|
(16-06-09) Mientras que la pesquería
del atún rojo se acaba de cerrar para la mayoría de las embarcaciones
de cerco, Oceana reúne pruebas de pesca ilegal de atún rojo en
Italia y Turquía, una práctica que continuará impune debido a
la ausencia de control efectivo por parte de las autoridades.
La organización
internacional de conservación marina Oceana ha documentado capturas
y descargas ilegales de toneladas de atún rojo, que se suceden
de forma continua y con impunidad en el sur del Tirreno, una
de las principales zonas de reproducción de esta especie en el
Mediterráneo.
El pasado
lunes entró en vigor del cierre de pesquería de atún rojo para
la mayoría de embarcaciones de cerco industrial, a excepción
de aquellas que hayan solicitado días adicionales por mal tiempo.
La temporada de pesca ha estado marcada por la ilegalidad y la
falta de transparencia. Oceana apunta a las flotas italiana y
turca como las principales protagonistas de la sobrepesca.
La organización internacional de conservación
marina advierte de que el fin de la temporada de cerco no implicará
el cese de la captura ilegal de atún rojo. En la pasada madrugada
del 21 de mayo, observadores de Oceana presenciaban cómo se descargaban
ilegalmente en el puerto de Porticello (Sicilia) 20 atunes rojos
de gran tamaño, aproximadamente 2 toneladas en total, capturadas
por diferentes palangreros. Ni el puerto ni las embarcaciones
estaban autorizados a la descarga de atún rojo.
Según declaraciones
de Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana en Europa: “Este
no es un fenómeno aislado. Sucede todos los días y con total
impunidad en todos los puertos de sur del Tirreno, la mayoría
no autorizados para descargar atún rojo. En lo que va de temporada
y sólo con acciones muy puntuales de la Guardia Costiera, se
han incautado en puertos del Sur de Italia como Porticello, Sant’Agata
o Cetraro, más de 55 toneladas de esta especie capturadas ilegalmente
por las flotas de cerco, palangre o redes de deriva”.
cientos de barcos faenan ilegalmente,
sin control
Además del cerco, en los puertos del sur
del Tirreno existen más de 1.000 embarcaciones, que cuentan
con licencias de palangre de superficie y que faenan en una
de las principales zonas de reproducción de atún rojo del
Mediterráneo. Muchas de estas embarcaciones también utilizan
redes de deriva ilegales. De estas embarcaciones únicamente
29 palangreros han sido autorizados para la captura de esta
especie. Sin control, estas embarcaciones podrían continuar
pescando ilegalmente hasta final de temporada.
Por otra parte, Turquía ya anunciaba
a mediados de mayo que se oponía a la cuota que se le había asignado.
La flota turca de cerco, la mayor del Mediterráneo, no está siendo
controlada por ningún medio. Muchas de las embarcaciones no autorizadas
se encuentran armadas con redes en los puertos, y con posibilidad
de pescar en cualquier momento. Observadores de Oceana presenciaban
hace pocos días en el puerto turco de Alanya cómo algunos de
estos buques también se dedican a la pesca ilegal con redes de
deriva de atún blanco (Thunnus alalunga), atún rojo (Thunnus
thynnus) y bacoreta (Euthynnus aletteratus) entre
otros túnidos.
Xavier Pastor
afirma que: “La ausencia de control en el Mediterráneo es
un hecho irrefutable en la pesca del atún rojo y no se restringe
únicamente a las capturas del cerco. Los Estados que conforman
ICCAT han demostrado que son absolutamente incapaces de garantizar
el cumplimiento de la legislación, especialmente la UE, el detonante
de la situación actual, ya que sólo la cuota autorizada de 22.000
toneladas supera con creces el consejo científico, que es de
15.000. El contexto actual tiene una única respuesta: el cierre
de la pesquería hasta que la población de atún rojo muestre signos
de recuperación”.
Texto: Marta Madina / Oceana |