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caballitos de la isla de arousa
(02-07-09) Experiencia pionera
a nivel mundial de científicos del CSIC; un estudio de la viabilidad
del caballito de mar nacido en probeta en un entorno natural. Los
diez primeros, marcados para su seguimiento, ya viven en aguas
de la Ría de Arousa.
Aunque nacidos
en las probetas del Instituto de Investigaciones Marinas (CSIC),
en Vigo, ya son “los caballitos de Arousa”. Se trata de 10 ejemplares,
de entre 8 y 10 meses de edad, que se han sido introducidos en
un hábitat natural, en un rincón de la Isla de Arousa, donde
se espera que prosperen. Será un paso más para la recuperación
de poblaciones salvajes a partir de crías nacidas en laboratorio.
Es una fase
una experiencia pionera a nivel mundial, un largo proyecto; el “primer
estudio piloto de viabilidad en el mar de caballitos producidos
en cautividad”. Desde el pasado 18 de junio tenemos en la
Ría de Arousa caballitos de mar (Hippocampus guttulatus),
marcados con un producto fluorescente inocuo que permitirá su
identificación allí donde se les vea y poder hacer así un seguimiento,
que se mantendrá al menos un año.
Los científicos
del CSIC de Vigo empezaron este trabajo desde cero, a ciegas,
porque la información científica sobre el tema es muy escasa.
Tuvieron que desarrollar desde el diseño de los acuarios hasta
las técnicas de alimentación. Por ejemplo, los acuarios normales
no sirven, y los alimentaron con artemia,
un pequeño crustáceo que también se crió en el laboratorio para
evitar parásitos.
Los resultados
hasta ahora han sido muy positivos y han logrado ejemplares con
un tamaño de hasta 26 centímetros, cuando la media está en 18,
y una tasa de supervivencia de las crías de un 73 por ciento.
EXPECTACIÓN ANTE LA ÉPOCA DE REPRODUCCIÓN
Los ejemplares
liberados se seleccionaron en función de sus características
genéticas, para que no haya consanguinidad con los ejemplares
de la zona, han explicado los científicos. Al principio harán
un seguimiento muy intenso, sobre todo porque ahora empieza la
época de la reproducción, lo que permitirá conseguir información
muy valiosa sobre la madurez sexual de los caballitos y si tienen
crías o no.
Por otra parte, los investigadores
quieren desmontar uno de los mitos asociados a estos animales:
el de la fidelidad eterna. En el CSIC han descubierto que “en
principio son monógamos (hemos comprobado que tienen una gran
capacidad para reconocer a su pareja), pero tienen una flexibilidad
muy grande en sus relaciones para asegurar la descendencia.
Además, cortejo amoroso no es eterno, se acaba en cuando tienen
a la pareja asegurada.
Este
verano habrá gran expectación por ver eclosionar en su medio
natural a los hijos del padre nacido de probeta. Sí,
el padre, porque las hembras son las que producen huevos con
una periodicidad casi mensual, pero se los introducen al macho
en su saco abdominal para que los fertilice y... feliz embarazo.
Tiempo después, el macho empieza a convulsionar y pare un montón
de caballitos. El número de crías puede variar, pero en el
caballito narizón está alrededor de unas 350.
Texto: Juan Diego M. Alcaraz
Fotos: M. Planas / Proyecto hippocampus |