dudas en la cumbre del clima
(M.M. / 12-12-08) La lucha contra
el cambio climático dio un paso adelante en la Cumbre del Clima
de Poznan (Polonia). Un paso enrevesado, complicado, rebuscado,
enmarañado -como la ONU- y cuyo alcance sólo se podrá valorar
con el tiempo.
Aunque
los 187 países reunidos se dejan el grueso de la negociación
para el año que viene, en el texto acordado durante la Cumbre
del Clima que se celebra en Ponzan, se alude por primera vez
a cifras concretas de limitación de emisiones de gases de efecto
invernadero para los países emergentes, como China e India.
Estos países tendrán que limitar sus
emisiones entre un 15% y un 30% en 2020 respecto a la tendencia
actual. Es decir, podrán crecer, pero a menor ritmo. La secretaria
española de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, que hizo
público el acuerdo, destacó que la cumbre “avanza en la dirección
correcta pese a la crisis económica”.
Los países reunidos para renovar el Protocolo de
Kioto han pactado un texto en el que citan otro del presidente del grupo
que dice que los países emergentes deberán limitar sus emisiones en 2020.
Es decir, el acuerdo no da cifras, sino que alude a otro informe que sí lo
hace. Formalmente sólo “toma nota” de los rangos de emisiones de ese trabajo,
que son los que recomienda el Panel Intergubernamental de Cambio Climático
(IPCC). Cuando el pasado 20 de octubre la UE propuso esa limitación, China
primero protestó, y luego en Poznan le restó importancia al asegurar que
sólo era la petición de los científicos.
La fórmula de la cita enrevesada
no es nueva. En Bali, EE UU aceptó que el acuerdo mencionara
una drástica reducción de emisiones siempre que fueran en un
pie de página. Hoy, esos recortes para los países desarrollados
ya van en el texto principal. EE UU no forma parte del grupo
que ha negociado este acuerdo, ya que al no haber ratificado
el Protocolo de Kioto sólo acude a Poznan como observador. Pero
Ribera señaló que no ha puesto ninguna objeción
doble rasero en el rango de emisiones
El texto supone un avance respecto a
lo acordado hace un año en la Cumbre del Clima de Bali, ya que
allí los países en desarrollo aceptaron que limitarían sus emisiones
-a cambio de enormes sumas de dinero y tecnología- pero no pactaron
ninguna cifra. Ahora ya hay un rango de emisiones para los países
ricos y otro para los emergentes.
Por primera
vez en la negociación del cambio climático, todos los participantes
han puesto sobre la mesa los números a los que están dispuestos
a llegar. Esa alusión es lo que ha permitido desbloquear la cumbre,
ya que el día anterior Japón, Canadá, Australia y Nueva Zelanda
habían puesto en peligro hasta el objetivo pactado hace un año
de reducir las emisiones de los países desarrollados entre un
25% y un 40%.
El acuerdo lanza también un mensaje al
Senado de EE UU, que debe ratificar cualquier acuerdo que sustituya
al de Kioto, y que en 1997 votó por 95 a 0 en contra. En la Cámara
alta, republicanos y demócratas han dejado claro que no aceptarán
ningún acuerdo que no incluya a China e India. El texto pretende
servir de apoyo a Obama si de verdad decide apoyar el tratado
que a partir de 2012 remplace al actual.
Los países
en desarrollo han tenido que ceder porque están convencidos de
que si no hacen nada Europa y EE UU les impondrán medidas proteccionistas
y, de alguna forma, gravarán los productos que importen con el
argumento de que contaminan más.
tiene que ser un esfuerzo comÚn
Además, los
informes científicos demuestran que sin límites en China o India
de nada servirían los esfuerzos de los demás. “Sólo con los
países desarrollados, por muy responsables que seamos, no podríamos
solucionar el problema”, resumió Ribera. La cumbre queda
pendiente de la decisión de la UE de reducir las emisiones un
20% en 2020, y que se escenificará como el liderazgo de la UE
en la negociación.
El acuerdo ha dejado fuera también aspectos
importantes como la captura y almacenamiento de CO2. Algunos
países como Arabia Saudí o Australia querían incluirlo ya en
la oferta de la ONU para reducir emisiones, y la UE proponía
hacer plantas experimentales, pero otras naciones, como Brasil,
se oponían. Al final no hay en el texto ni una línea de una de
las tecnologías con mayor potencial para mitigar el cambio climático.
El IPCC afirma que el almacenamiento permitirá captar entre un
20% y un 40% de las emisiones mundiales en 2050.
Es
posible que Arabia intente reabrir el tema en la reunión de
los ministros. Ribera se mostró sorprendida por el hecho de
que Asia haya elegido como representante a Arabia Saudí, el
primer productor mundial de petróleo y que, por tanto, no está
en la vanguardia de la lucha contra el calentamiento.
Lo que
también quedará en el aire es cómo los países ricos compensarán
a los tropicales por conservar sus bosques. Hay acuerdo en que
debe haber acuerdo, en que frenar la deforestación es esencial
(ya que actualmente supone el 20% de las emisiones). Pero no
está claro si se debe hacer con un fondo que se dé directamente
a los países o si se podrán compensar las emisiones en los países
ricos mediante inversión en las junglas tropicales.