo y lo más importante, cómo hacerlas. El equipo… esta es mi segunda inmersión con la G10 y el Inon así que vosotros diréis.
Bueno amigos, para despedirme os comunico que a partir de la próxima entrega de Galicia sumergida tendré en mi blog las fichas de cada nueva especie que os vaya enseñando, de manera que si os interesa saber algo más sobre el animal solo tenéis que visitarlo.
Como siempre, espero que os haya gustado leerlo tanto como a mi hacerlo. Ya sabéis que podéis poneros en contacto con la revista o conmigo si os interesa alguna inmersión.