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(21-01-10) Éste es el pejelagarto, una extravagante y fascinante criatura de aspecto prehistórico, que habita en ríos y estuarios de Centro y Norte América. Llega a hacerse muy grande y se caracteriza por una mandíbula enorme repleta de dientes y un cuerpo cubierto de duras escamas que le dan aspecto de cocodrilo.
El primero en describir al pejelagarto fue Lacepede, en el año 1803. El nombre original de este pez fue Lepisosteus spatula, cambiado posteriormente por Wiley en 1976 por el de Atractosteus spatula para reconocer los dos géneros distintos que existen. El nombre de spatula es la palabra latina que deriva de la griega spathe, y significa “cualquier herramienta con una cuchilla ancha y plana”.
El género Atractosteus deriva de las palabras griegas atractus, que significa “eje”, y osteus (osteos en griego), que sinifica “de hueso”. Los sinónimos de Atractosteus spatula incuyen Lesisosteus [sic] ferox (Rafinesque 1820), y Lepisosteus spatula (Lacepede 1803).
Se han recogido fósiles del orden Lepisosteiformes en Europa, de los períodos Cretácico al Oligoceno, en África y la India del Cretácico, y en Norte América desde el Cretácico a la actualidad. Sólo existe una familia de estos animales, la Lepisosteidae, de la que hay siete especies, todas localizadas en Norte y Centro América.
Los nombres más comunes en inglés para el Atractosteus spatula son alligator gar, gator, greater gar, garpike, longnose gar, garfish, y Mississippi alligator gar. Otros nombres comunes son pejelagarto, manjuari, espátula (español), garpigue alligator (francés), alligatorpansergedde (danés), alligatorbengadda (sueco), keihasluuhauki (finlandés), y kostlin obrovsky (checo).
Aunque se han encontrado fósiles de pejelagarto en Norte América, Centro América, Europa y Asia, los miembros vivos de la familia están restringidos a siete especies que viven en Norte y Centro América. Cinco de las siete especies viven en EE. UU.
El rango del pejelagarto se extiende desde Panhandle en Florida a través de la Planicie Costera del Golfo de México y de la cuenca del río Mississippi, extendiéndose por el norte hasta la parte sur de los ríos Ohio y Missouri, y por el suroeste a través de Texas hasta Veracruz, en México.
Hay una población en Mississippi Sound y en las aguas salobres del Golfo de México y el delta del río Mobile-Tensaw que rara vez se desplaza hacia el interior. Hay también informes de una población aislada que vive en Nicaragua. El pejelagarto está desapareciendo en muchos lugares de su área, y su población desciende en todas partes debido a la sobrepesca y la construcción de diques, presas y otras estructuras de control de las inundaciones, resultando una pérdida de hábitat clave de alimentación.
El pejelagarto fue en su día registrado como especie común y muy numerosa en muchas partes de su rango norte. Ahora es una especie rara en las zonas norte de su rango, con informes de avistamientos válidos sólo en unos pocos años.
Ocasionalmente se introduce en agua salada
El pejelagarto vive en ríos grandes que se mueven lentamente, reservas, lagos, meandros abandonados, esteros y bahías, en aguas dulces y salobres. Es la especie que mejor tolera una alta salinidad y ocasionalmente se introduce en el agua salada.
Se pueden ver ejemplares jóvenes en desechos, tales como hojas y ramas. Prefiere ríos grandes con extensas llanuras de desbordamiento, pero estos ríos casi han desaparecido en Norte América debido al uso de dragados, presas, diques y embalses.
Todos estos animales tienen un cuerpo alargado con forma de torpedo. La aleta caudal del pejelagarto es abreviada-hererocérica, lo que significa que no es simétrica. Las aletas dorsal y anal están situadas muy abajo del cuerpo. Sus cuerpos están cubiertos por escamas que se superponen formando una gruesa capa y crean una cubierta de protección similar a la cota de malla medieval.
Han conservado un intestino de válvula espiral como rasgo primitivo del sistema digestivo comúnmente asociado a los tiburones. También tienen una vejiga natatoria muy vascularizada conectada a la faringe por un conducto neumático. Esto les permite tragar aire, lo que los ayuda en su respiración. Así pueden respirar cuando en el agua hay niveles de oxígeno muy bajos.
El pejelagarto se distingue de otros animales de su misma especie de los EE. UU. en el morro corto y ancho, que tiene dos filas de dientes como colmillos en la mandíbula superior. La hilera de dientes interior es palatina y mayor que la exterior.
Este pez es de color verde oliva oscuro en la parte dorsal, haciéndose blanco amarillento en el vientre. Los ejemplares jóvenes tienen una franja clara en el medio del dorso, bordeada por líneas claras oscuras y finas desde la punta del morro a la aleta dorsal, y bandas laterales oscuras que se extienden por los dos lados con bordes irregulares. Las aletas dorsal, anal y caudal con frecuencia tienen manchas negras de forma ovalada. Los adultos carecen de manchas en el cuerpo.
Sus dientes son largos y parecen colmillos, lo que los capacita para agarrar a sus presas e impedirlas escapar.
Es uno de los peces de agua dulce más grandes de Norte América y el mayor de su especie. Los jóvenes tienen un disco adhesivo en la parte inferior del morro que usan para conectar los hasta que el saco sea absorbido. También tienen un filamento caudal dorsal en el extremo posterior de la columna vertebral que se atrofia y desaparece en los adultos.
El ejemplar mÁs grande registrado pesÓ 159 kg.
Los pejelagartos crecen despacio. La hembra alcanza la madurez sexual hacia los 11 años y vive hasta los 50. Los machos maduran hacia los 6 y pueden vivir hasta los 26 años. Normalmente crecen hasta las 2 m. y pesan hasta 45 kg., pero se han dado casos de ejemplares que han superado los 139 kg con una longitud de casi 3m. El mayor pejelagarto registrado se encontró en el río San Francisco, en Arkansas, en los años 30, y pesaba 159 kg.
Los hábitats de alimentación del pejelagarto aparecen en las aguas mansas; sin embargo son depredadores voraces. Cazan acechando, y son principalmente piscívoros. Se quedan inmóviles en el agua hasta que un pez se acerca desprevenido y, a continuación, se lanzan hacia delante y sacuden la cabeza de un lado al otro para capturar a sus presas. Muchas veces se quedan en la superficie del agua durante largos períodos de tiempo, y parece que son simplemente un trozo de madera.
La dieta del pejelagarto consiste principalmente en pescado. Sin embargo, las poblaciones que habitan aguas salobres se alimentan de cangrejos azules además de de peces como el ariopsis felis. También apresa aves acuáticas y otros pájaros, pequeños mamíferos, tortugas y come carroña. Se han registrado casos de ataques a señuelos de patos y de comer aves acuáticas heridas por disparos de cazadores.
Texto: Nathaniel Goddard y M. Montoya |