freno a la pesca del tiburÓn
(21-10-08) La Ministra Espinosa se comprometió
a poner en marcha medidas para prohibir la pesca de las especies
pelágicas de tiburón y controlar las capturas de marrajos, tintoreras
y tiburón azul, que son las especies de más interés comercial
para la flota española.
En una
reunión celebrada en vísperas del Congreso de la Unión Internacional
para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en
inglés) entre representantes del Gobierno español y de la organización
internacional de conservación marina Oceana, la Ministra de Medio
Ambiente, Elena Espinosa, se comprometió a poner en marcha medidas
que pongan remedio al deterioro acelerado que están sufriendo
las poblaciones de tiburones y otros elasmobranquios por parte
de la flota pesquera europea.
A la reunión asistieron Xavier Pastor,
Director Ejecutivo de Oceana en Europa y Ricardo Aguilar, responsable
de investigación de la misma. La ministra fue acompañada del
Secretario General del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro, y el
Director General de Recursos Pesqueros, Fernando Curcio.
La reunión tuvo lugar en el Ministerio de Medio Ambiente,
duró más de dos horas y durante la misma se abordaron distintos temas relacionados
con la política pesquera y de conservación de los océanos. Por lo que se
refiere a los acuerdos adoptados con referencia a los tiburones, la Ministra
Elena Espinosa manifestó su disposición de proponer al ICCAT (la organización
que regula la pesca de tiburones y atunes en el Atlántico), a través de la
Comisión Europea, la prohibición de pesca de todas las especies pelágicas
de tiburón, excepto la de las dos poblaciones que tienen más interés comercial
para la flota española: el tiburón azul o tintorera (Prionace glauca)
y el marrajo dientuso (Isurus oxyrinchus)
los tiburones mutilados son capturados
vivos
Para estas
dos especies, la ministra mostró la disposición de aceptar el
establecimiento de Capturas Totales Admitidas (TAC), si así lo
recomiendan los consejos científicos. Por último, Elena Espinosa
se mostró favorable a la puesta en marcha por parte del ministerio
de un proyecto piloto para estudiar la viabilidad del almacenamiento
de los tiburones capturados con sus aletas adheridas de forma
natural, sin que se cercene primero las aletas a bordo de los
buques palangreros españoles.
El
último de los puntos se refiere a la actual práctica de almacenar
de forma separada los cuerpos y las aletas cortadas de los tiburones,
e incluso hacer transbordos y descargar unos y otros en puertos
diferentes. Ello dificulta las labores de inspección y control
y podría facilitar el “aleteo” o “finning”, una práctica prohibida
en Europa y que consiste en cortar las aletas de los tiburones
y arrojar el resto del animal al mar, en ocasiones todavía con
vida.
Esta
actividad derrochadora y cruel es llevada a cabo por flotas
de distintos países en todo el mundo dado que el precio de
las aletas en el mercado es mucho más alto que el de la carne
de tiburón, y los armadores prefieren
ocupar todo el espacio
de sus bodegas con aletas,
desechando los cuerpos.
En los barcos
europeos ésta es una práctica ilegal y el porcentaje de aletas
desembarcadas debe corresponder con el de cuerpos, pero las
dificultades de inspección y la práctica de descargar aletas
y
cuerpos en puertos diferentes
crea vacíos legales que posibilitan
el fraude y la picaresca.
Por ello, tanto Estados Unidos como diversos países
centroamericanos, liderados por Costa Rica, han puesto en marcha
o han dado pasos importantes para la adopción de una política
de “aletas adheridas” (fins attached), que evita cualquier tipo
de engaño en la legislación contra el aleteo.
España podría impulsar en Europa la adopción de
esta misma legislación, una vez que se compruebe que ésta no
crea problemas importantes a la capacidad de almacenaje o requisitos
de sanidad de los barcos.
espaÑa podrÍa oponerse a la polÍtica
de "aletas adheridas"
Sin embargo,
en una segunda reunión sobre este tema, celebrada en el marco
de la IUCN, con el Director General de Recursos Pesqueros, Fernando
Curcio, y Rafael Centenera, asesor del ministerio, este último
matizó el compromiso manifestado por la ministra e informó a
Oceana y al resto de miembros españoles de la coalición Shark
Alliance que, mientras no se llevase a cabo el plan piloto de
investigación, España se opondría a la política de “aletas adheridas”.
El ministerio obligará, no obstante, al desembarco de las aletas
en el mismo puerto que los cuerpos y con un etiquetado que facilite
la correlación entre cada conjunto de aletas y el cuerpo correspondiente,
para reducir la posibilidad de fraude.
“Tenemos
confianza en los compromisos adquiridos con Oceana por la ministra”,
ha manifestado Xavier Pastor, Director Ejecutivo de la organización, “España,
el país cuya flota pesca la mitad de todas las capturas de
tiburones de la Unión Europea y el mayor exportador europeo
de aletas a China puede, con las medidas anunciadas por Elena
Espinosa, convertirse en el impulsor de la conservación de
estos animales, y así garantizar una pesquería sostenible de
tintoreras y marrajos, las dos principales especies para la
flota española".
“Esperamos que una
vez se lleve a cabo el proyecto piloto que estudiará las implicaciones
que esa política tiene para la capacidad de almacenaje de los
pesqueros, España adoptará sin problemas esta práctica. Es
difícil concebir que los barcos centroamericanos y norteamericanos
puedan almacenar los tiburones con sus aletas adheridas y que
ello resulte un problema para la flota española”, ha manifestado
Ricardo Aguilar, director de investigación de Oceana en Europa.