La pesca mata millones de tortugas
(M. Montoya / 07-04-10) El número de tortugas atrapadas accidentalmente por las artes de pesca comercial durante los pasados veinte años puede alcanzar varios millones, según el primer estudio revisado por expertos para compilar datos de captura incidental de tortugas marinas en las redes de enmalle, arrastre y la pesca de palangre en todo el mundo.
El estudio, que ha sido publicado online el 6 de abril en el periódico Conservation Letters analiza los datos recogidos en los papeles revisados por expertos, los informes gubernamentales, técnicos y actas de simposios publicados entre 1990 y 2008. Todos los datos se basan en observaciones directas desde barcos o entrevistas con pescadores. El estudio no incluye datos sobre la pesca recreativa. Seis de las siete especies de tortugas del mundo están a día de hoy consideradas vulnerables, en peligro o en peligro crítico en la Lista Roja de Especies Amenazadas de UICN.
“Las observaciones directas desde barcos y las entrevistas con pescadores indican que unas 85.000 tortugas fueron capturadas entre 1990 y 2008. Pero porque estos informes cubren menos de un uno por ciento de todas las flotas. Con menor o ninguna información de pesquería a pequeña escala en todo el mundo, nosotros estimamos que el verdadero total es al menos dos veces mayor”, ha dicho Bryan Wallace, autor jefe del nuevo informe.
Wallace es el consejero científico del Sea Turtle Flagship Program de Conservation Internacional (Programa Buque Insignia Tortuga Marina) y es profesor adjunto en la Universidad Duke University’s Nicholas School of the Environment. La mayoría de sus colegas, coautores del texto, son investigadores en el Centro Duke para la Conservación Marina.
Su revisión de los datos globales muestra la mayor información de la que se tiene constancia sobre pesca accidental con palangre en las costas de México, en la península de Baja California. Los datos más elevados de la pesca con redes de enmalle en la región norte del Adriático del Mediterráneo; y los de redes de arrastre en las costas de Uruguay.
Cuando las tasas de captura incidental y las cantidades de la actividad pesquera observada en los tres tipos de artes fueron combinadas y separadas por regiones, cuatro regiones surgieron como las de más urgentes prioridades de conservación: el Pacífico oriental, el Mediterráneo, el Atlántico sudoccidental y el Atlántico noroccidental.
“Aunque nuestros números son estimados, subrayan claramente la importancia de las directrices para el equipos de pesca y las prácticas para ayudar a reducir esas pérdidas” ha dicho Wallace. Las medidas efectivas para reducir la captura accidental de tortugas incluye el uso de anzuelos circulares y cebo de peces en la pesca con palangre, y de TEDs (dispositivos para la exclusión de tortugas) en la pesca de arrastre. Muchas de las más efectivas modificaciones en los artes de pesca han sido desarrolladas por los propios pescadores, según ha informado Wallace.
Wallace ha dicho que la pesca de palangre hawaiana y la pesca de langostino australiana han reducido significativamente la pesca accidental mediante el mantenimiento de estrechas relaciones de trabajo entre los pescadores y el gobierno, el empleo de observadores a bordo de los barcos, modificaciones obligatorias en los artes y la innovación en tecnologías.
TurtleWatch, una base de datos a tiempo real que actualiza diariamente la temperatura del agua y otras condiciones, indicando dónde puede haber tortugas, ha guiado a los pescadores de forma que han podido evitar pescar en dichas áreas.
Otras medidas, como la creación de áreas marinas protegidas y la participación en las capturas, también han reducido la pesca accidental, preservando la biodiversidad marina y promovido poblaciones de pesca sanas en algunos casos.
“La pesca accidental es la mayor amenaza en el mundo para las actuales poblaciones de tortugas marinas. Muchos animales mueren o sufren heridas como resultado de estas interacciones” ha dicho Wallace, “pero nuestro mensaje es que no es una causa perdida. Los directivos y pescadores tienen herramientas que pueden usar para reducirla, preservar la biodiversidad marina y promover poblaciones de peces sanas, de modo que todo el mundo gane, incluyendo a las tortugas”.
El estudio parte del trabajo que Wallace comenzó en 2005 como investigador asociado postdoctoral en el Laboratorio Marino de la Universidad Duke, donde ayudó a desarrollar la primera base de datos global de capturas accidentales de la pesca con palangre. Ese trabajo fue parte de una iniciativa de tres años de duración llamada Project GloBAL (Global By-catch Assessment of Long-lived Species) (Evaluación global de pesca accidental de especies de larga vida). |