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(24-03-09) Tal y como adelantamos hace
poco más de un mes, nada pone freno a los canadienses y su cruel
e indiscriminada masacre anual de cachorros de foca, que ha comenzado
el pasado lunes en las heladas tierras del Golfo de San Lorenzo.
Centenares
de pescadores canadienses iniciaron ayer lunes en las aguas del
Golfo de San Lorenzo la caza anual de crías de foca, a pesar
de las intensas protestas de grupos de defensa de los derechos
animales de todo el mundo. Un equipo de observadores del IFAW
(Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su
Hábitat (www.ifaw.org) está
listo para documentar para el mundo la cacería o, mejor dicho,
sangrienta y despiadada masacre de focas para comerciar con sus
pieles.
La cacería
comercial de focas de Canadá es la carnicería de mamíferos marinos
más grande del mundo. Este año el gobierno autorizó matar a 280.000
crías de foca arpa apenas comiencen a mudar su pelaje blanco,
es decir a las dos semanas de edad en promedio.
El Fondo Internacional para la Protección de los Animales y
su Hábitat (IFAW), una de las organizaciones que durante los
pasados 40 años se ha opuesto a la caza comercial de focas,
ha criticado al Gobierno canadiense por mantener la práctica
que se ha convertido en la mayor matanza de mamíferos marinos
del mundo.
Canadá sigue
con su cacería de focas unos cuantos días después de que Rusia
decidió cerrar indefinidamente su propia cacería en el Mar Blanco.
La intolerancia mundial para las cacerías comerciales de focas
ha seguido escalando durante el último año y en breves semanas
el Parlamento Europeo puede decidir sobre una prohibición al
comercio de productos de foca en todos los países miembros.
"Es ridículo que el Gobierno
canadiense insista en mantener esta caza", afirmó
a través de un comunicado Sheryl Fink, investigadora de IFAW.
Fink añadió que la única razón por la que Canadá mantiene la
caza es política.
cuando la polÍtica se impone al
raciocinio
En la mísma línea, Beatriz Bugeda, Directora
del IFAW para América Latina, asegura que “Es descabellado
que el gobierno canadiense insista en seguir adelante con esta
cacería. La intensa oposición en Europa y Canadá, los mercados
en merma y los bajos precios de pieles, dejan claro que la insistencia
del gobierno en continuar con esta matanza se basa únicamente
en la política y no en el razonamiento. El mundo estará observando
la cacería de este año intensamente, y confío que una vez más,
la evidencia hablará por sí sola. La crueldad de la cacería comercial
de focas es innegable”.
Por su parte,
la ministra de Pesca canadiense, Gail Shea, defendió la caza
y dijo a través de un comunicado que "es una fuente
significante de ingresos en muchas pequeñas comunidades costeras del
país".
Los cazadores
de focas compiten entre sí para alcanzar sus cuotas en condiciones
impredecibles (hielo movedizo, vientos fuertes, temperaturas
gélidas y violentos mares) y todo esto hace extremadamente difícil
lograr una muerte supuestamente “humanitaria”. No hay más que
mirar las espantosas imágenes que nos llegan cada año desde el
Golfo de San Lorenzo.
mÁs de un millÓn de focas muertas
en cuatro aÑos
El
año pasado, Canadá permitió la caza de 275.000 focas, en su mayoría
ejemplares de pocas semanas de vida. Ha permitido que se maten
a más de un millón de focas durante los últimos cuatro años.
Según los científicos del gobierno canadiense, la cuota de 280.000
para este año no respeta el plan de manejo en vigor, y se calcula
que disminuirá la población en más de un 30%.
Este
año, la comisión de Mercado Interior del Parlamento Europeo (PE)
ha propuesto prohibir la comercialización total de productos
derivados de foca. La decisión del Parlamento Europeo ha sido
aplaudida por las organizaciones opuestas a la caza, pero criticada
por Ottawa, que ha insinuado que si se aprueba la propuesta podría
provocar represalias comerciales por parte de Canadá.
Para
más informes sobre los esfuerzos del IFAW para poner fin a la
“carnicería” comercial de focas en Canadá, pinche
aquí.
Texto: Guadalupe Romero |