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(16-01-08) Tras la
celebración de la Comisión del Mar Menor el mes
pasado, las organizaciones conservacionistas han remitido casi
una veintena de sugerencias al Documento previo del Plan de
Acción del
Mar Menor elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente, solicitando un giro
real a la dinámica de degradación, excesivo crecimiento urbanístico
y desnaturalización del Mar Menor.
Las
actuaciones en el Mar Menor no se han caracterizado hasta ahora
por dar prioridad a la conservación de los valores naturales
de este entorno. Las organizaciones ecologistas llevan años
luchando por la preservación de este espacio, uno de los
más importantes humedales salinos catalogado de importancia
internacional por el Convenio RAMSAR, cuya situación es
crítica.
En
este sentido, la iniciativa del Ministerio de Medio Ambiente
de elaborar un Plan de Acción para el Mar Menor es un
gran paso, pero las organizaciones conservacionistas consideran
que este Plan debe ser más ambicioso y no sólo
quedarse en un documento de diagnóstico, sino perseguir
la recuperación de los espacios degradados y la biodiversidad
que se ha perdido en las últimas décadas. Este
Plan debe así mismo limitar drásticamente el crecimiento
urbano y otros sectores de gran impacto ambiental.
COMPRAS
Y EXPROPIACIONES
Las
organizaciones de defensa de la naturaleza destacan una de las
propuestas solicitadas a la Administración del Estado:
la compra y expropiación de terrenos urbanos en La Manga
del Mar Menor y la demolición de algunas construcciones
en las zonas con más potencialidad para la recuperación
de arenales, priorizando sobre aquellas limítrofes con
los últimos tramos de playas aún sin urbanizar,
como el entorno del Hotel Doblemar, de Veneciola, los arenales
al Norte del Estacio y la zona Sur de Puerto Mayor.
La compra
de terrenos en otros puntos de la ribera del Mar Menor podría
evitar su urbanización y potenciar la recuperación
de espacios naturales y corredores ecológicos. Por otra
parte, deben incorporarse medidas de gestión acordes con
el grado de protección de la laguna (Humedal de Importancia
Internacional Ramsar, Lugar de Importancia Comunitaria, Zona
de Especial Protección para las Aves y Zona de Especial
Protección e Interés para el Mediterráneo,
además de Espacio Natural Protegido) limitando las acciones
con afección negativa, impedir la instalación de
infraestructuras como depuradoras, desaladoras, estaciones de
bombeo y puertos deportivos dentro de espacios naturales protegidos.
Además,
fomentar la coordinación entre las distintas administraciones
y favorecer la participación pública en la búsqueda
de soluciones y en la ejecución de las mismas. Todas estas
acciones planteadas son urgentes, en especial las relacionadas
con la recuperación de valores naturales en La Manga y
la reducción de la presión urbana sobre todo el
Mar Menor, especialmente sobre la ribera inmediata.
Texto: Miguel A.
Valladares
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