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(25-06-08) Las ballenas no son
las responsables de la caída en picado de las pesquerías
del mundo. Esta premisa, difundida por los países balleneros,
carece de cualquier base científica. Así lo han expuesto
públicamente en la sexagésima reunión de la
CBI los mejores investigadores e importantes ONG de conservación
de la naturaleza.
La
Humane Society Internacional (HSI), WWF/Adena y el Lenfest
Ocean Programme han presentado tres informes que desacreditan
totalmente los pretendidos argumentos científicos tras
la ecuación “ballenas-extinguen-pesquerías” fervientemente
publicitada por los países que continúan cazando
ballenas comercialmente, Japón, Noruega e Islandia,
para ganarse el apoyo de algunos países en vías
de desarrollo.
El
Dr. Daniel Pauly, quizás el más eminente biólogo
pesquero del mundo y Director del Centro de Pesquerías
de la Universidad de la Columbia Británica, fue tajante: “No
son las ballenas, es la sobrepesca y el exceso de capacidad de
las flotas pesqueras los responsables de la disminución
de las existencias de pescado en los países en vías
de desarrollo. Tomar a las ballenas de chivo expiatorio sólo
sirve para beneficiar a los países ricos y dañar
a los menos favorecidos, desviando cualquier debate sobre las
causas reales de la destrucción de las pesquerías”.
¿quiÉn se estÁ comiendo
todo el pescado?
El
fundamento de la seguridad alimentaria para descastar ballenas
examina el destino final de las capturas procedentes de las pesquerías
costeras del Pacífico Sur, el Caribe y África Occidental.
Menos de la mitad de las capturas van a los mercados nacionales.
La mayoría del pescado abastece los mercados de importación
de la Unión Europea, Japón, Norteamérica
y, en rápido aumento, China. Tomando una cita del informe: “Se
puede decir que el pescado emigra desde los más necesitados
hacia los más satisfechos”.
También se presentó al comité científico
de la CBI los resultados preliminares de un análisis de
la interacción entre las ballenas y las pesquerías
comerciales del norte y oeste de África. El modelo, construido
para el Lenfest Ocean Programme, muestra que no existe ninguna
competencia entre la pesca local o las flotas internacionales
y las ballenas.
Las ballenas solo pasan unos pocos meses en esta zona
durante sus enormes desplazamientos migratorios estacionales, comen relativamente
poco mientras se reproducen y consumen fundamentalmente un tipo de recursos
alimenticios que no son las especies objetivos de los pescadores locales e
internacionales.
Así mismo, se presentó hoy una revisión
de la literatura científica originada por Japón
y Noruega, los dos países que defienden con más
ahínco la idea de que las ballenas dañan los stocks
pesqueros. La revisión, elaborada independientemente para
WWF/Adena, identificó fallos significativos en la mayoría
de la ciencia empleada y concluyó que: “cuando
se encuentran disponibles buenos datos, no existe evidencia para
sostener la controversia de que la predación de las ballenas
tenga efecto ecológico alguno sobre las pesquerías.
La Dra. Susan Lieberman, Directora del Programa Internacional
de Especies de WWF/Adena resumió: “Los tres
informes proporcionan evidencias aún más concluyentes
de que las ballenas no son responsables de la degradación
de las pesquerías de todo el mundo. Ha llegado el momento
de que los gobiernos encaren las causas reales del declive
de las pesquerías. Esto es: la pesca insostenible”.
Patricia Forkan, Presidenta de la Humane Society International,
insistió: “Los resultados del Dr. Pauly refutan,
de una vez por todas, la falacia de que las ballenas se están
comiendo el pescado y, por ello, hay que matarlas para proteger
las pesquerías del mundo”.
Texto: WWF/Adena - BV |