(17-03-09) Las aguas que rodean
a la isla de Nueva Guinea Papua, se encuentran entre las más interesantes
del planeta para la exploración submarina, todo un mundo por descubrir.
Para cualquier
viajero Nueva Guinea Papua, una de las mayores islas del planeta,
situada en pleno Océano Pacifico, representa todo un mito de la
aventura y la exploración. Selvas impenetrables encierran territorios
casi vírgenes con interesantísimas poblaciones tribales, además
de una fauna única.
Pero si esto sucede en
la tierra, las aguas que rodean a esta gran isla encierran una
de las mayores biodiversidades del medio marino con multitud
de especies de todos los tamaños y colores inimaginables.
Toda la isla de Nueva
Guinea sufrió la ocupación japonesa y numerosas batallas durante
la Segunda Guerra Mundial. En los alrededores de Kavieng, en
Nueva Irlanda, en pleno Mar de Bismark, podemos encontrar diferentes
restos tanto de navíos como de aviones hundidos. Varios aeroplanos
japoneses, norteamericanos y australianos pueblan estos fondos.
Como ejemplo, el Catalina Floatt Plane, y entre cuyos
restos podemos encontrar sus motores en bastante buen estado
de conservación, junto a numerosísima munición esparcida por
el fondo.
Varios barcos hundidos
descansan, también bajo estas aguas, tanto de la guerra como
más recientes, este es la caso del Echuca Patch, antiguo
pesquero coreano capturado mientras faenaba ilegalmente en
esta región y hundido como motivo de atracción turística. Su
imagen es una de las más clásicas del buceo en la zona.
el bosque sumergido
En
zonas sometidas a fuertes corrientes, como ocurre en los pasajes
que unen el Mar de Bismark con el Océano Pacífico, aparecen
verdaderos bosques sumergidos. Se trata de inmensos campos
de gorgonias que pese a su aspecto arborescente y vegetal,
son verdaderos animales coloniales. Se encuentran formados
por miles de pequeños seres, los pólipos que esperan el alimento
en forma de plancton que les traen las corrientes.
En Albatross Passage,
Planet Channel o Matrix, encontramos algunos de los mejores ejemplos.
La sensación de poder sobrevolar estas grandes estructuras, que
en algunos casos superan holgadamente los 2 m de altura, es una
experiencia verdaderamente fascinante, cercana a la irrealidad.
Buceando
en Tufi, situado en la costa norte de la isla principal,
tenemos varias opciones. Aquí nos encontramos con un
interesante paisaje formado por una suerte de fiordos,
es decir entradas del mar en la tierra, propiciadas por
las coladas de un cercano volcán. Ello produce unas condiciones
muy buenas para el buceo en sus tranquilas aguas, sobre todo
para la práctica del snorkel y poder disfrutar de numerosos peces
multicolores.
Pero si buscamos más emoción deberemos sumergirnos
en los arrecifes que se extienden paralelos a la costa. Son verdaderas
torres submarinas, llenas de vida y en un estado de conservación
francamente bueno, gracias a la pesca artesanal que todavía
aquí se practica por las poblaciones locales. Cualquier encuentro
es posible, tiburones, mantas, tortugas, la emoción está servida.
Cyclone o Mulloway, por poner dos ejemplos, no nos defraudarán.
extraÑas criaturas
Loloata,
en las cercanías de la capital Port Moresby, ofrece un buceo
cómodo y sobre todo muy variado. En sus tranquilas y transparentes
aguas podemos disfrutar de magníficos bosques de gorgonias
y grandes corales blandos de vivos colores, junto al un buceo
especial el llamado “muck diving”. Este “buceo sucio” se desarrolla
en fondos pocos atractivos de arena o limo, donde viven algunas
de las más increíbles criaturas que podamos ver en nuestras
inmersiones.
Así con un poco de paciencia
podremos descubrir, siempre con la ayuda del dive-master, diminutas
criaturas de las más extravagantes formas desde caballitos de
mar de minúsculo tamaño, peces pipa de extrañas formas, cangrejos
de porcelana entre las anémonas, peces diablo de terrorífico
aspecto o gambas mantis de curiosa conducta y colorido.
Texto y Fotos: Juan Carlos García