|
(28-03-07) La organización
ecologista y de defensa del medio ambiente ha
publicado un informe en el que se denuncia cómo las flotas
piratas que faenan en África Occidental introducen el
pescado en el mercado comunitario a través del Puerto
de Las Palmas.
La
semana pasada se presentó en Las Palmas el informe “Testigos
del Saqueo 2006” en el que se muestra cómo
el pescado capturado ilegalmente en aguas africanas llega a
los puertos y mercados comunitarios. El informe resume la información
obtenida el año pasado, cuando el barco de Greenpeace, Esperanza,
pasó dos meses en aguas de Guinea Conakry documentando
la actividad de flotas pesqueras piratas en este país.
La
expedición concluyó cuando en abril de 2006, activistas
de Greenpeace bloquearon durante seis días la descarga
del pescado transportado por el buque Binar 4 en el Puerto
de Las Palmas. La acción tuvo lugar después de
que el buque Esperanza siguiera al Binar 4 desde
aguas africanas tras ser testigos de su participación
en un trasbordo ilegal de pescado capturado en
aguas guineanas.
El
análisis de la documentación obtenida por Greenpeace
muestra que prácticamente el 50% de los 92 barcos observados
en aguas de Guinea pescaban de forma ilegal o estaban vinculados
a actividades ilegales de pesca. África Occidental es
la única región del mundo en la que el consumo
de pescado está descendiendo.
Los
pescadores locales están perdiendo su única fuente
de ingresos y muchas veces incluso sus vidas cuando los arrastreros
entran en las zonas reservadas para la pesca artesanal. Las autoridades
de Guinea no tienen capacidad alguna para combatir a estos piratas
de la pesca, que algunas veces pescan a tan sólo dos millas
de la costa. Muchos de los africanos que llegan a nuestras costas
a bordo de pateras son pescadores e hijos de pescadores que ya
no pueden ganarse la vida en el mar.
LOS PAÍSES POBRES
LOS MÁS AFECTADOS
El
informe explica la forma en la que estas flotas piratas operan
y analiza el conjunto de medidas necesarias para que España
y Europa impidan la entrada de pescado ilegal en nuestros mercados.
Se trata de una muestra de lo que sucede todos los días
en aguas de algunos de los países más pobres del
continente africano.
También
matiza “lo que podría hacer la comunidad internacional
si se decidiera a colaborar más activamente con estos países
para poner fin a la lacra de la pesca ilegal, que está provocando
tantos daños a los pescadores y comunidades costeras de
este país”, según Sebastián Losada, responsable
de la campaña de océanos de Greenpeace. De forma
global, el valor de la pesca ilegal ha sido estimado recientemente
en entre 4.000 y 9.000 millones de dólares anuales, el 20%
del valor de la captura pesquera mundial. Se estima que tan sólo
en el África subsahariana supone 1000 millones de dólares
anuales.
En
estos días, la UE está preparando una propuesta
de reglamento para aprobar un nuevo paquete de medidas contra
la pesca ilegal. Greenpeace trabaja activamente para conseguir
que esta legislación incluya medidas contundentes para
poner freno a este grave problema. “Las medidas necesarias
para erradicar el problema de la pesca ilegal son conocidas.
Son necesarias acciones concertadas a todos los niveles, desde
la red en el agua a las estanterías de los supermercados”,
añadió Losada.
Texto y Fotos: Greenpeace |