GALICIA SUMERGIDA XiI:
LAS ISLAS CIES
(04-05-10) Hay quien las describe como la octava maravilla del mundo, otros como un lugar paradisíaco. Ptolomeo las bautizó como las Islas de los dioses durante en el siglo II, en el que fenicios y cartaginenses se proveían de estaño. Algunos, en la actualidad, incluso las llaman el “Caribe gallego”. En el 2007, el periódico británico de “The Guardian” catalogaba la Playa de Rodas, en la isla de Monteagudo como “la más bonita del mundo”, y no le quito razón.
Las Cies, con una superficie de 433 hectáreas de tierra son las más famosas del Parque Nacional de las Islas Atlánticas. El archipiélago está formado por tres islas situadas en la entrada de la ría de Vigo: Monteagudo, Montefaro y San Martiño, nombrándolas de Norte a Sur. Entre las tres forman una gran barrera natural de entrada en la ría, lo que otorga gran seguridad a la Ría de Vigo.
Debéis saber que en todo el archipiélago tanto la pesca como la caza e incluso los animales de compañía están prohibidos. Es primordial para el correcto desarrollo de la naturaleza no alterar de ninguna manera el hábitat de los animales que aquí residen. No hace falta decir que arrojar basura…
La fauna de las Islas
Aunque lo interesante para nosotros hoy es la vida submarina, sería una imprudencia por mi parte no comentar que en las Cies existe una ZEPA (Zona Especial de Protección de Aves) en la que podemos ver todo tipo de aves como pájaros carpinteros, palomas torcaces, alcatraces, aves rapaces…
Además de esto, habita en ella la colonia más grande del mundo de gaviotas patiamarillas, que tiene unos 22.000 ejemplares, sin olvidar las 2.500 parejas de cormorán moñudo, 20 matrimonios de gaviota oscura y 400 parejas del ya casi extinguido arao Ibérico.
El entorno submarino de las Cíes es muy variado. Las islas son visitadas a menudo, casi siempre en verano, por delfines, ballenas jorobadas e incluso alguna que otra vez por tortugas marinas. En una de las zonas de la isla expuestas al mar abierto, hay una pequeña estación de limpieza de peces luna (mola mola)
También se conocen lugares, en los que si tenemos suerte, podremos ver los ritos de apareamiento de los cazones, Galeorhinus galeus.
Pero lo más común es disfrutar de la compañía de las especies habituales de cualquier inmersión en la costa gallega, con la diferencia de que aquí, los peces son curiosos, son pocas las veces que en las que un buceador se le aproxima, y cuando lo hace, es cuidadosamente, para observarlo o sacarle una foto como mucho. Por eso aquí mi impresión es que fue más fácil el acercamiento.
¿CÓmo bucear en las Islas CÍes?
Estoy seguro de que muchos de vosotros, igual que yo, lo estáis deseando. Para este viaje lo primero que debéis hacer es mirar el tiempo con una o dos semanas de antelación, os aconsejaría hacerlo entre primavera y verano porque, os recuerdo, que estaremos en mar abierto y aquí el mar no avisa.
Una vez mirado el clima y escogida la fecha… Ponerse en contacto con un centro de buceo, este se encargará de solicitar a la Xunta el permiso de buceo recreativo para la fecha señalada, pero deberéis enviarle previamente toda vuestra documentación, Titulación de buceo, seguro y DNI.
La temperatura del agua en las Islas oscila en superficie entre los 11ºC y los 17ºC durante la época más soleada. En el fondo, casi me arriesgaría a asegurar que estarás entre los 13 y 15ºC. Por lo que no recomendaría usar neopreno inferior a 7mm. Si dispones de traje seco, mejor que mejor. Como indispensable la capucha.
En el agua
En nuestro caso, 8 amigos nos dejamos guiar por la experiencia en el sector del Centro de Buceo Atlantis de Vigo. Habíamos quedado en el Club Náutico de Punta Lagoa a las 08,45 h con intención de salir a las 9,30 y poder hacer dos inmersiones por la mañana. No es sólo llegar a la Isla y bucear, antes de eso hay que parar a que los guardias de seguridad de la Isla verifiquen las documentaciones. Luego, si todo está en regla… “pelillos a la mar”.
Los fondos de las Islas están llenos de vida, La zona más expuesta es una gran zona para ver y fotografiar peces, mientras que la zona interior tiene mayor cantidad de Gorgonias y manos de muerto.
Tendremos inmersiones para todos los gustos y niveles. Desde la inmersiones poco profundas de hasta 10 m. de fondo y poca corriente, hasta la inmersiones para los más experimentados, con fondos de hasta 45 m. y corrientes.
Estamos en primavera y, como ya sabéis, la sangre altera. Algas, nudis y peces están en plena época de reproducción. Los peces, tornan sus colores. Este es el caso de los gallanos, Labrus bimaculatus, en el que los machos se cubren de colores llamativos para atraer a sus hembras, más pequeñas.
Las rocas, en su zona más superficial, están totalmente recubiertas por mejillones, percebes y esponjas de todo tipo. Entre ellos podemos encontrar muy diversos nudibranquios, entre los que están los chromodoris purpurea.
El fondo está lleno de rocas de todo tipo, desde planas sin oquedades a grandes cuevas en las que se refugian todo tipo de peces, los más grandes y confiados que he visto en mi vida.
Aunque no solo los peces llamarán nuestra atención. Las inmersiones en Galicia, y en especial, en Cíes, están llenas de vida. Las gorgónias aquí son de mayor tamaño al habitual en el interior de la ría, supongo que es debido a no haber redes o anclas que las arranquen del fondo.
El tamaño de las anémonas tampoco se queda atrás, su tamaño es considerablemente mayor. Aunque como ya sabéis, no siempre las cosas grandes son las más bonitas, también las pequeñas tienen sus encantos, si buscamos una roca superficial en la que hacer la parada de seguridad.
Una vez arriba, en la zodiac, un raro sentimiento nos invade a todos, por un lado, la alegría de haber buceado en uno de los lugares más entrañables de España y Galicia, y por otro lado la melancolía de dejar atrás tan maravilloso lugar sin saber cuándo volveremos a visitar.
Gracias Ángel por este día inolvidable. Si queréis comentar algo sobre estos reportajes, escribir a: jacoboalonso@horminor.com