(18-11-09) La regeneración de los ecosistemas marinos puede ser la nueva clave para combatir el cambio climático. Ha quedado claro en el informe de la ONU que establece que “los océanos saludables son el sistema de captura y almacenamiento de carbono más rentable y eficiente”.
El Informe de Respuesta Rápida publicado por Organizaciones de las Naciones Unidas, estima que las emisiones de carbono, que son iguales a la mitad de las emisiones anuales del sector del transporte mundial, están siendo capturadas y almacenadas por los ecosistemas marinos como manglares, marismas saladas y hierbas marinas. Un fondo de "Carbono Azul" que pueda invertir en el mantenimiento y la rehabilitación de ecosistemas marinos clave, que debe ser considerado por los gobiernos que se preparan para debatir cómo combatir el cambio climático.
Una combinación de reducción de la deforestación sobre la tierra, a la vez que se restablece la cobertura y la salud de estos ecosistemas marinos podría entregar hasta 25 por ciento de las reducciones de emisiones requeridas para evitar el "peligroso" cambio climático.
Sin embargo, el informe, producido por tres agencias de las Naciones Unidas y científicos líderes, advierte de que más allá de mantener y aumentar estos sumideros naturales de carbono, la humanidad los está dañando y degradándolos a un ritmo acelerado.
Se estima que hasta el siete por ciento de estos "sumideros de carbono azul" se están perdiendo anualmente, a una tasa de pérdida que es siete veces mayor que hace 50 años.
De acuerdo con el informe Carbono Azul: el papel de los océanos saludables en fijar el carbono, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Organización para la Agricultura y la Alimentación y UNESCO, "Si no se toma más acción para sostener estos ecosistemas vitales, la mayoría se podría perder en dos décadas".
Achim Steiner, Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo del PNUMA, declaró: "Ya sabemos que los ecosistemas marinos son activos valorados en miles de billones de dólares vinculados a los sectores como el turismo, la defensa costera, industrias pesqueras y servicios de purificación de agua, pero ahora emergen como aliados naturales contra el cambio climático".
COMPENSAR EMISIONES DE COMBUSTIBLE FÓSIL
"De hecho este informe estima que detener las pérdidas y catalizar la recuperación de los ecosistemas marinos podría contribuir a compensar hasta el siete por ciento de las actuales emisiones de combustible fósil y a una fracción de los costos de utilizar máquinas para capturar y almacenar carbono en estaciones generación de energía," añadió.
El nuevo informe llega cuando faltan pocos días antes de la crucial convención sobre cambio climático en Copenhague donde los gobiernos tienen que Sellar el Acuerdo sobre un nuevo acuerdo integral.
Es probable que las naciones acuerden en pagarle a las economías en desarrollo para que mantengan el "carbono verde" en los bosques bajo una asociación, Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (REDD).
El Sr. Steiner agregó: "Los vínculos entre la deforestación y el cambio climático están firmemente en el radar político, pero el papel y la oportunidad que presentan otros ecosistemas, tal vez son menos conocidos y frecuentemente pasados por alto".
"Si el mundo va a tratar decididamente con el cambio climático, cada fuente de emisiones y cada opción para reducir debe evaluarse científicamente y presentarse ante la atención de la comunidad internacional, debe incluir todos los colores de carbono incluyendo el ahora el carbono azul vinculado a los mares y océanos".
Carlos Duarte, uno de los científicos jefe del informe, basado en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados en España, dijo: "Sabemos que el cambio en el uso de la tierra es parte del desafío del cambio climático. Tal vez menos conocido es la pérdida mundial de lo que podríamos denominar los hábitats de "bosque azul", como los manglares y hierbas marinas, actualmente está entre los componentes claves en el aumento en las concentraciones de gases de efecto invernadero debido a todos los cambios en el uso de la tierra".
DESDE 1940 HEMOS PERDIDO EL 30% DE LOS MANGLARES
Christian Nellemann, Editor del informe de Respuesta Rápida, dijo: "La urgencia para actuar ahora está presente para mantener y aumentar estos sumideros de carbono, debido a que desde la década de los años 1940 se han perdido más de 30 por ciento de los manglares; cerca del 25 por ciento de las marismas saladas y más del 30 por ciento de las praderas de hierbas marinas. Estamos perdiendo estos ecosistemas cruciales a un ritmo más rápido que los bosques tropicales y los necesitamos porque en unas cuantas décadas se podrían perder todos".
“Las comunidades dedicadas a la pesca y la acuicultura se verán fuertemente impactadas por el cambio climático y tienen un papel clave a la hora de mantener sanos los ecosistemas oceánicos frente a este cambio”, aseguró Ichiro Nomura, Director General Adjunto de Pesca y Acuicultura de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“Un enfoque basado en el ecosistema para la gestión de los océanos puede no sólo mejorar su capacidad natural de retención de carbono, sino también supone una forma de salvaguarda y fortalecimiento de la seguridad alimentaria y de los medios de subsistencia de las comunidades que dependen de la pesca”, añadió.
Texto: G. Romero, con información de fao.org