(19-01-11) Frente a las costas de San Diego, en California, existe una enorme área de buceo, denominada Wreck Alley, por la multitud de pecios que salpican esta bahía. Visitamos uno de los más grandes y populares entrelos buceadores: el Yukon.
Es el Yukón uno de los pecios más populares de California, tanto fuera como dentro de los círculos de buceo. Es diferente a los otros pecios ya que está completamente intacto, lo que también lo convierte en uno de los pecios más peligrosos de California a la hora de bucear.
Al contrario que la mayoría de los barcos con amplias bodegas abiertas para la carga, el Yukón fue diseñado para transporte de tropas, sus mamparas y cubiertas bajas forman un laberinto de pasadizos estrechos y pequeños compartimentos, algunos de los cuales están 15 metros por encima de la salida más próxima.
Para empeorar el peligro potencial, el ineficaz hundimiento del Yukón lo dejó recostado sobre el lado de babor, permitiendo así que la arena y el limo llenaran el casco y bloquearan bastantes salidas.
La orientación del barco está compensada por una fuerte inclinación, aumentando la profundidad con respecto a lo que estaba planeado en un principio y a las profundidades que figuran en los mapas del naufragio.
Los buceadores deben saber que entrar en el Yukón no es diferente a penetrar en otros pecios o cuevas. Bucear bajo un entorno cubierto es un buceo que requiere su técnica y sólo debería ser practicado por aquellos con un entrenamiento adecuado y el equipo apropiado.
Mi compañero y yo fuimos los primeros en descender al pecio aquel día. Si no hubiera sido por la tormenta de castañetas herrera que nadaban sobre el casco, habríamos podido ver el pecio justo a 6 metros por debajo nosotros. A 12 metros el banco de peces se separó y pude ver que iba a ser un gran día para bucear en el Yukón, el segundo barco más grande que se haya hundido a propósito en las costas de California para crear un arrecife artificial.
Con sus 110 metros, incluso con buena visibilidad y tras bucear un buen rato, es difícil asimilar por completo el tamaño y la envergadura del pecio. Era mi 14ª inmersión en el Yukon y todavía estaba descubriendo nuevos rincones y grietas. Y en la media docena de años desde que fue hundido, más y más vida marina se ha instalado en él.
Ése fue el motivo para que el Yukón fuera hundido en el año 2000: aumentar la vida marina y mejorar el ecosistema del entorno. Los buceadores de reconocimiento que comprobaron el lugar a finales de los 90 encontraron mayoritariamente arena estéril y barro. Ahora, gracias al Yukón, este lugar, a 3 km. de la popular Mission Beach, prospera con peces e invertebrados o, como los científicos lo llaman, “biomasa”. Para los buceadores esto significa un montón de bichos que ver y fotografiar.
Como la mayoría de los buceadores y como marca la lógica, decidimos bajar a las amarras en medio del barco que van a estribor a unos 20 metros. La profundidad aquí es de 30 metros y el barco yace sobre su lado de babor. Esto da la idea de la anchura de este enorme barco. Nosotros nos encaminamos hacia la proa y probablemente la parte más popular del barco: la torreta de cañones delante.
En visibilidad decreciente, esta torreta, por diversión, desafía al gran angular en la fotografía submarina. Habrá que usar luz ambiental ya que los cañones son muy grandes. Que nadie se llame a engaño: estos cañones no son los reales, puesto que éstos fueron extraídos y en su lugar, en realidad, hay falsas tuberías que los imitan. No importa, salen bien en las fotos.
AGUAS PROLÍFICAS EN ANÉMONAS
Nos dirigimos hacia el timón. Las anémonas metridium salpican el pecio. Me encantan las anémonas metridium. Estas criaturas de aguas frías son excelentes de fotografiar por su pluma blanca y su tallo de color crema en el agua verdosa. Las anémonas metridium son raras en las aguas del sur de California en estas profundidades de buceo, ya que prefieren aguas más frías, pero aquí las hay a montones.
En contraste con los colores blanco y crema están las mucho más pequeñas anémonas corynactis, de color rosa y lavanda. En nuestra exploración alrededor del timón y la torre, nos cruzamos con dos pequeños cangrejos araña alimentándose de una medusa encajada en una grieta, un grupo de peces cabezón, y muchos más peces de arrecife.
Dejándonos caer hacia el fondo asustamos a un gran mero y encontramos un enorme bacalao largo descansando en la arena junto al casco. A los grandes depredadores como estos peces les gusta el pecio por la facilidad de encontrar alimento
No hay tiempo para visitar mi parte favorita del pecio, las “hélices”. Antes de que el barco fuera completamente apartado de servicio como destructor canadiense, fue usado como buque de entrenamiento en muelle. Las palas de de propulsión completas fueron emuladas con viejas “hélices de entrenamiento”, con una rara forma. En el número de veces que he estado aquí siempre he encontrado nuevos e inusuales nudibránquios que fotografiar. Su rara forma también les hace interesantes para la fotografía con gran angular.
De nuevo salí fuera del agua sobre el Yukón con una sonrisa en la cara, pero con hambre de más. Hay muchos agujeros donde penetrar (con un equipamiento apropiado, por supuesto), la parte inferior del casco para examinar (una de las partes del barco más ignoradas) y la proa para ver (un lugar que aún tengo que explorar). Una cosa está clara: me volverás a ver pronto en el pecio del Yukón.
HMCS YUKON
Localización: A 3 km. de Mission Beach, San Diego. Coordenadas GPS: 32º 46’ 48" N, 117º 17’ 7.2" W. Está señalado con boyas de amarre.
Acceso: Solo con barco. Hay muchos barcos de alquiler para bucear en Mission Bay.
Nivel requerido: Intemedio o superior. Se necesita entrenamiento y equipo especiales para la penetración.
Profundidades: Entre 20 y 30 metros. Inmersión media: 24 metros.
Visibilidad: De 3 a 18 metros. Muy variable por la afluencia de plankton. Son aguas muy verdosas.
Fotografía: Gran angular excelente con grandes tomas del pecio. Bueno para macro por las muchas criaturas de tamaño pequeño y mediano.
Corrientes: Constantes pero con normalmente leves. Sin embargo hay que tener cuidado con las aberturas en el pecio, hay peligro de succión.
Texto: D. Sheckler / M.Montoya
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