LA ISLA DE LOS DIOSES
(15-12-11) Bali es uno de los destinos más deseados del mundo. Es un vergel tropical que atrae al viajero por sus gentes, paisajes, playas paradisíacas y lo mejor de todo: fantásticos fondos marinos repletos de vida.
Viajamos a la “Isla Grande” o “Isla de los Dioses” apelativos que dan los lugareños a la isla de Bali. Con 5.700 km2 y un clima tropical con una temperatura media de 28ºC es uno de los destinos turísticos más conocidos del mundo.
Dos estaciones bien diferenciadas, la seca de abril a septiembre y el resto húmeda con lluvias copiosas que hacen de ésta un vergel incomparable. El Monte Agung, volcán de 3.164 metros de altura, domina la totalidad de la isla y se hace omnipresente en su paisaje.
Bali atrae por su naturaleza, paisajes, playas, cultura, sus gentes y a nosotros, por sus fantásticos fondos marinos. La superficie aprovechable para bucear en esta isla es muy extensa y tiene muchísimas zonas aptas para el buceo y a no ser que uno tenga unas vacaciones interminables, que por desgracia no es lo habitual, tendrá que centrarse en alguna de ellas exclusivamente. Nosotros lo hicimos en la de Candidassa y Tulamben.
La singularidad de la isla es única y el primer contacto con sus gentes siempre es agradable ya que le dan al turista que les visita una importancia capital, convencidos que parte de su riqueza viene de esta industria.
En un principio choca la imagen eminentemente rural de la mayoría de la población y su relativa pobreza con la cordialidad y simpatía con la que te tratan en el día a día. Ves gente feliz, con independencia del nivel de vida que tengan. Esta, al menos, fue nuestra percepción en todos los lugares que visitamos y pudimos observar en nuestro trato con la gente de las poblaciones que conocimos.
DE HOTELES 5 ESTRELLAS A HUMILDES CABAÑAS
Desde el aeropuerto internacional nos trasladamos a lo que sería durante una semana nuestro alojamiento y centro de operaciones. En Bali puedes escoger entre una amplia oferta de alojamiento que va desde el más lujoso de los hoteles 5 estrellas a una humilde cabaña a pie de playa.
Los precios son muy baratos y suficiente en lo básico y este se irá incrementando (sin llegar a ser escandalosos) según vayas poniendo estrellas de más a tus necesidades. Nosotros escogimos un término medio: bungalow independiente en un resort lindando al mar. Bonito, funcional, con buena comida, mejores atenciones y un centro de buceo que te organiza las inmersiones del día.
Curiosamente sólo hicimos dos inmersiones desde el barco y el resto desde playa, en los innumerables puntos de buceo que hay en esta zona. El denominador común es el traslado en furgoneta hasta la zona, donde existen infraestructuras de vestuarios, endulce de equipos y zona tranquila para comer. Lo tienen muy bien organizado. Estas zonas, visto lo visto, fueron inmersiones fáciles, bonitas y con muchísima vida.
Es verdad que existen barcos de crucero vida a bordo que recorren los mejores lugares, pero de esta manera que elegimos nosotros, se puede apreciar y observar mejor la naturaleza, la vida de sus gentes y tener un contacto más directo con todo. De todas maneras se disfruta al máximo las inmersiones, tanto de una manera, como de la otra.
El operativo de buceo desde un resort es salir temprano, desayunados y con todo el equipo montado en la furgoneta, recorrido más o menos largo, según la zona elegida, 2 ó 3 inmersiones con el consabido pic-nic y comida entre inmersiones y vuelta a última hora de la tarde para relajarte con un buen masaje, baño en la piscina y una buena cena…
Los mejores puntos de buceo de la zona son Padeng Bay, Gili Tepekong, Tulamben, Zona Candidassa, Coral Garden, Drop Off, Liberty wreck, Secret Suraya… Todas las inmersiones son espectaculares y se combinan perfectamente la posibilidad de ver grandes animales y los más pequeños y raros que hayas visto jamás: legiones de nudibranquios, cangrejos, camarones, caballitos, peje pipas, anémonas, corales duros, alcionarios, crinoideos… También pudimos ver cardúmenes de carángidos, algún tiburón puntas blancas, tortugas, barracudas y túnidos.
INMERSIONES ESPECTACULARES Y MUCHA VIDA ANIMAL
La inmersión estrella es en el pecio del Liberty Wreck. Situado en la zona norte de Tulamben, es punto de visita obligatoria para todos los buceadores de la isla y, aún así, el buceo es tranquilo y no demasiado masificado. Este espectacular pecio que fue en su día un barco de carga americano, USS Liberty, hundido en la II Guerra Mundial y que ahora es admirado por la vida que ha generado y no por la vida que destruyó en su día (ironías de la vida).
Se accede desde tierra sin mayor problema por una playa con algunas piedras. Se pueden hacer infinidad de inmersiones porque simplemente hay de todo: vida grande, mediana, pequeña, corales… y el mismo pecio. De día o de noche es espectacular.
El barco ya se encuentra algo deteriorado, pero la vida que ha creado a su alrededor es infinita. Lo guardan grandes cardúmenes de carángidos, barracudas y túnidos. Vimos tortugas, peje pipas, fantasmas, caballitos pigmeos, corales… Una inmersión que no te cansa y puedes repetir las veces que quieras.
Un dato práctico, que es la nota singular de esta isla: la peculiar forma de conducir que tienen los balineses. Aquí se conduce por la izquierda y rige la ley de la selva (quizá por eso de mimetizarse con el ambiente). Todo vale. Se carga en el vehículo lo que el mismo aguante o las leyes de la física permita: 5 en una moto, 25 en un camión para 6, 3 toneladas de carga para un vehículo que permite 500 kg…
Se ven cosas impensables e increíbles. Es verdad que en todos los días que estuvimos sólo vimos un accidente (moto con tres personas y un niño que afortunadamente no acabó en desgracia). Pero el ¡uuuuyyyy! estaba presente en nuestras bocas cada vez que mirábamos a la carretera. En esta isla, ir sin bocina o claxon es jugarse el pellejo… Cuidado para el que se le ocurra alquilar un coche una moto…
Texto y fotos: Jaime Canomanuel / Gabriela Vela |